Un pueblo minero por tradición, pero sus habitantes viven de la agricultura y ganadería
Lunes, 19 de Abril de 2010
MAZAPIL, ZACATECAS.- De entre las entrañas de la tierra se revelan como prodigios metales preciosos; se asemeja a la leyenda de El Dorado, en Colombia, aunque es una realidad que tal regalo sea de México a través de Mazapil.
El archivo histórico de este lugar revela que se trata de un territorio minero desde antes de la colonización, cuando llegaron los españoles, pues los indígenas naturales ya extraían los minerales y fabricaban sus pulseras y aretes de oro y plata.
Pedro Ascacio Ortiz, cronista de la ciudad, menciona que el 4 de octubre de 1568 está registrada la fundación de este pueblo a donde los españoles llegaron con el interés de sacar los metales preciosos y así lo hicieron.
"Hemos encontrado algunos documentos en los archivos, donde se habla de que en el siglo XVIII se alcanzaron a abrir alrededor de 3 mil catas mineras."
NUEVAS ESPERANZAS
Con la llegada de la poderosa empresa canadiense Gold Corp a Mazapil, se fincaron las esperanzas de progreso sobre esta tierra asentada en grandes betas de plata, oro, plomo, cobre y zinc.
Pero lejos de echar las campanas al vuelo, sus pobladores y las mismas autoridades saben que la proyección de crecimiento de la compañía --que equivale a una producción anual, durante los 23 años de vida útil de la mina, de 500,000 onzas de oro, 28 millones de onzas de plata, 450 millones de libras de zinc y 200 millones de libras de plomo-- no empata con el desarrollo económico y social del municipio y del estado.
En el rico acervo bibliográfico del Museo de Antropología e Historia de Mazapil "Marqués de Aguayo", se asienta en documentos que en 1608, Gaspar de la Fuente oidor de la Real Audiencia del Reino de la Nueva Galicia, visitó Mazapil, encontrando la existencia de minas que producían en leales quintos de 22 mil a 40 mil pesos cada año.
"Los conquistadores elaboraban los lingotes y luego los llevaban a la ciudad de México y hasta a España; poseían pequeñas fundiciones o carboneras, eran actividades familiares."
Las primeras minas de las que se tienen datos, fueron San Eligio, Albarradón, Santa Olalla, San Marcos y Santa Rosa, que ahora son parte de la Minera Tayahua, propiedad del magnate Carlos Slim.
PRIMEROS MINEROS
El cronista de la ciudad da cuenta que don Francisco de Urdiñola, al igual que otros españoles, fueron mineros. Urdiñola fue dueño de las primeras minas, tales como la de San Eligio y Albarradón.
La empresa minera más antigua que ha perdurado hasta el momento es "Torreón" que luego pasó a ser "Peñoles", después se llamó "Providencia del Año Nuevo", para luego pasar a ser compañía minera Tayahua y Grupo Frisco, razón social que conserva actualmente.
Minera Tayahua, S.A. de C.V., es una mina subterránea, con una capacidad para procesar 90,000 toneladas por mes para, mediante flotación selectiva, producir concentrado de plomo-plata y concentrado de zinc.
Caminan sobre oro
Mazapil es el segundo municipio, más extenso de México, después de Ocampo, Coahuila, pero su población es de 2,500 habitantes, cuando en el último censo realizado por el INEGI en el año 2000, era de 530 pobladores.
Pueblo minero por tradición, Mazapil nunca ha sido una localidad próspera, sus habitantes también se han caracterizado por desarrollar la actividad ganadera y agrícola.
El principal beneficio de las minas es la generación de empleos, señala el cronista de la ciudad Pedro Ascacio. "Mucha gente de fuera viene y dice que estamos pisando sobre el oro, pero aquí no hay capitalistas, no sólo pasa en Mazapil, pasa en otros puntos del país donde el oro se va, y al final de cuentas los pobladores, si no quedamos peor, quedamos igual."
Agregó que a partir del año 2000 ha habido más empleo y menos migración. "No podemos sólo hablar mal de las empresas, esta nueva minera Gold Corp abrió una nueva vía de comunicación en conexión con la carretera 54, es una puerta al progreso, luego seguirá el vínculo con la carretera San Luis Potosí-Torreón, además de la Tampico-Mazatlán".
REACTIVAN EXPLORACIONES
A principio de esta década se reactivan las exploraciones, luego de 50 años de estancamiento en que los pobladores tuvieron que emigrar por falta de fuentes de empleo.
"La Minera Tayahua fue la que sostuvo la región en tiempos muy difíciles; tiene una planta de alrededor de 850 trabajadores aproximadamente", añadió el cronista.
La bonanza y la decadencia son factores que han acompañado a los mazapileños, tal vez más que a cualquier otra localidad, lo cual se debe a diversos factores; uno es el cambiante precio de los metales en el mercado internacional, así como la baja producción y el reajuste de personal. La gente tuvo que cambiar su residencia a Saltillo, Monterrey, Zacatecas, así como otros estados, y ha tenido que salir para Estados Unidos.
Después de 542 años de su fundación, Mazapil se erige inagotable, hay muchas vetas vírgenes de oro, plata, zinc, plomo, cobre. "Entre más buscan, más encuentran", dice el cronista de la ciudad.
Minera El Peñasquito
Gold Corp, de capital canadiense, empezó la construcción del megaproyecto industrial en el año 2007, para la explotación de oro, plata, zinc y plomo.
Las tierras impactadas por la minera El Peñasquito son propiedad de cuatros ejidos: Mazapil, Cerro Gordo, Cedros y El Vergel.
La compañía ofreció a los ejidatarios de Cedros 50 mil pesos por cada uno, por la renta de las tierras en un período de 30 años.
La minera y el mismo ejido convinieron otro acuerdo por 5,500 hectáreas en renta por tres décadas, por la cantidad de 40,000,000 pesos, según Daniel Herrera, comisariado ejidal de Los Cedros.
Minera Peñasquito se comprometió con los ejidatarios a apoyar el desarrollo de pequeñas empresas, otorgar becas a los estudiantes, construir un centro de salud y un camino vecinal, lo que a decir del propio alcalde de Mazapil, no se han cumplido, "lo único que sí han hecho es contratar gente de los ejidos y comunidades cercanas", señala el alcalde Vicente Pérez Esquivel.
La compañía edificó viviendas para los cerca de 30 pobladores de El Peñasquito, donde hoy se explotan los dos tajos mineros más grandes de América Latina.
Opina la fuerza laboral
"Llevo dos años trabajando en la mina como albañil, estoy subcontratado con una jornada de 10 horas, nos pagan 1,500 pesos por semana, vengo del estado de Hidalgo. Nos dan alojamiento y transporte, unos dicen que eso está bien pero a mí se me hace poco el salario"
PEDRO ESTRADA
"Entre a la mina en el 2009, muchos aquí en Cedros estamos en la mina, porque la compañía busca que vivan cerca. Trabajamos 14 días y descansamos siete. Después de que abrió Peñasquito me vine de vuelta con mi familia, yo trabajaba en Saltillo porque aquí no había nada. Son contratos por seis meses"
JUAN MANUEL RAMÍREZ
"Trabajo directamente para la empresa en Relaciones Comunitarias, ganamos 3 mil pesos catorcenales, pero los salarios son muy diferentes dentro de la compañía, los altos directivos ganan en dólares. Me vine de Saltillo en cuanto se empezó la contratación de personal"
JOSÉ HERRERA
"La mayoría de los empleados estamos subcontratados, trabajo en el ramo de la construcción, ganamos 150 pesos diarios, lo que es más alto que en otras partes"
VALENTÍN ROMÁN
‘Nos agarraron movidos’
El presidente municipal hace el recuento de la última visita del presidente de la República, Felipe Calderón, el 23 de marzo pasado, cuando se inauguró oficialmente El Peñasquito, "fue una visita muy rápida".
Reconoce que las comunidades rurales más beneficiadas por la empresa canadiense son Cedros, Mesas, San Antonio, Sabana Grande, Gallegos, Tecolotes, Jazmín y San Rafael.
Al mismo tiempo, acepta que Mazapil no está preparado para el exponencial crecimiento que se avecina con la llegada de esta gran empresa, "tenemos graves problemas con las viviendas, el sistema de drenaje, la atención médica, y la cobertura de educación".
Dijo que por lo menos se requieren urgentemente 500 casas-habitación más, "por fortuna hay gente de Saltillo que empezará a hacer casas de interés social, serán aproximandamente 80 casas por principio".
La relación con la minera hasta el momento es la petición por parte del ayuntamiento de realizar algunas obras de beneficio social como lo es la Unidad Deportiva en 10 hectáreas,
"nos están ayudando a pagar seis elementos de seguridad pública de los 34 que tenemos".
Dijo que hay mucha gente que regresó de la ciudad de Monterrey y de Saltillo, ha llegado gente de Sonora, de Chihuahua y de otras estados del sur del país.
El 30% de la población nativa se dedica a la actividad minera, jóvenes en su mayoría, el resto todavía sigue con las actividades agrícolas y ganaderas.
"Al municipio lo agarraron movido, no le dieron los cauces, necesitamos un Centro de Atención Médica, tenemos sólo una Unidad Médica Rural que es pura consulta externa, es sólo primer nivel, ni siquiera una cesárea o apendicitis se puede operar ahí, la gente tiene que ir hasta Saltillo, que es lo más cercano."
Gold Corp ignora al Ayuntamiento
Para el alcalde de Mazapil, Vicente Pérez Esquivel, la minera El Peñasquito significa un suspiro después de tantos años de estancamiento, pero en definitiva no viene a resolver todos los grandes problemas que prevalecen en la región.
"Los recursos se van al extranjero, nosotros estamos peleando que nos paguen el impuesto predial, Gold Corp se niega porque dice es una zona rural, siendo que ya es industrial, los ejidatarios les vendieron sus terrenos, a parte debemos de pagar el alumbrado público que está dentro de la compañía, lo mismo nos pasa con la minera Tayahua, el año pasado la CFE nos querían cobrar poco más de 3 millones de pesos, tuvimos que negociar con Tayahua para que se redujera la cantidad."
Pérez Esquivel señala que Gold Corp hizo todos los acuerdos con el Gobierno Federal y es fecha, desde el 2007, año en que iniciaron operaciones que no han recibido el pago de ningún impuesto municipal como es el ISAI, predial ni siquiera la licencia de construcción.
Tan sólo de predial deberían estar recibiendo anualmente un millón de pesos por parte de la trasnacional, cantidad que no le caerían nada mal a un municipio que tiene una cobertura de agua de 30% , de alumbrado en 65%, de drenaje 18%, así como 3% de recolección de basura, 50% en seguridad pública y 7% en pavimentación.
La creación de empleos podría ser el aspecto positivo de la llegada de la canadiense Gold Corp, la fuerza de trabajo total de Peñasquito es de 3, 633 personas, de las cuales 1,113 son empleados y 2,520 son contratistas.
Los empleados de nivel operario "subcontratados" ganan entre 100 y 150 pesos al día y cuentan con seguro social. La autoridad municipal no subestima lo anterior, aunque el alcalde no deja de mencionar que directamente el Ayuntamiento no ha visto ni un solo peso de la compañía.
Por Sofía Noriega


