CARLOS ROBLES NAVA
Sábado, 31 de Julio de 2010
Cuando sale el gato de la casa, los ratones se pasean. Vieja y verdadera frase usada y utilizada en todos aquellos casos donde salen a relucir las deficiencias y mediocridad de empleados que no cumplen sus obligaciones aprovechando la ausencia del patrón o jefe inmediato, ya sea porque éste está lejos y no supervisa a los subalternos, o por indeferencia y apatía del superior.
Recién que el huracán "Alex" golpeó con sus aguas a casi 30 municipios de Coahuila, con algunos de ellos se ensañó, con otros fue menos duro y en el resto, hubo simple y sencillamente un regular "repasón" y sus afectaciones no pasaron a mayores.
Los estragos causados por dicho huracán fue una prueba dura para los funcionarios estatales y municipales, encabezados por el Gobernador Humberto Moreira Valdés. Pero también fue la oportunidad para dejar constancia y, sobre todo, un ejemplo nacional de que con unidad, trabajo de equipo y solidaridad se puede salir adelante de todos los males y pesadillas que cause la naturaleza.
Mientras que los daños, perjuicios y montos económicos en las zonas urbanas eran oportunamente censados y cuantificados por el Gobierno de la Gente, en las fuentes federales y directamente en la Delegación Coahuila de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, a cargo de Eduardo Villarreal Dávila, se informaba oficialmente que el "Alex" no había causado daño alguno a agricultores y ganaderos y siendo sincero consigo mismo o disculpándose a la prensa le respondió: "Al menos, oficialmente nosotros no tenemos conocimiento."
Justa razón tenía en ese entonces Lalo Villarreal, pues encerrado en cuatro paredes en la sede de Sagarpa Coahuila, no se sabe nada, pese a que los medios de comunicación daban cuenta de parte de los directores municipales de Fomento Agropecuario de las diferentes regiones de la entidad, de la muerte de cientos de animales, lo mismo vaquillas, cabras, bovinos, ovinos que aves, ahogados por las inundaciones registradas esos días.
Más adelante el secretario estatal de Fomento Agropecuario, Alberto Román Cepeda González, hizo saber que los daños en el campo coahuilense a consecuencia de los embates del "Alex", alcanzaban en ese entonces más de cien millones de pesos entre animales muertos y cultivos anegados y cosechas no levantadas y echadas a perder por el exceso de humedad.
Tranquilizadas, por ahora, las aguas y una vez que las desbordadas regresaron al cauce de los ríos de donde salieron, Eduardo Villarreal Dávila recopiló información sin salir a la tierra, agua ni lodazales. E hizo una concentración de los datos que telefónicamente le proporcionaron varias de las Direcciones Municipales de Fomento Agropecuario, y dio la noticia de santo y seña de los animales muertos a consecuencia del "Alex".
El saldo en la ganadería fue, por lo pronto, la muerte de: 4 mil 646 cabras, 419 bovinos y 305 ovinos, lo que demuestra que entonces sí hubo daños en el campo coahuilense por estas inundaciones.
Sin pretender echarle "pulguitas" al delegado en Coahuila de Sagarpa, pero en parte entendemos y comprendemos, mas no justificamos, que la lejanía de los mandos superiores que se encuentran en la ciudad de México, sobre las delegaciones federales y en este caso la encargada de la agricultura, ganadería, pesca y alimentos en la entidad, permite pasarla tranquila, holgada y "huevonamente", pues el jefe o sea el gato está fuera de la casa y los ratones pueden salir y darle vuelo a la hilacha, a la diversión y milonga. ¿Oh no, mi estimado Lalo?
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