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Recuerdan a jóvenes de Papantla

A un año de su desaparición

XALAPA, VER. (El Universal).- Hace un año, en una humilde vivienda de las colonias de la periferia de la cabecera municipal indígena y turística de Papantla, la señora Blanca Ninfa Cruz Nájera iniciaba una lucha por encontrar a su hijo Alberto Uriel Pérez, entonces de 19 años de edad.
"Ha sido una eternidad sin saber de ellos, dicen que el tiempo cura todo, pero yo no lo siento así”, afirma con la voz quebrada y con el llanto que surge en medio de un intento —en vano— por retenerlo.
Pasaron 365 días desde aquel 19 de marzo, cuando los jóvenes Noé Martínez, Alberto Uriel Pérez y Luis Humberto Morales, fueron detenidos por policías locales y entregados a la delincuencia organizada bajo las siglas de Los Zetas.
"Siento que cada día es desesperante. Ver que anochece, vuelve a amanecer y estamos en las mismas: sin saber qué pasó con ellos o dónde quedaron”, suelta, un poco más tranquila, mientras alista la manta que utilizará para marchar y recordar la tragedia que llegó a su vida.
En las paredes de block sin repellar, fue colgada la manta con los rostros de los tres jóvenes, sus nombres y la leyenda "A un año de su desaparición por parte de policías municipales exigimos justicia y saber dónde están.”
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