DICE ANCIANO CAMPESINO

‘Tengo hambre’

‘Hay que aguantar y comer de lo que la gente me regale’, lamenta don Ramón Banda

‘Tengo hambre’

APOYADO EN un bordón de madera, el anciano campesino enfermo de sus ojos camina lentamente. Héctor López / EL DIARIO

APOYADO EN un bordón de madera, el anciano campesino enfermo de sus ojos camina lentamente. Héctor López / EL DIARIO

"Acá en el pueblo nadie puede hacer ni un favor, ni para traer las tortillas. A mi edad ya no puedo trabajar ni de chivero, aunque tenga hambre, hay que aguantar y comer de lo que la gente me regale de alimento”, señaló el señor Ramón Banda, un anciano enfermo que vive en el ejido La Ventura, pues su vida es solitaria después que falleció su hermano.
El último trabajo fue de chivero, antes a buena edad se dedicaba a lo que saliera en el campo, hasta a la talla de ixtle, pero ahora ya enfermo y con bastón ha logrado sobrevivir.
Asegura que el campo es difícil, pero tiene el orgullo de haber trabajado con entusiasmo, aunque ahora no hay otra alternativa más que esperar el auxilio de los vecinos que le regalan cuando menos un taco, pero cuando no hay pues hay que aguantar el hambre, dice.
Su vivienda son dos cuartos de adobe y techo de lámina, pero no es segura; "si alguna persona me pudiera ayudar a conseguir un poco de cemento para cubrir el techo o los bordes lo agradecería. Hay personas que me han ayudado para poner piedras arriba de la lámina, acá en La Ventura hace mucho aire casi todo el tiempo y tengo miedo de quedarme sin lo poco que tengo”, señala.
Apoyado en un "bordón” de madera y caminando lentamente, su calzado de todos los días son los huaraches; la enfermedad en sus ojos no le permite visualizar bien, es por ello que camina muy despacio.
"Lo que me regale la gente es bueno, yo sufro mucho, pero no hay otra manera más que aguantar el hambre”, finaliza don Ramón Banda.

 

 

Por Héctor López

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