Una mula de siete cuartas

Dora Elizabeth Molina G.

Una mula de siete cuartas
Largas, largas y largas filas en espera de llegar lo más pronto posible a la bomba  para surtir combustible es lo que crea inseguridad en la ciudadanía para abastecerse de gasolina, y aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador ya declaró que no hay porqué preocuparse, los cientos de miles de conductores lo ponen en duda.
Para la mayoría la idea del presidente de  acabar con los huachicoleros, es muy buena, pues a nadie le gusta que le roben y mucho menos en su propia casa. Sin embargo la logística no es la más conveniente para la ciudadanía, quien tiene administrados sus pocos pesos para surtir el combustible.
La realidad del país es que a diario millones de personas no pueden permanecer varadas a la expectativa de encontrar o no combustible en la gasolinera más próxima, y no gastar la poca que se tiene  en busca del establecimiento que ha sido surtido por Pemex, situación que empieza a ocurrir en algunos sectores de la ciudad.
La falta de una comunicación adecuada a nivel local,  es el principal problema  que tiene que resolver la presente administración federal, pues en lo primero que dijo Andrés Manuel que se pensaría en la población, y es  la que se encuentra más desinformada en todos los aspectos. No estaría nada mal que cuando menos se informe en qué negocio se tiene el producto.
Segura estoy que la gente lo agradecería enormemente, porque nadie, o casi nadie, a saber, está en contra de las decisiones del presidente, sobre todo cuando se trata de combatir un añejo y productivo robo para el crimen organizado, en contra de la nación, pero es de suma importancia que todos debemos estar en el mismo canal.
Porque la desinformación causa angustia, frustración y enojo, lo que aprovechan los detractores del presente sexenio para crear fantasmas en donde no los hay, y aunque a nivel nacional se ha difundido un comunicado que medio explica que no hay falta de gasolinas y la distribución está asegurada, la pregunta de la gente es la misma, en dónde y a qué hora.
Las especulaciones ya van más allá de la simple distribución del combustible, pues se habla de un par de buques extranjeros que se encuentran enclavados en costas mexicanas  y no han podido entregar los combustibles que cargan, por diferentes razones, la que más se escucha es la falta de pago.  
También se empieza a comparar el desabasto en muchos estados del país, con el gran problema que enfrenta Emmanuel Macron, presidente de Francia y su gabinete —mismo que ya causó la renuncia de uno de sus ministros—, por un problema relacionado también con el precio y abasto de combustibles.
  No se sabe hasta cuándo se normalice esa situación, todos esperamos que sea lo más pronto posible, igual que sucedía en tiempos de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, en donde el desabasto de gasolinas existió, se dieron en dos o tres ocasiones del sexenio correspondiente, la diferencia es que no se le dio gran difusión.
Por lo pronto, los representantes de la nueva administración federal, deben tomar nota con letras mayúsculas y hacerlo llegar hasta el mismísimo presidente López Obrador, para que tengan especial cuidado en mantener informada y bien, a la comunidad, pues hay un viejo adagio que dice "hablando se entiende la gente”.
 Porque al igual que éste que empieza a convertirse en un serio problema para mucha gente —sobre todo por lo que se ve y se escucha—, pueden surgir otros inconvenientes que tengan intranquila y confundida a la población, elementos que son principales para los opositores de ésta insipiente administración federal.

Correo electrónico: dora_elizabeth_mg@hotmail.com    
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