Francisco Martín Moreno: Es hora de contar su historia

Con más de un millón de ejemplares vendidos, el autor más leído de México, rebasa su saga de Arrebatos Carnales para lanzar su nuevo libro: En media hora la muerte. Esta catarsis literaria que narra las agonías de dos mundos familiares –uno de la España franquista y otro de la Alemania hitleriana– aparece esta semana para ubicarse como el libro del verano…

Francisco Martín Moreno: Es hora de contar su historia

La sorprendente aparición de su tío Claus, un alemán que sufrió los terrores de la guerra en el país de Hitler, cambió la vida de Francisco Martín Moreno.  

Su tío, en medio de una enfermedad terminal, le reveló que su apellido no era el que él creía y que en sus venas corría la sangre judía. 

Le hizo saber también que muchos de sus ancestros habían muerto en los campos de exterminio de la Alemania nazi. 

Entonces supo que había mucho que investigar al interior de su ADN. 

Continuó hurgando en sus raíces. En la historia de su padre, un español republicano y expatriado por Franco en la derrota de la guerra civil. 

Y es que en su casa nunca se hablaba del pasado. Es por eso que la llegada de su tío y sus confesiones, lo hicieron tomar el hilo de lo que serían anécdotas si no hubieran estado en sus manos. 

Decidió investigar para resguardar esas historias en las páginas de un libro.

A partir de los dichos de su tío y su compromiso por  proteger el pasado familiar, Martín Moreno descubrió otras muchas historias de amor, de fe, de espiritualidad, de exilio, de persecución, de éxito y de fracaso. Todo está en su texto.  

En media hora la muerte,  ya disponible en cientos de librerías, el autor descubre lo más doloroso de la historia familiar. En ella también cuenta episodios dolorosos para la humanidad entera. 

A continuación un extracto de la entrevista.

>RAG: Un millón de ejemplares Francisco no se dice nada fácil. ¿Cuántas publicaciones, cuántos libros en este país habrán llegado al millón de ejemplares?

FMM:  La verdad, muy pocos.

>RAG: En media Hora la Muerte. ¿Por qué este giro tan fuerte? ¿Por qué el cambiar de la parte histórica mexicana a una obra que ahorita nos contarás, pues está  llena de vida personal? Es una característica tuya... 

FMM:  (…)La parte paradójica de mi vida es que pues, tú podías tener a lo mejor un padre español que perdió la guerra civil española y tuvo que salir huyendo como refugiado. 

Pero en mi caso no solamente fue mi padre el que pierde la guerra civil española a lado de la república, claro está, sino también mi madre. Mi madre también es víctima del fascismo de Europa en el siglo XX. Entonces los dos son víctimas de la demencia fascista, de la persecución fascista. Eran unos criminales asesinos salvajes, depredadores. Yo te diría que lo peor del ser humano lo encarnan los fascistas. Llegan a México y se conocen en México. 

Pero mi padre nunca quiso escribir la historia por más que le dije. No quiso yo creo que porque sabía, ya lo veo con claridad, él sabía que había secretos que no se podían revelar. Entonces prefirió no escribirlo. Lo que pasa es que yo tuve acceso a los secretos que él nunca quiso decir. Y ahí vienen.

>RAG: A ver, primero dinos: cómo surge el momento en el que tú decides “tengo que hacer esta catarsis personal, familiar, revelar todos tus secretos, muchos de ellos muy dolorosos”, familiarmente hablando, personalmente hablando. ¿En qué momento dices: “la siguiente obra es esta”?

FMM: Mira mi mamá tenía un hermano que se llamaba Claus, alemán nacido en Berlin, también como ella, prusianos, todos, eran de origen prusiano. 

Y entonces me invitó a comer y me dice después de no haberlo visto durante 60 años porque se peleó mi tío Claus con mi mamá. 

Y yo le dije a mi tío Claus, “tío ¿por qué se pelearon mamá y tu? llevan peleados toda la vida” y dice “ya no me acuerdo, no me acuerdo por qué me peleé con tu madre, pero sigo peleado con tu madre. Pero no vine a hablar de eso, vine a contarte la historia de la familia”.

>RAG: Él estaba en ese momento desahuciado, a dos meses de morir.

FMM: Bueno, menos, porque se murió a las 3 semanas. Me dijo: “te quiero contar la historia de la familia porque me estoy muriendo, no tengo más de tres semanas de vida”, le dije “no tío, verás que no”. “Tampoco vengo a discutirlo, vengo a contarte la historia, y no me interrumpas”. Está bien. 

Y me contó la historia de la  familia. Yo le dije “yo creía que ya la sabía” y me dijo “tú ni siquiera sabes cómo te llamas”. Le digo: “Cómo que no se cómo me llamo, a mi edad”. 

Entonces me dijo: “a ver, ¿cómo te llama?” y le digo: “yo soy Francisco Martín Moreno Biehl”.

“Pues no, tú te llamas Francisco Martín Moreno Bielschowsky”. 

>RAG: A raíz de la plática con el tío Claus, vas estirando la hebra como historiador y te vas metiendo a los archivos, vas encontrado gente, todo lo que tú has narrado porque tienen muchas narrativas muy directas. Son narrativas que tú recoges en diferentes pueblos, lugares, o sea tu regresas a estos recorridos.

FMM: Sobre todo ya cuando pasó esto y empiezo a hablar con los amigos que todavía vivían de mi padre y con familiares que me dieron mucha información. 

Información que yo a su vez seguí tirando ya en España. También fui a España en donde me la pasé enfermo todo el tiempo. No podía con la emoción. Me enfermé de todo Ramón. Absolutamente de todo lo que te puedas imaginar.

>RAG: Por estar haciendo esa catarsis. 

FMM: Sí esa catarsis y por estar buscando información y los datos. Mi padre entonces se queda durante cuatro meses construyendo el ferrocarril. 

No tengo el dato exacto de por qué logra que lo liberen, pero era un hombre muy ingenioso. Yo creo que se las arregló para llegar a Marruecos. En Marruecos se hace multimillonario.

No hablaba árabe, no hablaba francés, pero se hace multimillonario. Cuando te digo multimillonario es mutimillonario, yo estuve en su casa y fui con él a la casa que él tenía y a las empresas que tenía. Es muy interesante porque ellos vendían bolsas de mujer. Las ponían así en los brazos e iban de puerta en puerta.... 

Un día que iba a un cafecito pequeñito, humildísimo, paupérrimo, que estaba en Safi, en Marruecos y entonces estaba enfrente del puerto. 

Y siempre que iban a comer ahí, a tomarse el café con el bollo, veían un barco que se llama “Sardinero”. Y un día dice mi papá “este barco lleva aquí parado 8 meses... nunca hemos visto que zarpe, hay que rentarlo”. Entonces le dijeron mis tíos: “¿Cómo rentarlo si no tenemos para un café?”.

“Vamos a rentarlo por rentas vencidas, al dueño le decimos que si sigue así pues se va a quedar el barco sin trabajar un año hasta que se deteriore. Si lo convencemos de que sea por rentas vencidas, entonces pues él va a ganar”. Es una apuesta que él pudo jugar muy bien.

Total que dos no querían, uno sí quería, y van a hablar con el dueño, lo localizan y vendía telas en el centro de Safi. Sucede que este señor, a su hijo lo habían matado los franquistas. 

Los españoles no les quisieron dar la independencia y Franco mató a una gran cantidad de marroquíes. Pues uno de ellos era el hijo de este señor dueño del barco. Ya no quería saber de nada.

Entonces dijo “está bien”. Porque le dijo mi padre: “Sabe para qué queremos el dinero? Porque si ganamos dinero pescando sardinas, todo el dinero que ganemos lo vamos a dedicar a matar a Franco”. 

Y como él le tenía un rencor espantoso a Franco porque mató a su hijo dijo “Va”. 

Y que les renta el barco a rentas vencidas. (…)

Historias de familia

>RAG: ¿Cómo conoce tu padre a tu mamá?

FMM: Esta es una historia... Mi padre cobraba letras en Guadalajara de automóviles, pagarés, iba de puerta en puerta a cobrar pagarés. Después de haber sido multimillonario, imagínate. Que también hay una historia paralela…

>RAG: Imagínate el nivel de templanza de ese carácter. O sea ganarlo todo, emprenderlo todo y seguir siendo quien es.

FMM: ...el caso es que mi padre va a cobrarle  un día, sube a un edificio en el año de 1943, en la calle de Vallarta en Guadalajara  a cobrar la letra y ve a una señora muy distinguida muy guapa que tenía 25 años más que él. 

En ese entonces mi papá tenía 25, 26 años y la señora tenía 50. Entonces le dice “Señora, vengo a cobrar este pagaré” y la señora le dice “es en el piso de abajo” va mi padre a cobrar letra en el piso y bueno, se va a la calle y dice “qué mujer tan exquisita, tan distinguida, tan fina. Yo quisiera invitarla a tomar un café. 

Sube y la señora hablaba con acento alemán. Era mi abuela. La invita a tomar un café. La señora le dice “pues sí, yo me aburro aquí, no tengo a nadie”.

Estaba absolutamente sola en una empresa alemana, y tomaron un café y otro y otro hasta que empiezan a pasar los fines de semana juntos. 

Y mi padre siempre decía “cómo es posible que esta mujer que sabe que ni tengo dinero ni para un café, no me invite a pasar los fines de semana en su casa”. 

Y tenía que pedir prestado para pagar la fonda y para pagar lo que fuera porque estaba en la ruina, digo, en la quiebra más espantosa. Y un día que van a Chapala mi abuela se toma cuatro o cinco tequilas de más. Ella nunca tomaba alcohol y ese día sí quiso. 

Y con una gran dignidad se sentó en la silla de metal de Corona Extra y se quedó dormida. Noqueada. 

Mi padre no tuvo más remedio que buscar en su bolsa la dirección dónde vivía y se la lleva en un taxi y llega a la casa, toca la puerta, con mi abuela imagínate en las condiciones, ella que era una princesa prusiana, ¿no? y le abre la puerta la hija. 

Imagínate si le gustaba la mamá, la hija tenía 20 años. Se enloquece con la hija. Entonces acuestan a la abuela y dice “ ¿qué le pasó?”, “se le pasaron las copas, no te preocupes, va a despertar en cualquier momento”. 

Pero mi papá se pierde por la hija y entonces cuando sale del cuete mi abuela a las dos semanas le dice “oye nuestra relación no tiene futuro porque tú ya te casaste, tú ya tuviste hijos, pero yo no tengo hijos y quisiera hacer mi vida, entonces quiero pedir autorización para salir con tu hija. Si tú no me la das, yo no voy a salir con ella”. “¿Cómo con mi hija?”, “Sí con tu hija, si no lo permites yo me retiro”. 

Y mi abuela se levantó del café, le tira la servilleta en la cara y se va furiosa. Y a las tres semanas le llamó por teléfono mi abuela a mi padre y le dice “ya lo pensé, si yo te digo que no salgas con ella vas a salir con otra mujer, te vas a casar con otra mujer y yo no te voy a volver a ver, y eso no me lo puedo permitir”. 

El Papa coscolino y  Hitler, homosexual

>RAG: Bueno, cada trozo de la novela es una novela en sí misma. 

FMM: Es una novela de novelas. Sale entonces con su hija y a los 3 meses se casaron y esa es mi madre. 

Esa es mi madre Ingrid y bueno, pues me costó mucho estar con mis primas porque me dijeron que no contara esta historia. Y yo digo ¿por qué no las voy a contar? Es parte de la vida, no pero es que tuvieron relaciones después cuando ya se habían casado mi papá y mi mamá. Dije “eso no lo sabes tú”. “Bueno pero tú tampoco”. Entonces por qué voy a decir algo que no me consta.

Mi abuela se suicidó en el año 73 porque no pudo en buena parte resistir la pérdida de mi padre. Se suicidó, se tomó esas pastillas valium, se tomó tres botes revueltas en agua y se fue. Se fue pero antes me había dicho a mí “que nunca se te olvide que primero vienen los alemanes, después vienen los perros, luego los judíos y luego los mexicanos como tú. Esa es la jerarquía que tienes que aprenderte en la vida”. Esa era mi abuelita. 

Me marcó y yo le dije “abuela, si me lo vuelves a decir, jamás te volveré a ver” y me dijo, “ay perdóname es que no me expliqué bien. Déjame decírtelo bien. Le dije, primero vienen los alemanes, luego vienen los perros, luego vienen los judíos y luego los mexicanos como tú” y me la vuelve a aplicar. 

No la volví a ver. Jamás volví a ver a mi abuela. Me lo empezó a decir desde los 12 ó 13 anos, yo era un chiquillo, y me marcó para siempre.

Otra parte interesante es la parte política. La parte política es interesante porque demuestra cómo llego Hitler al poder. Hay gente que sostiene que Hitler fue electo por el pueblo alemán, y no es cierto. 

Hindenburg lo nombra a él y lo que hace es incendiar el Reichstag para culpar a los comunistas de esto. Entonces le pide a Hindenburg una ley que le permitiera legislar sin tener que pasar por el parlamento. 

Se vuelve un dictador constitucional pero no fue electo por el pueblo alemán. Ahora aquí hay aspectos muy interesantes también porque Hitler era un hombre con serias desviaciones homosexuales. 

Entonces cuento las historias de él con sus amantes que también es muy atractivo porque Rudolf Hess que era uno de los hombres de más confianza, le decía Fräulein Hess, Fräulein en alemán es señorita. Y tenían unos arrumacos Hitler con él que para qué te digo. 

Y también con su chofer, con Maurice, y hay una cantidad de personajes que pasan por su cama. Igual que Ernst Röhm el de las camisas pardas, era homosexual y era amante de Hitler y cuando se pelea con Hitler dice “voy a divulgar todas nuestras relaciones” y Hitler, la máxima oportunidad que le concede es que se encerrara en un cuarto y que se suicidara. (...) 

(...) Hay otra escena que no quiero dejar de contarte que son las relaciones amorosas del Papa Pio XII, que le llamaron el papa de Hitler, él fue un factor para que llegara Hitler al poder también y que se consolidara como dictador. 

Pero conoce a Pascualina Lenerd, una monja que lo atendía desde que era nuncio apostólico en Munich. Y es muy atractivo ver cómo se pierde Pio XI, que en ese entonces era Eugenio Paccelli. Y se pierde por esta mujer, Pascualina. 

Hicieron libros que se llaman La Papisa. Ellos tienen relaciones desde que se conocen en 1918 hasta 1959 que fallece Pio XII. Es la única mujer que ha entrado a un cónclave para elegir Papa porque él pidió que la madre Pascualina entrara. 

Entonces, sus relaciones amorosas en la Capilla Sixtina, para qué te cuento. Y sus relaciones amorosas que tenían en la basílica de San Pedro cuando pedía que se vaciara la basílica para que ellos estuvieran solos. Era un Papa coscolino.

>RAG: Fíjate que me llama la atención cuando empiezas el libro donde dice “cuando el tal Dios decidió voltear para otro lado”. 

FMM: ¿Dónde estaba Dios, Ramón, cuando se estaban muriendo 60 millones de personas? ¿Dónde estaba Dios cuando veas las colas gigantescas en Auschwitz, en Mauthausen?  ¿Dónde estaba Dios cuando se está produciendo esta matanza de seres humanos? Estaban exterminando a 6 millones de personas en los hornos crematorios, ¿y Dios qué? por eso dije es que no puede ser, Dios prefirió voltear para el otro lado y también los aliados, porque hay un momento en donde la unión judía internacional les dice a los norteamericanos y a los ingleses que bombardeen Auschwitz, bombardeen Mauthausen? Porque desde el aire están las tomas, están las fotografías de los judíos formando fila en dirección a la cámara de gases. 

>RAG: ¿Cuál es la parte que te costó mas digerir de esta catarsis, de este libro que hiciste?

FMM: Yo te diría, conocer mis orígenes judíos que, bueno, pues muchos los tenemos. Y sobre todo, conocer el horror que vivieron mis familiares tanto en la guerra civil española como en la guerra mundial.

¿Por qué mi abuelo le surtía zapatos al ejército nazi?, a pesar de ser judío. Porque le debía una cantidad bárbara de dinero a Goebbels. ¿Por qué a Goebbels? Porque Goebbels tenía un defecto en una pierna. Tenía una pierna 10 cm más corta que la otra. Y usaba zapatos muy especiales para que no se viera esta dolencia que tenía. 

La raza aria no puede tener un ministro de propaganda inválido, un discapacitado. Imposible. Tenían que ser perfectos, porque a los que eran imperfectos los mataban y Goebbels tenía que ser un candidato al horno también. 

Sin embargo, mi abuelo le hacía los zapatos perfectos y le daba una gran cantidad de dinero mes con mes. Y mi abuelo dijo “hasta que pueda vender las plantas me voy”. No le dieron esa oportunidad.

>RAG: A ver, yo creo que este es un gran libro, de lo que he estado viendo, hay mucho preciosismo en las descripciones. Se ve que le metiste mucho mucho, mucho. ¿Cuánto te llevó hacerlo?

FMM: Tres años. En viajes, en redacción, en corregir, en volver a corregir. 

>RAG: Planeta es el editor

FMM: Salió en todo América Latina la semana pasada y en el resto del año va a salir en todo el mundo. Entonces es mi primer libro que va a salir en todo el mundo. Va a salir en Francia, en Alemania, va a salir en España el mes que entra. Me da mucho gusto porque va a estar traducido a no sé cuántos idiomas.

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