LOBO NEGRO

Naturgy debe desaparecer

Carlos Morales Juárez

El descarado robo a los coahuilenses implementado por la empresa gasera Naturgy, que anteriormente se denominaba Fenosa, es motivo suficiente para impedir su funcionamiento, para desaparecer, con la finalidad de que ese servicio de gas domiciliario sea manejado por empresarios responsables que bien pueden ser mexicanos.
Distinguidos y excelentísimos amos y amas de su harapiento, famélico y pobretón lobo negro de barriadas, callejuelas empedradas y adoquinadas, callejones de mil recuerdos y extraviados amoríos repletos de paredes pintarrajeadas con ardientes corazones, cerros pelones y secos arroyuelos que abundan por estas tierras de Dios y María santísima, vengo ante ustedes para aullarles en torno a la necedad de los propietarios de Naturgy que siguen haciendo llegar recibos con cobros exorbitantes y fuera de toda realidad.
Cabe señalar que ha sido contundente la defensa que ha encabezado el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, Marcelo Torres Cofiño, al ponerse en los zapatos de los ciudadanos que se están viendo afectados con el saqueo, que a sus bolsillos aplica dicha prestadora de servicio.
A pesar de las advertencias que hacia esa empresa han surgido para que enderece su camino, dicha gasera sigue empeñada en afectar a los usuarios, obligándolos a pagar lo que se les pega su regalada gana, pretextando que es el consumo que marcan los respectivos medidores instalados en los domicilios de los saltillenses.
Veamos tan sólo uno de los casos más recientes, donde un ama de casa refiere que antes de que cambiara de nombre la famosita empresa, le llegó el recibo por la cantidad de 800 pesos, que era lo que siempre pagaba.
Antes de acudir a hacer el pago correspondiente el servicio de gas le fue suspendido sin haberse vencido el término correspondiente, topándose con la novedad de que las oficinas de Gas Natural Fenosa se encontraban cerradas.
Tan pronto se enteró de que podría hacer el pago en una tienda de conveniencia o un banco, lo hizo, pero el servicio no le ha sido reinstalado hasta la fecha, mientras que ya le llegaron otros dos recibos uno por la cantidad de 3 mil pesos y otro por 2 mil pesos.
¿Cómo demonios le hicieron los de esa empresa para cobrar dichas cantidades después de que el servicio se encuentra suspendido?, es decir, si no está suministrando gas, ¿de dónde sacaron que eso es lo que se ha consumido?
Eso es tan sólo uno de los casos que están sucediendo con la gasera, que revela un descarado robo a la economía de los saltillenses, situación que debería ser suficiente para impedir su funcionamiento.
En Coahuila, hay empresarios que bien pueden hacerse cargo de ese servicio, mismos que por ser de esta tierra, donde habitan sus familias, de ninguna forma estarán atentando en contra de la economía de sus paisanos.
No hay vuelta de hoja señores míos, se trata de un robo que debe ser castigado, no sabemos qué diablos están esperando para desaparecer a Naturgy.
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