Lunes, 06 de Septiembre de 2010
La enfermedad, es todo aquello que aleja al hombre de su finalidad existencial. También es el camino por el que el hombre se dirige hacia la curación. La naturaleza, da forma y cura a la enfermedad.
Terminamos el curso en el que gracias a su amabilidad compartimos momentos de aprendizaje, digo compartimos, porque para mí ha sido muy gratificante recordar mis primicias en el conocimiento de este hermoso arte ciencia de curar, algunas cosas las tenía guardadas en el arcón de los conocimientos, y reencontrarme con ellas fue maravilloso por lo que les estoy muy agradecido.
Estudiamos en este trayecto parágrafos del Organón del arte de curar, obra excelsa escrita por Samuel Hahnemann. Este es el libro de doctrina que todo estudiante de la Homeopatía esta obligado a conocer, pues en él se encuentran todas las bases para la correcta práctica de la medicina del hombre. No se puede decir que somos estudiantes o médicos Homeópatas, si no hemos comprendido y analizado a profundidad esta maravillosa obra. Ejercer la Homeopatía sin su conocimiento profundo, es practicar la medicina de manera irresponsable, pues esto nos llevaría a cometer toda serie de barbaridades en deterioro de la salud de nuestros semejantes, profundizando cada día la enfermedad, la verdadera enfermedad que aqueja el interior del hombre, la que viene arrastrando por generaciones y que será trasmitida a sus descendientes.
POSEER MÁS QUE SER
Tenemos una sociedad que cada día esta más enferma, es menester preguntarnos con honestidad, sin retórica inútil, ¿por qué?, ¿hasta que punto la medicina es culpable del estado actual de la humanidad?, ¿hasta que punto, la mercantilización de la medicina ha coadyuvado para que esto se lleve a cabo?.
Al individuo se le ha enseñado más el tener y poseer, no el ser, y a las personas, como consecuencia lógica, nos interesa más el tener y poseer que el ser. Ahora nos dicen cómo debemos vestir, qué comer, dónde vacacionar, qué música escuchar, cómo transportarnos etc. Hemos perdido nuestra independencia, nuestro libre albedrío, ¿no es esto la enfermedad?, ¿hacia dónde nos dirigimos si todo está manipulado por la mercadotecnia?. Trabajamos para lograr lo superfluo, y nos olvidamos de lo que realmente hace que el hombre sea para lo que fue creado, para trascender, para que la especie se perpetúe en la mejor de sus formas, para ser verdaderamente felices, desde dentro. ¿Cuánto vale ver una puesta de sol? ¿Cuánto vale el arcoiris, la lluvia fresca y limpia, las montañas al amanecer o al atardecer, la sonrisa amable, el abrazo amoroso, el amor verdadero? Usted, ¿abrazo hoy a sus hijos, jugó con ellos?, ¿le dio las gracias a su esposa por la comida que con amor preparó?, ¿recibió amorosa a su esposo después de un día de trabajo arduo?, ¿es amable con sus empleados?, ¿los remunera con justicia? Si su esposa, esposo, novia o novio le pide la contraseña de su e-mail, o los mensajes del celular, ¿los proporcionaría sin chistar, con toda la seguridad y confianza?, ¿lo que está haciendo sería motivo de orgullo para su familia o sus hijos?, ¿es fiel?, ¿perdonó?...Si su respuesta es positiva, ¡Esa es la verdadera salud!...
En un autobús de la Cd. de México, leí algo que le adjudican a Julia:
¿Por qué hoy, en que el sexo es tan fácil, el amor es tan difícil?
"El que no actúa como piensa, termina pensando como actúa. En la vida, es fundamental ser congruente para demostrar que se está sano".
La naturaleza, independientemente de las modernidades, sabe decir cuándo si y cuándo no con omnisciencia, transgredirla es lo que origina o agrava la enfermedad.
Ya lo dijo Francis Bacon:
"A la naturaleza se le vence obedeciéndola."
Anexo una frase del Dr. David Flores Toledo que me parece de obligación dar a conocer: "En mi práctica diaria, ejerzo la Homeopatía en la conciencia de agradar a Dios, por ello, yo no quiero que mis pacientes duren… yo quiero, que mis pacientes vivan…" .
Para saber más...
El Organón del arte de curar está integrado por 251 parágrafos, ya hemos explicado --aunque de manera muy sencilla-- los tres primeros.
Iniciamos también el conocimiento de la Materia Médica Homeopática. En próximas pláticas explicaré cómo introducirse adecuadamente en su estudio comprensión y aplicación.
Vimos también el amor y enamoramiento. El amor, como la gran medicina. El enamoramiento como la causa de muchos problemas, en los que se obnubila la mente y el pensamiento racional se confunde.
Por falta de espacio, nos leeremos oportunamente.
Experiencia compartida
Meses después de cumplir 89 años, y preparándonos para celebrar su nonagésimo aniversario, le hago una pregunta al tío Fernando: ¿qué se siente, qué piensa de llegar a esta edad?...Campesino (sólo cursó el segundo año de primaria), de respuesta rápida y filosófica como siempre, no duda en decirme: "Estoy agradecido con Dios de llegar hasta donde él disponga, no tengo nada que reclamarle a la vida, antes agradecerle, sé hacia dónde me dirijo, también sé, contrario a lo que dicen los que saben mucho, que el camino para llegar a Dios es largo, quizá difícil; fui campesino, no hay camino largo que no tenga dificultades, pero se que voy a llegar al final. Todos los caminos tienen un buen final cuando tienes dispuesto el lugar al que quieres llegar y te haz preparado con amor, y cuando llegue al igual que en esta vida, en la que fui muy feliz, no será problema ser feliz para siempre, ¿tiene alguien, algo más grande que me haga sentir mejor?...y, agrega emocionado : Los años, hijo, no sé si los soñé despierto, o si los vi dormido...
Fernando Toledo Antonio
Por Dr. Raúl Toledo Gil