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A 20 años de la partida del padre Patricio Quinn

Hacía de lo ordinario, algo extraordinario
lunes, 9 de enero de 2017 · 02:40
Recordarán con una misa especial el XX aniversario luctuoso del padre Quinn, quien a lo largo de su apostolado como misionero se dedicó a hacer el bien y ayudar a las familias de escasos recursos económicos, sobre todo en la zona rural de Saltillo, Arteaga, General Cepeda y Galeana.
Patrick Francis Quinn Martin nació en Ballygar, condado de Galaway, Irlanda, el 25 de junio de 1930. Sus padres fueron Lorenzo y María Quinn. Tuvo tres hermanos más, Andrés, Miguel y Pedro, estos dos últimos también fueron sacerdotes.
Fue ordenado sacerdote el 6 de junio de 1954 en el seminario de San Patricio en Carlow, Irlanda, su primer ministerio lo realizó en la Parroquia de San José, en Birtley, Inglaterra, emigrando a la diócesis de Natchez-Jackson, en Mississippi, Estados Unidos, en 1955, a la cual prometió servir de por vida.
En el año de 1962, fundó y construyó la parroquia del Sagrado Corazón en  Pascagoula, Miss., en la cual fue nombrado primer párroco de este recinto, siendo trasladado en el año de 1967 a la ciudad de Jackson, Miss., en donde fue nombrado párroco en la iglesia de Santa Teresa.
SU LEGADO PERMANECE
A raíz del Concilio Vaticano Segundo, los obispos de los Estados Unidos realizaron un nuevo impulso misionero, tratando de ayudar a las naciones latinoamericanas.
El obispo Joseph Brunini pidió a los sacerdotes de Mississippi sobre la conveniencia de abrir una misión en Saltillo, a la cual el Padre Quinn se ofreció y cuando llegó a esta ciudad, a la Parroquia del Perpetuo Socorro, comentó que era más grande que cualquier parroquia en Mississippi.
Construyó iglesias en los ranchos, barrios y colonias de Saltillo, que hoy en día algunas ya son parroquias; comenzó un programa de construcción de viviendas para la gente pobre que vivía en casas de cartón sin servicios primarios, siendo así que el padre dejó una impresión duradera en todos los feligreses.
El padre Patricio F. Quinn fue un hombre fuerte e incansable, que hacía de lo ordinario algo extraordinario, con todas las ganas.  La gente lo buscaba no sólo porque le diera, lo buscaban porque realmente se le quería, tan fue así que la gente pidió que su cuerpo se quedara en donde está su Iglesia.
Al morir el presbítero Patrick F. Quinn el 9 de enero de 1997, a petición de la comunidad saltillense y por intersección del presbítero Humberto González y el entonces gobernador de Coahuila Rogelio Montemayor, el cuerpo del padre Quinn quedó en la parroquia del Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Este lunes 9 de enero, se oficiará una misa a las 19:00 horas en la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, después de la Eucaristía habrá un homenaje con canciones que le dedican a él los coros pertenecientes al recinto.

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