MI COLUMNA

Delitos ancestrales

Carlos Robles Nava

Delitos ancestrales
Durante años viajé a diversas partes del país y fuera de éste, recuerdo que en aquel entonces me llamaba la atención que en ex conventos y orfanatos religiosos, en los relatos sobre su existencia se mencionaba que en  los patios de esos lugares una vez que dejaron de serlo, se encontraron infinidad de esqueletos de recién nacidos o bebés.
Mis hijas e hijos eran aún muy pequeños como para tocar temas sobre esas situaciones, y preguntaba a mi esposa —sin recibir respuesta— la razón por la que hubiese ahí esqueletos de recién nacidos, si fueron conventos de monjas y orfanatos.
En últimas fechas en distintos países del mundo donde se conlleva la religión católica, me he sorprendido de tantos abusos sexuales infantiles informado por parte de la prensa de cientos y hasta miles de esos delitos, cometidos por los sacerdotes que estaban al frente del "cuidado” de esos pequeños.
Las violaciones sexuales a menores de edad, son delitos ancestrales, pero hasta estas fechas El Vaticano se ha interesado en buscar la manera de si no acabar, al menos detener esos delitos ancestrales, por lo que el Papa Francisco se ha dedicado a viajar para estar en los países donde se cometieron esas atrocidades, pidiendo perdón por lo cometido por sacerdotes católicos que tenían esos lugares bajo su responsabilidad.
Después de tantos años transcurridos, ha sido hasta recientemente por lo que me entero a través de las noticias sobre la confirmación de mis presunciones que no andaba tan errado, sobre todo porque de esas violaciones sexuales a menores nada se publicaba.
Y, precisamente a raíz de la visita a Irlanda del Papa Francisco, la ministra de Asuntos Infantiles de esa nación, Katherine Zappone, pidió al máximo jerarca de la grey católica en el mundo que la iglesia católica debería contribuir de forma considerable con fondos para indemnizar a los sobrevivientes de un antiguo orfanato donde se descubrió una enorme fosa con restos de bebés.
De acuerdo con su historia, los orfanatos religiosos en Irlanda, alojaron a mujeres solteras embarazadas y sus bebés durante parte del  siglo XX.
En el 2014, un historiador irlandés encontró certificados de defunción de poco más de 800 niños que fallecieron en el antiguo orfanato, pero sólo halló un solo registro de tumba para un niño.
Posteriormente, un grupo de investigadores descubrió una fosa común con restos de bebés y niños que tenían entre 35 semanas y tres años, y en total se recopilaron esqueletos de alrededor de 800.
En Irlanda, se presume que hubo más de mil y hasta dos mil bebés y niños muertos, aunque es una cifra incierta, ya que hay investigadores que aseveran que las víctimas pueden llegar hasta tres mil, además se asegura  que de esto estaban informadas las autoridades eclesiásticas de la época.
No hay que tener oficio de investigador o "sabiondo” para darse por enterado que todo sucedía en el interior de los orfanatos y conventos de esas épocas. ¿De quiénes eran esos hijos que sacrificaban, lamentablemente? Como coloquialmente se dice "hay vayan regulándole el agua a los camotes”. 
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