Comentarios: Los chicos del Presidente o la sucesión adelantada

FERNANDO HINTERHOLZER DIESTEL

El inicio de la administración del presidente Felipe Calderón se observó que uno de los problemas de diseño estructural del Gobierno Federal era que bien cubiertas las áreas de finanzas, seguridad y política exterior, faltaban aun por reforzar tres pilares para el desempeño efectivo de un gobierno que son: partido en el poder, gobernabilidad y política social, y que por diferentes razones estas tres áreas claves no estaban funcionando adecuadamente o no se mantenían bajo el control estricto del Presidente de la República.

Bajo este esquema, el presidente Calderón sabía que el 2008 es un año crítico para su administración. Es en el que más probabilidad tiene de sacar reformas trascendentales. El calendario electoral lo favorece, sólo hay elecciones en 6 estados para elegir a presidentes municipales y diputados locales, no hay ni un solo proceso para renovar gubernaturas, por lo que la competencia partidista será poca lo que dejará espacio para una mayor colaboración con otras fuerzas partidistas especialmente con el PRI. Sin embargo, para el 2009 se tendrán las elecciones federales intermedias, y después comenzará el camino de la sucesión presidencial del 2012. Por lo que Calderón ha decidido cerrar filas en su grupo compacto y ha colocado a sus gentes más cercanas en posiciones claves del gabinete.

Los nombramientos de Juan Camilo Mouriño y de Ernesto Cordero, así como la elección de Germán Martínez al frente del PAN le brindan al presidente Calderón la posibilidad de relanzar su gobierno y volver a tomar el control de la agenda nacional. El Gobierno Federal no podía seguir con una secretaría de desarrollo social que no pesaba ni se significaba, en un país con alto porcentaje de pobreza, como el nuestro. Tampoco podía seguir con una Secretaría de Gobernación a la que nadie volteaba a ver a la hora de solucionar conflictos o de impulsar iniciativas, o peor aun con un descontrol absoluto de la seguridad nacional.

Con Mouriño, la apuesta del presidente Calderón es recuperar de manera inmediata la efectividad, la eficiencia, el dialogo y la operación política en la Secretaría de Gobernación. Con todas las suspicacias que generó su labor desde las sombras en Los Pinos, y al mismo tiempo el protagonismo que hasta en el interior del gabinete le cuestionaban, el Sr. Mouriño ha demostrado ser un operador eficiente y efectivo, que con gran habilidad y métodos que más bien parecen ortodoxos, ha sido capaz de entenderse y de amarrar acuerdos con los priístas más difíciles.

En el caso de Ernesto Cordero como secretario de Desarrollo Social no se ve muy claro cómo enfocará las políticas públicas marcadas en el Plan Nacional de Desarrollo, para redefinir los apoyos millonarios que se entregan desde esa dependencia a los millones de pobres que hay en el país. Lo que sí podría marcar una diferencia con su antecesora, es que sí tendrá el nuevo secretario capacidad administrativa para manejar los millonarios recursos de la Sedesol.

Seguramente habrá todavía un par de cambios en el gabinete para terminar de reajustar el esquema estructural que el presidente Calderón tiene diseñado para su gobierno, en la SCT la salida de Luis Téllez parece un hecho, así como en la Secretaría de Energía, donde la titular "ni hede ni huele", y serán los sustitutos, gente de lo más cercana al Presidente.

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