Desde el ex gobernador de Coahuila Braulio Fernández Aguirre, hasta miembros de prominentes familias revolucionarias como Eulalio y Luis Gutiérrez Treviño, han pasado por las manos de don Fidel Luna Bustos.
Sábado, 31 de Julio de 2010
Él es un hombre bajito de estatura, de cabello blanco y mirada vivaz, a la que no escapa ningún detalle de todo cuanto pasa en la calle Manuel Acuña, casi esquina con la avenida Guadalupe Victoria.
Y es que en este lugar tiene el negocio que durante los últimos 40 años le ha permitido ganarse honradamente el pan de cada día, y de donde pudo obtener los ingresos para educar a cada uno de sus seis hijos varones y una mujer, que ahora le dan la bendición de 17 nietos y 3 bisnietos.
Así comenzó todo
De 77 años de edad, don Fide, como cariñosamente le llaman sus clientes, confiesa: "De Saltillo de Saltillo, pues no soy... mis padres me trajeron acá de pequeño, nací en Galeana, Nuevo León, pero yo desde hace mucho tiempo que ya me siento de aquí; mi papá se llamaba Félix Luna Martínez, era jornalero, mi señora madre se dedicaba al hogar y se llamó Ponciana Bustos Pérez."
Y cuando le pedimos que nos platique alguna de las tantas anécdotas que le ha tocado vivir y aún permanezca fresca en su memoria, dice que hay mil. "Antes, para ser un buen peluquero era tradición comenzar de aseador de calzado y te ibas a las barberías a cascarear, a buscar clientes pues, y a mí me tocó en suerte que don Elpidio Medellín Pérez, quien era el dueño de la estética Lilí, me dio chance no sólo de entrar a buscar clientes para la boleada, sino que me pedía que le ayudara a barrer todo el cabello que estaba tirado en su negocio y luego poco a poco me fue enseñando los secretos del corte, de la rasura y afine de bigote y todo lo que es preparar las cremas y espumas que se requieren en este oficio, y así fue como empecé..."
Mil anécdotas
Señala que "el secreto de un buen corte, que convenza al cliente y que haga que éste regrese está en las tijeras, que deben ser de calidad y estar bien afiladas para que no haya queja... por eso le digo que en este local llevo ya 40 años, y por estas manos han pasado las cabezas de gente tan importante como don Braulio Fernández Aguirre, que siendo gobernador aquí se arreglaba, lo mismo que don Eulalio Gutiérrez Treviño, su hermano don Luis, Benito Canales y su familia, y comerciantes distinguidos. Pero le digo que para mí todas las personas que vienen a atenderse son igual de importantes... los hay que son muy platicadores, otros muy serios y pues como dice el dicho: ‘De todo hay en la viña del Señor’", completa.
La enseñanza
Y como dice que sus padres a él le inculcaron los valores del trabajo, la honestidad, la humildad y el respeto por los semejantes "creo que yo logré hacer lo mismo con mis hijos porque son gente de bien, de trabajo y de respeto y tienen ahora la responsabilidad de seguir con esa cadenita, esa es la mayor riqueza que uno puede heredarle a los retoños porque en estos tiempos tan difíciles que vivimos donde la violencia, el crimen y tanta cosa mala dominan los ambientes y son la preocupación de gobernantes y gobernados, no hay otra más de que mantener a la familia unida, y muy consciente de que son los valores fundamentales del ser humano los que nos van a sacar adelante... no hay de otra", concluye.