Domingo, 29 de Agosto de 2010
DESBORDADO FUTURISMO
Hay a quienes ya se les queman las habas para que el proceso electoral del 2011, mediante el que se elegirá al próximo gobernador constitucional del estado, se destape de una vez por todas.
Unos porque se quieren colgar del carro de la Revolución como un medio para obtener beneficios económicos, otros porque ya se sienten con los todo poderosos nombramientos de funcionarios en el primer nivel, aunque también hay aquéllos a los que a medida que transcurre el tiempo, su imagen, y por consecuencia su presencia, se diluye aún más.
De por qué no vino a Coahuila el líder nacional perredista JESÚS ORTEGA MARTÍNEZ como lo había prometido y hasta amenazado, la razón es muy sencilla, puesto que para nadie es un secreto que los de este partido que de por sí no hacía figura en el estado, con el transcurso de los últimos años su escasa militancia se ha reducido aún más, en tanto por ningún lado se ven las figuras de políticos con peso específico que pudieran jugársela como candidatos a la gubernatura, si no con opción a triunfar, sí al menos para hacer un papel decoroso.
Lo mejor de lo mejor que pudo enrolar en sus filas el perredismo coahuilense, fue el ex priísta y ex secretario de Gobierno RAÚL SIFUENTES, a quien el ex regente defeño y también ex priísta MANUEL CAMACHO SOLÍS, logró convencer para que se la jugara con el partido del Sol Azteca, en esa aventura que estuvo a punto de ser exitosa con el "pejelagarto", MANUEL LÓPEZ OBRADOR en su carrera hacia la Presidencia de la República, la que por cierto fue truncada, no por el voto de los mexicanos, sino por el inapelable fallo que dictara el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que para aquellos años presidía el arteaguense ELOY FUENTES.
Es obvio que tanto JESÚS ORTEGA como el maquiavélico CAMACHO SOLÍS podrían conseguir engatuzar a algún destacado priísta coahuilense para que les preste su nombre aceptando ser candidato a la gubernatura, como recién acaba de suceder en el estado de Guerrero, con el senador ÁNGEL AGUIRRE RIVERO, quien no obstante haber sido ya gobernador interino priísta en ese estado, no tuvo la madurez, como tampoco la más elemental ética para asimilar que su partido de toda la vida, que había sido el PRI, no lo considerara en esta ocasión como su candidato al gobierno guerrerense, sino que conforme esa fiebre de las encuestas que se ha desatado en el país, el mejor calificado para poder triunfar resultó ser el alcalde acapulqueño MANUEL AÑORVE.
COAHUILA ES OTRA COSA
Dando por hecho que perredistas y panistas decidieran jugársela en el estado con un candidato de unidad, lo más probable es que obligadamente tendrían que recurrir a un priísta, aunque la situación es muy distinta a lo que ocurrió en entidades como Sinaloa, Puebla y Oaxaca, en los que sus ejecutivos no estaban nada bien calificados por sus gobernados.
Por lo pronto, el cabildeo con el consecuente "enamoramiento" se hace intensamente con el empresario ARMANDO SANTANA GUADIANA TIJERINA, quien fue diputado local en los años setentas para después dedicarse impulsado por el director de Sidermex JORGE LEIPEN GARAY, a los negocios mineros con sus altas y bajas, hasta que finalmente ha resultado ser muy exitoso.
La otra opción, la más viable y lógica, es que tanto el PRD como el PAN decidan jugársela con un candidato surgido del blanquiazul, que fuera considerado buen alcalde de Torreón y que actualmente despacha como senador de la República, con el enorme mérito de haber conquistado el escaño por mayoría.
Y como si fuera poco, a GUILLERMO ANAYA se le identifica por su cercanía con el presidente FELIPE CALDERÓN, como el "primer compadre del país", y si bien sus posibilidades de resultar triunfante en las urnas como candidato a gobernador son más que escasas, los que sí de plano nada tienen que hacer, a menos que opten por el ridículo, son el ramosarizpense y también senador ERNESTO SARO BOARDMAN y el ex alcalde torreonense JOSÉ ÁNGEL PÉREZ, considerado como el mejor aliado que tuvo el PRI para recuperar ese Ayuntamiento, aunque ahora, tras de más de ocho meses de mal gobierno municicpal, con el dejar de hacer y dejar pasar, por esa indolencia que caracteriza al actual alcalde priísta EDUARDO OLMOS, no son pocos los que aseguran que ahora el tricolor tiene a su enemigo encabezando la presidencia.
Los otros panistas con opción a un "boleto" hacia la candidatura para gobernador, podrían ser el ahora embajador de México en España, JORGE ZERMEÑO, quien perdió de calle y fue apabullado en las pasadas elecciones por el candidato del Revolucionario Institucional, profesor HUMBERTO MOREIRA VALDÉS.
CABALLADA GORDA
El PRI en Coahuila históricamente ha sido el partido político con más presencia en el estado y por consecuencia con más fuerza. Hasta antes del presidente ERNESTO ZEDILLO, para elegir candidato a gobernador imperaba todopoderoso el dedazo electoral del Presidente de la República, el que en ocasiones --las menos por cierto--, se apegaban a un previo sondeo que hacían los emisarios del jefe de la nación, para valorar escencialmente la popularidad y muy ocasionalmente el arraigo de los aspirantes.
Con el presidente MIGUEL ALEMÁN VALDÉS, no había de otra, de hecho él y su secretario de Gobernación fueron los responsables directos respecto al suicidio de aquel excepcional gobernador arteaguense IGNACIO CEPEDA DÁVILA.
Para sucederlo tras algunos interinatos, la desición estaba tomada, sería el amigo del presidente, el licenciado RAÚL LÓPEZ SÁNCHEZ, quien a su vez, muy probablemente con el ánimo de granjearse a los arteaguenses, dada su gran influencia con el jefe de la nación, impulsó para sucederlo al también arteaguense ROMÁN CEPEDA FLORES.
Ya como gobernador don ROMÁN, se dio un irreversible rompimiento con su antecesor, LÓPEZ SÁNCHEZ, el que de alguna forma fue auspiciado por el nuevo presidente de la República, ADOLFO RUIZ CORTINES, hasta el grado de que se llegó a asegurar que LÓPEZ SÁNCHEZ iría a parar a la cárcel, lo que a su vez fue motivo para que el ex presidente ALEMÁN amenazara con regresar a los foros judiciales como abogado, para defender a su amigo, el ex gobernador coahuilense.
Para su quinto año de gobierno, dada su estrecha cercanía con el presidente RUIZ CORTINES, don ROMÁN ya tenía, al menos unas 20 "cartas", todas ellas con gran arraigo, para presentarlas en su momento como potenciales candidatos a la gubernatura, entre ellos había figuras relevantes de la política, con presencia nacional reconocida, como era el profesor FEDERICO BERRUETO, el acuñense JESÚS MARÍA RAMÓN, padre del actual senador del mismo nombre, el entonces secretario de Gobierno NEFTALÍ DÁVILA, al igual que el tesorero estatal JESÚS R. GONZÁLEZ.
Adicionalmente, los más prominentes empresarios con liderato plenamente reconocido, también fueron incluidos. La intención era muy clara, evitar que el presidente RUIZ CORTINES se inclinara en favor del ex alcalde saltillense CARLOS VALDÉS VILLARREAL, quien ya para ese entonces ejercía la posición relevante como diputado dentro de la Cámara Baja del congreso de la Unión.
El gobernador CEPEDA FLORES responsabilizó a VALDÉS VILLARREAL sobre la autoría de unos volantes que lo difamaban, hecho que trascendió en un enfrentamiento a golpes entre ambos, el que se dio en las escalinatas de la Cámara de Duiputados.
VALDÉS VILLARREAL no fue el candidato a gobernador, en tanto don ROMÁN CEPEDA no logró que se considerara a uno solo de sus 20 prospectos, toda vez que el presidente RUIZ CORTINES, se inclinó en favor del general divisionario RAÚL MADERO GONZÁLEZ, a quien muchos de los políticos locales, resentidos por la decisión le hicieron la vida difícil.
CON LOS NUEVOS VALORES
Con el general MADERO como gobernador, surgieron algunas nuevas figuras políticas, como fue el caso de su ahijado, ingeniero EULALIO GUTIÉRREZ TREVIÑO, que fue electo presidente municipal de Saltillo; o el de don BRAULIO FERNÁNDEZ AGUIRRE, quien tras de haber sido desaforado como alcalde de Torreón y perseguido políticamente, retornó totalmene reivindicado por la justicia federal como triunfante alcalde torreonense.
De la ciudad de México, para asumir la Procuraduría de Justicia en el estado, arribó a Coahuila el abogado JOSÉ DE LAS FUENTES RODRÍGUEZ, en tanto el profesor ÓSCAR FLORES TAPIA como político local, resultó ser uno de los más cercanos asesores del general MADERO, siendo importante destacar que estos cuatro personajes de la política coahuilense, también llegaron a ser gobernadores.
QUE MÉXICO SEA QUIEN DECIDA
Consciente de la realidad política del país, para su sucesión, el general MADERO dejó todo en manos del centro del país. Había pesos completos de la política nacional que supuestamente aspiraban a la gubernatura, entre ellos el líder de la Cámara de Diputados, RÓMULO SÁNCHEZ MIRELES; el médico de cabecera del presidente, doctor JAVIER DE LA RIVA; el secretario de Colonización, FRANCISCO LÓPEZ SERRANO; el subsecretario del Trabajo, JULIO SANTOSCOY, y el diputado federal FLORENCIO BARRERA FUENTES.
De los políticos de casa, en primerísimo lugar se mencionaba al profesor FEDERICO BERRUETO RAMÓN, al diputado federal y ex alcalde torreonense BRAULIO FERNÁNDEZ AGUIRRE, así como al ex alcalde saltillense EULALIO GUTIÉRREZ TREVIÑO. La decisión estaba en manos del presidente ADOLFO LÓPEZ MATEOS, quien escuchó los consejos de su entonces secretario de Agricultura, JULIÁN RODRÍGUEZ ADAME, al igual que los de su líder cameral, SÁNCHEZ MIRELES, quien para evitar que se le escogiera confesó que si venía a la capital del estado, se perdería en cualquiera de sus calles, puesto que a Coahuila sólo había regresado para estar de cacería en los ranchos fronterizos.
El consejo funcionó, Torreón y la Comarca Lagunera, por la prolongada sequía se encontraban en estado de emergecia, por lo que se requería un candidato a gobernador plenamente conocedor y muy identificado con la problemática de los campesinos laguneros. Bajo ese argumento, don BRAULIO resultó triunfante, con una recepción de más de 50 mil almas que se le hizo a su llegada a Torreón, acompañado de dos figuras relevantes, como fueron el profesor FEDERICO BERRUETO RAMÓN y el ingeniero EULALIO GUTIÉRREZ TREVIÑO.
Seis años después el candidato a la gubernatura por el PRI resultó ser el senador de la República EULALIO GUTIÉRREZ TREVIÑO, impulsado decididamente por el gobernador FERNÁNDEZ AGUIRRE, cuya relación con el presidente GUSTAVO DÍAZ ORDAZ se registraba en excelentes términos.
Para reforzar la gubernatura de don EULALIO, intervinieron el ingeniero agrónomo NORBERTO AGUIRRE, el líder de la Confederación Nacional Campesina, AUGUSTO GÓMEZ VILLANUEVA y el entonces secretario de Gobernación, LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ.
Al profesor FEDERICO BERRUETO, que para ese entonces despachaba como subsecretario de la Secretaría de Educación, que era el candidato indiscutible por su cercanía con el jefe de la nación, por razones de salud se le fue la oportunidad.
EN POLÍTICA TODO PUEDE SUCEDER
Por su distanciamiento con los gobernadores BRAULIO FERNÁNDEZ y EULALIO GUTIÉRREZ, al profesor ÓSCAR FLORES TAPIA prácticamente se le desterró de Coahuila, al dejarlo desempleado y por consecuencia sin ingresos económicos para su sostenimiento y el de su familia. Quien era su amigo de muchas lides políticas, el secretario de Gobernación, LUIS ECHEVERRÍA, se lo llevó a la ciudad de México; lo hizo director de un organismo denominado Cultura y Ciencia Política y ya como candidato a la Presidencia de la República, lo impulsó como senador, para finalmente construirle una muy popular candidatura al Gobierno del Estado.
Seis años después el presidente LÓPEZ PORTILLO escogió a su compañero de lides universitarias, JOSÉ DE LAS FUENTES RODRÍGUEZ, así era el dedazo presidencial y no había poder que se le enfrentara, como se pudo constatar con el sampetrino ELISEO MENDOZA BERRUETO, totalmente desarraigado de Coahuila por sus relevantes puestos en la capital de la República, lo que le permitió hacerse muy amigo del licenciado MIGUEL DE LA MADRID, burócrata de altos vuelos dentro de las secretarías de Patrimonio Nacional y Hacienda, pero que por obra y gracia de JLP llegó a ser presidente de la República.
Como gobernador, MENDOZA BERRUETO se sentía ofendido por los desplantes de autoritarismo del presidente CARLOS SALINAS DE GORTARI, lo que obviamente trascendió en su nada cordial relación con ROGELIO MONTEMAYOR SEGUY, quien también en extremo desarraigado fue enviado a Coahuila por el presidente SALINAS para que se diera baños de pueblo con el objetivo claro de la gubernatura, como finalmente sucedió.
RÉQUIEM AL PRESIDENCIALISMO
Para sucederlo, ROGELIO tenía a sus candidatos, además su relación con el presidente ERNESTO ZEDILLO era bastante buena; se dice que él fue el interlocutor de una reunión con fines conciliatorios que se celebró en Acapulco, Guerrero, entre el ex presidente SALINAS y ZEDILLO. Lo cierto es que ROGELIO, lo único que no quería es que llegara ENRIQUE MARTÍNEZ, por lo que impulsó a otros candidatos, algunos de mucho peso, como lo eran BRAULIO MANUEL FERNÁNDEZ AGUIRRE y JESÚS MARÍA RAMÓN, pero en esta ocasión la pelea se estaba dando dentro del nuevo proceso democratizador, y si bien ZEDILLO pudo inclinar el fiel de la balanza, no lo hizo, en parte porque no le interesó y en parte porque su secretario de la Presidencia, LIÉVANO SÁENZ le aconsejaba que no lo hiciera, que dejara el proceso libre, porque él sabía que de esa forma ganaría su amigo MARTÍNEZ y MARTÍNEZ, como así sucedió.
Obviamente el presidente FOX sí impulsó a sus candidatos para la sucesión de ENRIQUE MARTÍNEZ, pero con todo y sus marrullerías no tuvo la más mínima oportunidad, ya que el triunfo resultó tan impecable como arrollador en favor del profesor HUMBERTO MOREIRA, quien para conquistar la candidatura del tricolor le tuvo que ganar la elección interna a priístas de tanta relevancia, como el entonces secretario de Finanzas JAVIER GUERRERO, el secretario de Gobierno RAÚL SIFUENTES, así como al senador ALEJANDRO GUTIÉRREZ.
De esta forma, para elegir a un gobernador en Coahuila, la democracia llegó para ya no volverse a ir; quien tenga el respaldo de la gente y que se lo haya ganado a base de un intenso trabajo, será el próximo mandatario. Dentro del PRI hay muchos valores que califican, aunque a estas alturas ya se sabe quién lleva la delantera y, por mucho; la desición ya está tomada y la tomó la gente, por lo que no hay que hacerle al ingenuo buscando lo que ya está a la vista.