Carding, el fraude popular y puerta de entrada al ciberdelito

Carding, el fraude popular y puerta de entrada al ciberdelito

Foto: Pixabay

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 Smishing, pharming, phishing y carding, son algunas modalidades para perpetrar fraudes con tarjetas de crédito y débito, pero por su facilidad y falta de tipificacin a escala federal, los defraudadores que se inician en el "negocio" optan por la ltima.


El modus operandi de este fraude, a través de comercios electrnicos, es sencillo. Un binero (término que se utiliza para definir a quien se dedica a realizar esta estafa) que accedi a hablar con EL UNIVERSAL bajo la reserva de su identidad lo resume as: "De tarjetas propias, compradas, conseguidas en internet o en grupos especiales de Facebook, obtienes el nmero de identificacin bancario (BIN, por sus siglas en inglés)".
Posterior a obtener los primeros seis dgitos de la tarjeta, "ingresas el BIN en pginas de internet que se llaman generadores", y de manera aleatoria "ya te dan todos los nmeros de la tarjeta, incluyendo su caducidad y los tres nmeros de seguridad".
El binero explica que el paso siguiente es ms tedioso, pero no por eso el ms complicado. Se trata de probar en los comercios en lnea cul de éstos acepta las tarjetas generadas y qué plsticos son tiles.
"Hay que pasar horas probando las tarjetas y las pginas para encontrar en cul se puede comprar. Es mucho tiempo, y no todos [los que quieren dedicarse a esto] aguantan", dice.
Otra manera para realizar el delito es comprando los nmeros de las tarjetas con un cajero de tiendas de autoservicio o bancos, confiesa.
"Hay muchos cajeros que venden los datos de los clientes, ellos tienen la capacidad de imprimir un ticket diferente que el entregado al cliente, en el cual se pueden ver los 16 dgitos del plstico, no slo los primeros seis [] te los venden y ya puedes comprar en distintas pginas web", explica.
Comenta que los precios por BIN varan dependiendo del lugar y la persona que los venda: "Hay diferentes precios, a m [me los vendan] en mil pesos por 10 BIN, pero en grupos de Facebook [los venden] en individual de 300 a 600 pesos", relata.
Una de las razones por las cuales este fraude cada vez se vuelve ms popular en México es que, a decir del binero, es sencillo. No se necesita una computadora especial o herramientas informticas, como las denomina la Comisin Nacional para la Proteccin y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
De acuerdo con la ms reciente actualizacin del Bur de Entidades Financieras de la institucin, al cierre de 2018, de 9 millones 397 mil reclamos que tuvieron los bancos, 80% fueron ocasionados por un posible fraude. En tanto, las tarjetas de crédito y débito acumularon un total de 3 millones 346 mil reclamaciones, siendo los productos con ms quejas por parte de los usuarios.
Videos de YouTube o grupos de Facebook como "Cookies and Beans" o "Cuentas para ti, Netflix", sirven como catalizadores para que menores se inicien en la realizacin del carding, pues es ah en donde se ensea cmo efectuarlo y recurren a él para obtener productos que no pueden costear con sus propios recursos.
Los pagos ms sencillos van desde cuentas de contenido en streaming como Netflix o Spotify y, dependiendo de la habilidad del defraudador, se pueden conseguir consolas de videojuegos, ropa y electrodomésticos, por mencionar algunos productos.
De acuerdo con cifras del estudio Hbitos de los usuarios en ciberseguridad en México 2019, la Secretara de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la Organizacin de Estados Americanos (OEA) aseguran que, producto de ilcitos como el carding, 21% de la poblacin ha sido vctima de fraudes financieros por medios digitales.
Jess Chvez Ugalde, director de Anlisis y Productos Financieros de la Condusef, explica que a escala nacional este delito representa reclamaciones por ms de 821 millones de pesos.
Sin embargo, advierte que no hay una cifra oficial, pues no todos los clientes deciden denunciar o, si lo hacen, slo levantan la queja con el banco y no ante la dependencia.

La mala suerte de ser vctima

Teresa Garca, clienta de una cuenta bancaria de débito, se vio sorprendida cuando le comenzaron a llegar notificaciones de su banco a su celular. Alguien estaba haciendo cargos a su tarjeta desde Abu Dabi, capital de Emiratos rabes Unidos.
"Por ms que pensé en dnde pudieron clonarla, no supe. Tuve en mente un restaurante, luego en el mismo cajero, en algn correo que me lleg y lo abr [] Pensé en varias opciones, pero pues no sé bien dnde o qué fue lo que pas", reflexiona.
Los clientes como Teresa, que son vctimas de carding, tienen la idea de que se trata de clonacin por haber utilizado su tarjeta en algn comercio. Sin embargo, en este delito el defraudador no sabe realmente a quién est estafando.
No obstante, si el tarjetahabiente presenta su denuncia ante la Condusef, es muy probable que la queja sea resuelta a su favor y que el dinero perdido por el cargo le sea devuelto. De acuerdo con la misma dependencia, 91.1% de las quejas totales en 2018 fueron concluyentes en beneficio del cliente, hecho por el cual se le regres parcial o totalmente su dinero.
Sin embargo, la situacin cambia en cuanto a montos reclamados. En 2018, de acuerdo con datos facilitados por Chvez Ugalde, de los 32 millones 474 mil 850 pesos denunciados ante la Condusef por cargos en internet no reconocidos, slo 5 millones 800 mil 196 regresaron al cliente, es decir, 17.86%.
Teresa Garca cuenta que en su situacin no se le devolvi el dinero, y al llamar al banco slo le daban folios de quejas que nunca se resolvieron.
"A los pocos das [de poner la segunda queja] me devuelven dos de los seis cargos [de 750 pesos] que hicieron y ese mismo da me los volvi a retirar el banco. Volv a llamar para saber qué pasaba y no supieron darme respuesta. Me dieron de nuevo un nmero de queja y hasta la fecha [15 meses después] nunca se me devolvieron los cargos, a pesar de que cumpl con las solicitudes que me hicieron", dice.
Cuenta que decidi no denunciar a la comisin, pues "se pierde mucho tiempo con eso, [y] en mi ciudad no hay oficinas de la Condusef para poner quejas [...] Hay que viajar tres horas para la oficina ms cercana, y es ms perdida de dinero", lamenta.
Sobre quién es el principal afectado en este tipo de robos, Chvez Ugalde explica que pueden perder las tres partes: el cliente, el comercio y el banco. Aunque, afirma, "si el usuario se da cuenta demasiado tarde, o no puede comprobar que el cargo no lo hizo él, quien pierde es el cliente".
El directivo de la Condusef expone que "el comercio pudiera perder, porque el banco le va a informar del cargo [de la compra] y lo cobra".
En cambio, agrega, los escenarios en los cuales el banco sufre un perjuicio son muy escasos, pues "lo que hace el banco es ver la relacin usuario-comercio y realizar el cargo a uno de ellos". As, "si el banco hace una devolucin monetaria al usuario y no le puede cobrar al comercio, es cuando la institucin financiera tiene una pérdida", seala.
Siendo un tipo de delito sin marco legal, adems de que es muy difcil de rastrear, el funcionario asegura que, en caso de ser castigado, se incluye el robo de identidad y alcanza penas de uno a seis aos de crcel.
Por ello, el exhorto de la Condusef es extremar precauciones con productos bancarios como las tarjetas de crédito y débito. La institucin aconseja revisar constantemente los estados de cuenta, as como cuidar la tarjeta en los establecimientos que se usen y en los cajeros.
Mientras, los clientes desconfan y optan por sus propios métodos para evitar ser robados y proteger sus tarjetas bancarias.
Teresa, por ejemplo, dice que opta por "utilizarla lo menos posible, no abrir correos raros", adems lamenta "ya no ahorrar mucho".

Escrito por El Universal

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