Comentarios: Para fortalecer la democracia

FERNANDO HINTERHOLZER DIESTEL

La llamada Reforma Constitucional de tercera generación para renovar los instrumentos electorales ha sido puesta en marcha. Esto es sólo un primer paso, porque habrá necesidad de completar el procedimiento de Reforma Constitucional con su aprobación por las legislaturas de las entidades federativas y, de darse esta aprobación, instrumentar las medidas legislativas para hacerla efectiva.

Importante pero insuficiente podrían ser los calificativos apropiados para esta reforma, porque algunas de las demandas más recurrentes, nacidas desde diversos ámbitos sociales, no han sido consideradas, como el fortalecimiento del carácter ciudadano del órgano electoral y las candidaturas independientes. La próxima reforma deberá ocuparse de estos temas que tienen que ver con el control de los partidos sobre los procesos electorales.

La consolidación democrática en nuestro país requiere cambios profundos en el diseño institucional y en las reglas para la integración y el ejercicio de los poderes públicos. De allí que las reformas en materia electoral constituyan un capítulo de la mayor relevancia, pero no el único, para arribar a una democracia verdaderamente plural, transparente y eficaz, que responda a la exigencia de construir una sociedad equitativa y un proyecto de desarrollo incluyente, sostenido y sustentable.

El dictamen sobre las reformas constitucionales en materia electoral, aprobado por el Senado y la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, representa un salto cualitativo en el proceso para la consolidación democrática. En términos generales, las reformas constitucionales en curso atienden una de las necesidades fundamentales de nuestra muy joven democracia: romper el círculo perverso entre el dinero y la política, manifiesto en buena medida en el uso de recursos públicos y en la falta de reglas claras para la contratación de tiempos en los medios electrónicos de comunicación.

Las restricciones previstas en el dictamen, relacionadas con la propaganda dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos o con aquella que vaya en contra o a favor de partidos políticos o candidatos, se refiere exclusivamente a la propaganda contratada, lo cual mantiene intacta la libertad de expresión de los medios de comunicación y de los comunicadores para cumplir su función informativa y divulgar en forma libre sus ideas y opiniones.

Se cumplió entonces con la atención a una serie de demandas importantísimas como son: la de garantizar transparencia y certidumbre en el acceso de los partidos políticos y los candidatos a los medios de comunicación; reducir la duración de las campañas y normar las precampañas.

Estoy seguro que después de estas reformas se ha fortalecido la democracia y además se ha demostrado que más allá de la polarización y las peleas que parecían insalvables entre PAN, PRD y PRI, se abrieron espacios reales para la política: el acuerdo, la negociación y el pacto político. Se puede criticar lo que se quiera, con o sin razón, el resultado de las reformas Electoral y Fiscal; la forma como se llevaron a cabo; sus alcances, beneficios o retrocesos. Pero nadie puede negar que en los hechos, frente a la realidad política hubieron por fin acuerdos para sacar adelante al país y a la democracia.

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