Una mula de siete cuartas

Dora Elizabeth Molina G.

Una mula de siete cuartas
Los que están muy, pero muy  contentos son los jóvenes de sesenta y más que reciben su pensión del gobierno federal y que a partir de marzo recibieron un cien o un casi cien por ciento de incremento en su mesada, pues en lugar de cobrar mil y feria, ahora lo hicieron por dos mil pesos y algo más de centavos.
Ellos casi no lo podían creer, ni nosotros tampoco, porque cuándo se había visto eso, ni antes ni después de la revolución los adultos de la tercera edad, ni de la primera ni de la segunda, habían tenido un gusto inesperado por una promesa cumplida, pues ya ve usted que esas son las que menos se cumplen.
Muchos pensaron que se habían equivocado los que cuantificaron el pago y apresuraron el paso, antes que les llamaran para hacer la corrección, otros de inmediato comentaron con sus familiares y conocidos lo del aumento, llegando a la conclusión única que fue Andrés Manuel López Obrador quien estaba cumpliendo lo dicho.
Así las cosas, esos eventos son dignos de comentario, porque aunque sigue siendo insuficiente la cantidad para asegurar una buena subsistencia para los adultos más adultos, peor sería nada, y mucho más que fuera uno de los reclamos que al final del sexenio se le hiciera al consentido mandatario.
¡Claro está!, que apenas empieza el sexenio y falta mucho tiempo para hacer el recuento de los logros y las promesas no cumplidas, pero todos confiamos,  sobre todo los interesados, hoy beneficiados, que se siga incrementando el apoyo y no vaya a pasar lo que ha sucedido con los programas sociales de los anteriores gobiernos que empiezan muy bien y a la mitad de la administración hacen un llamado al pueblo para que se ajusten el cinturón porque les salieron mal las cuentas y adiós becas, apoyos y programas sociales.
Pero como Andrés Manuel López Obrador aseguró en el informe de resultados de los cien días de gobierno que no habrá ni siquiera se asoma una recesión económica, ojalá que tampoco se asome un nuevo ajuste o reajuste en programas tan noble por cualquier causa, que ya sabe usted que nunca falta.
Además con las buenas noticias que se han generado desde el Senado en donde avanza el dictamen sobre la inhabilitación temporal o definitiva de los servidores públicos que incurran en casos de corrupción y se llevan el dinero y otro tipo de recursos para su casa, con toda seguridad habrá soporte económico suficiente para que así sea.
Lo mejor del caso es que también los particulares que incidan en actos de corrupción en contra del erario por montos superiores 200 veces el valor de la UMA, o sea de la unidad de medida y actualización, también serán sancionados. Sería muy bueno que esa iniciativa se concrete y consolide en favor de los mexicanos, y mucho mejor todavía si la ley se aplica como debe ser y no se deja impune a los delincuentes por falta de pruebas, porque los encubren, o porque simplemente a nadie le interesa investigarlos a fondo.
Como sucede en Coahuila en casos muy concretos en el ámbito del sector educativo, en donde no es por intrigar, pero algunos funcionarios se han enriquecido a costa del alumnado y sus padres, del tráfico de influencia y desde luego de la voluntad y confianza que les dispensa el gobernador, de quienes dicen es su amigo.
Lo cual en lo personal, lo dudo, porque a los amigos, sobre todo a los que están en un cargo público, en esta época de cuestionamiento y desconfianza  a los gobernantes, no se les paga con mentiras, traición —parece título de novela—, prepotencia y actitudes dignas de un camaleón, porque dicen que ante los subalternos son un león, pero con sus  jefes son un ratón y, como dice la canción, ‘‘es blanca paloma con piel de reptil cuando les conviene ser ruin, servil y roban en su nombre’’. Aguas mi góber.

Correo electrónico: dora_elizabeth_mg@hotmail.com 
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