UNA MULA DE SIETE CUARTAS

DORA ELIZABETH MOLINA G.

El programa Jóvenes Construyendo el Futuro, ideado e implementado por la presente administración federal, tendrá un doble beneficio para las distintas comunidades del país, ya que además de capacitar a las personas entre 18 y 29 años, las empresas tendrán un mundo de posibilidades para seleccionar el personal más competente.
Este tipo de programas, pero con distinto nombre ya se han implementado en el país en otros sexenios, para lo cual la Secretaría del Trabajo había echado mano de las instituciones educativas para capacitar en distintos oficios y competencias a quien se quisiera inscribir, recibiendo un estímulo mensual semejante al hoy propuesto.
Otra de las diferencias del proyecto denominado Probecat, en la época del presidente  Miguel de la Madrid Hurtado y que duró hasta la administración de Ernesto Zedillo, fue que la edad no era un obstáculo, ya que  jóvenes de 18 años, hasta adultos de 81 y más, podían aspirar a ser doblemente beneficiados.
En un principio esa modalidad dio un buen resultado y muchos capacitados se incorporaron a las empresas que requerían mano de obra con conocimientos específicos, pero como nada es para siempre, la población interesada y el mercado se agotaron e inició la simulación de los resultados, ya que era frecuente que los mismos inscritos en un curso, continuaran en el siguiente.
Mucha gente hizo de la mencionada beca una forma de vida, lo cual era permitido por los encargados del programa de becas para capacitar trabajadores, pues se hizo un círculo vicioso porque unos dependían de otros, hasta que las auditorías realizadas, una tras otra, dieron por resultado la liquidación del mencionado beneficio.
Con Enrique Peña Nieto se becó prácticamente, por un tiempo, a todos los alumnos que cursaran el bachillerato, con la finalidad de estimular a los jóvenes y a sus familias para que terminaran su educación básica, ya que según los estudios hechos por la propia Secretaría de Educación, desde que Josefina Vázquez Mota, lideró esa institución, en ese nivel educativo ocurría la más alta deserción.
Se convirtió en casi una obligación de las escuelas administrar, entregar, operar y dar seguimiento a las tarjetas bancarias, en las que se depositaba directamente del gobierno federal al becado. El programa mencionado fracasó por la falta de una comunicación transparente y oportuna pues se entregaba el beneficio a jóvenes que, en el mejor de los casos, habían dejado de ser alumnos.
También porque la falta de recursos hicieron que muchas familias acudieran a las direcciones de las escuelas y de todo tipo de autoridades a solicitar el pago de las becas, prácticamente como un derecho adquirido por tan sólo inscribir a uno, dos o todos los hijos que estuvieran en edad de cursar la media superior.
En todos los programas mencionados, se incrementó la inscripción en casi todas las escuelas, no así la calidad en la educación, pues la flexibilidad de los programas y la falta de personal, infraestructura y equipo, obligaron prácticamente a los administradores de la misma a buscar y competir entre subsistemas por la cantidad, no así por la mencionada calidad.
Con el proyecto Jóvenes Construyendo el Futuro, propuesto por la secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, avalado por López Obrador, se espera cerrar un círculo interesante, pues se sabe que los becados serán capacitados directamente en las industrias y empresas, de acuerdo con las necesidades del momento.
Se matan dos pájaros de un tiro ya que por todo un año, mes a mes los jóvenes de 18 y hasta 29 años recibirán un pago del gobierno federal de 3,600 pesos, mientras aprenden un oficio o adquieren una competencia que los haga atractivos para convertirse en un empleado con un mejor perfil, que le permita acceder a un salario y las prestaciones que señala la ley.
A la fecha más de un millón cien mil personas han sido inscritas y la idea es que estas nuevas becas, que pagaremos todos los mexicanos a través de nuestros impuestos, es que se borre del vocabulario nacional la palabra ninis, pues quien no estudie ni trabaje será porque no quiera, pues la oportunidad parece buena.

Correo electrónico. dora_elizabeth_mg@hotmail.com     
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