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Comentarios: La educación y su calidad

FERNANDO HINTERHOLZER DIESTEL

En el México del siglo XXI, la igualdad de oportunidades y el bienestar, son principios básicos de una sociedad que aspira a ser justa, un cuestionamiento complejo y difícil es definir qué elementos contribuyen a lograr estos principios, sin duda la educación es uno de los más notables.

Todos tenemos bien claro que sin educación no hay progreso posible ni perspectivas de igualdad y, sin embargo, cada vez descubrimos en México más lastres que nos restan movilidad en la materia y por tanto igualdad de oportunidades en el presente y en el futuro la competitividad deseada.

La carencia de educación con calidad es señalada como un factor determinante en la continuidad e incremento de la pobreza en los países de América Latina. Implica considerar a la educación como una pieza clave para la integración de México al contexto de globalización comercial, y al mismo tiempo impulsar un proyecto de desarrollo nacional más equitativo.

En el informe presentado por la Secretaría de Educación Pública de los resultados de la prueba ENLACE (Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares), nueve de las 10 mejores escuelas primarias son privadas, con la circunstancia de que el primer lugar lo ocupa la escuela pública Francisco Villa, de Escuintla, un municipio costero en el marginado estado de Chiapas, lo que choca contra todas las sesudas teorías de los especialistas.

Dentro de las 10 peores escuelas primarias, de acuerdo a ENLACE 2007, ocho corresponden a educación indígena y dos a escuelas comunitarias del Conafe, y están ubicadas en Chiapas, Jalisco, Quintana Roo y Tabasco. Las diez mejores escuelas secundarias del país están ubicadas en zonas urbanas del Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, Toluca y Monclova. En cambio, las 10 peores están en Chiapas, Guerrero, Oaxaca, San Luis Potosí y Sonora.

El sistema educativo nacional necesita ser repensado. En todo el mundo se hace ante el acelerado avance del conocimiento. Una transformación del proceso entero de la enseñanza, que parta del concepto y las técnicas y culmine con la reconfiguración de la estructura completa.

La tarea de transformar la calidad educativa del país es trascendental para dejarla en manos del gobierno y el sindicato. La sociedad entera tiene que involucrarse en la amplia revisión del modelo que concentre la capacidad de los docentes en las aulas y no en las urnas.

Sin demérito de la educación privada, que en un país de libertades siempre debe existir, México tiene que jugarse a fondo y en definitiva por una educación pública de calidad. En nuestro país, donde los contrastes y las desigualdades abundan, la mejor vía para equidad pasa por el salón de clases. Ahí es la meritocracia, no la cuna, lo que hace la diferencia cuando hay buenas condiciones para la enseñanza de mentes brillantes.

Para el caso de Coahuila, lo que confirmó la prueba Enlace es que en la entidad suriana hay un rezago educativo enorme, y que las condiciones tan deplorables que existen en las escuelas impiden que el aprovechamiento escolar sea el deseado. Quien sabe qué harán las autoridades educativas de la entidad y el mismo Gobernador maestro al fin y al cabo, lo que queda en claro es que de materia educativa no saben mucho y no aprenden después de más dos años en los puestos.

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