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Museo de la Revolución en Torreón

La Comarca Lagunera fue punto estratégico durante el movimiento armado de 1910

Museo de la Revolución en Torreón

EL MUSEO de la Revolución en Torreón está en una casa que le perteneció al doctor de origen chino J. W. Lim, quien sobrevivió a la matanza de orientales en 1911.

En 1883 llegó el ferrocarril a la Comarca Lagunera, lo que representó un factor para el repunte económico, al facilitar el traslado del algodón a las fábricas textiles del centro del país. Hubo progreso, pero el bienestar no fue igual para todos los ciudadanos y eso generó tensiones sociales.

Se trata del antecedente por el cual la Laguna representó un punto importante en la Revolución Mexicana, pues además de su progreso económico era una de las principales estaciones ferroviarias en el país.

Esta información puede ser encontrada en el Museo de la Revolución en Torreón, habilitado en la Quinta que el doctor J. W. Lim, de origen chino, construyó en la primera década del Siglo XX.

En este lugar es posible encontrar información sobre las condiciones socioeconómicas en la Comarca Lagunera, en los años previos al movimiento revolucionario y las expectativas generadas por la elección presidencial de 1910.

Por la ubicación geográfica considerada estratégica, la pujanza económica, así como ser una de las principales estaciones de la red de ferrocarril, Torreón registró importantes batallas durante el movimiento revolucionario, tanto en la etapa maderista como en los tiempos posteriores, cuando el general Francisco Villa tomó la plaza, en la etapa de la restauración constitucional.

Para el 20 de noviembre de 1910 había efervescencia política en Torreón y en ese tiempo el presidente municipal, Leopoldo Escobar, tomó algunas medidas preventivas ante el riesgo de que la gente aceptara la invitación de Francisco I. Madero para levantarse en armas en contra del régimen porfirista.

El primer ataque de los grupos rebeldes se presentó en Gómez Palacio, Durango. Ahí liberaron los presos y saquearon las cajas del gobierno.

Los soldados destacamentados en Torreón acudieron a Gómez Palacio y sometieron a los revolucionarios, que huyeron a las montañas.

La alerta se dio en Torreón para advertir a tiendas y bancos para que permanecieran cerrados.

A la estación de ferrocarril llegaron refuerzos militares, pues al gobierno le interesaba evitar que los principales puntos ferroviarios fueran tomados por los rebeldes.

Villa toma Torreón

Una de las salas del Museo de la Revolución en Torreón está dedicada al general Francisco Villa. Incluye fotografías, videos y artículos que pertenecieron al Centauro del Norte.

La Toma de Torreón fue un enfrentamiento militar decisivo en la Revolución Mexicana, entre las fuerzas constitucionales al mando de Pancho Villa y los federales.

Documentos de la época hablan de la desesperación de las fuerzas de Victoriano Huerta para defender Torreón, por lo que ordenaron que en los cerros de la Polvorera, de Calabazas, y de la Unión, se fortificaran tres destacamentos de infantería, en tanto que en las fábricas de la Metalúrgica y de La Unión, en la vía del ferrocarril, y en el cerro de La Cruz se hacían fuertes los destacamentos de artillería y la gente mandada por Argumedo y Campa.

El 29 de septiembre, Villa ataca Torreón (segunda batalla) con 4,000 hombres, la ciudad es defendida por 5,000 hombres al mando del general Eutiquio Munguía y Benjamín Argumedo, los villistas tomaron los pueblos de Lerdo, Gómez Palacio, San Pedro y al final atacó la ciudad por el cañón de Huarache.

La ciudad cayó el primero de octubre, sin ser saqueada, murieron 38 villistas y 467 federales, otros 71 villistas son heridos. Villa captura 2 cañones blindados, 300 granadas, 532 rifles calibre 7 mm., 500,000 a 1,500,000 de cartuchos, 300 fusiles, 40 máquinas de ferrocarril y 6 ametralladoras.

La primera toma

En mayo de 1911, Torreón, Gómez Palacio y Lerdo se encontraban rodeadas por grupos de rebeldes.

Las fuerzas federales esperaban el ataque y decidieron concentrarse en Torreón para proteger a la más rica de las poblaciones laguneras.

Esto facilitó la ocupación de Lerdo y Gómez Palacio, por parte de los revolucionarios, sin necesidad de luchar.

El sábado 13 de mayo empezó el ataque en Torreón, que era defendida por la guarnición militar, a cargo del general Emilio Lojero.

Al frente de los revolucionarios venían Orestes Pereyra, Sixto Ugalde, Benjamín Argumedo, Agustín Castro y Sabino Flores.

MATANZA DE LOS CHINOS

El primer ataque se dio en El Pajonal, lugar en el que se encontraban las huertas de los chinos. Ahí se registraron las primeras muertes de orientales.

Los federales abandonaron el lugar y los rebeldes incursionaron en la plaza, saquearon negocios, cantinas, las cavas del casino y del hotel del ferrocarril. La mayor parte de las tiendas eran propiedad de chinos y muchos de ellos fueron asesinados.

A los revolucionarios se les unieron los indigentes, que participaron en los saqueos a la compañía bancaria y de tranvías Wha Yik, y el almacén Puerto de Shangai.

Para justificar el sacrificio de orientales, Argumento dijo que habían sido atacados por los chinos.

Después de este ataque, ya habían muerto la mayoría de los 303 ciudadanos chinos atacados durante la toma de la ciudad.

El escándalo adquirió niveles internacionales y obligó a las autoridades a iniciar una investigación.

La tercera toma

 

Luego de que los federales volvieron a ocupar Torreón, Villa se propuso nuevamente recuperar esta plaza.

El 20 de marzo de 1914 el ejército villista llega por tren a Tlahualilo que toma sin problemas, poseen armas compradas a Estados Unidos. Villa avanzó secretamente por tren hasta Lerdo, que tomó sin problemas, los federalistas sólo se enteraron cuando sus puestos de avanzada fueron destruidos, las guarniciones de Bermejillo, Tlahualilo y Mapimí huyeron a Torreón ante el avance de Villa.

Avanzan a la ciudad con un gran ejército y la ciudad es defendida por 10.000 hombres al mando del exitoso general José Refugio Velasco. Los villistas ocupan los alrededores de la ciudad con el fin de aislarla.

Ya posicionados en la estación Bermejillo, el general Felipe Ángeles habló por teléfono a Torreón con el general Velasco, a fin de pedirle la plaza y evitar así el derramamiento de sangre, pero la negociación no llegó a nada después de que Villa tomó el teléfono.

Velasco, con los cerros de La Pila, Santa Rosa, La Cruz, Calabazas, Polvorera, Las Noas y el cañón del Huarache fuertemente artillados, estaba seguro de proteger la plaza. Los ataques de Villa directos a la plaza fuerte fueron rechazados, éste entonces tomó una por una las defensas alrededor de la ciudad, tomó Lerdo el 23 y Gómez Palacio el 25, pueblos estratégicos cercanos a la ciudad y luego la bombardearon. Ya para el 2 de abril con la situación insostenible, Velasco ordena evacuar la ciudad, que cae al día siguiente, llevando sus tropas a Saltillo.

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