VILLA UNIÓN, COAHUILA

Lugar de fe, leyenda y de historia

Después de encontrarme envuelto en las soledades del segundo

Lugar de fe, leyenda y de historia
En el año de 1674 fue fundada la misión del Dulce Nombre de Jesús de Peyotes, esta misión desapareció para ser nuevamente fundada con el nombre de San Francisco de Vizarrón.

lunes, 04 de julio de 2011

 

Municipio más grande del país, Ocampo, Coahuila, en la sierra de los Hechiceros cerca de la población perdida en la inmensidad del desierto conocida como Santa Fe del Pino, realizaba algunas exploraciones mineras, un amigo me mencionó que cerca de la población de Villa Unión, Coahuila, en el lomerío conocido como de peyotes, existían una gran cantidad de fósiles, por lo que movido por el interés me trasladé hacia ese lugar, después de estar en la soledad del desierto y llegar a la hermosura exótica de vegetación de la zona conocida como de los 5 manantiales recordé a Don Manuel Payno que decía que la palabra COAHUILA significaba Tierra Hermosa, Tierra Feliz, mientras que otros historiadores dicen que la palabra Coa y Huila son de origen indio y que significan Víbora que vuela, creo que las dos versiones son exactas, porque mientras en el desierto de Coahuila hasta las víboras vuelan, llegar a Villa Unión, es llegar a la tierra hermosa.

Recorrer los casi 300 kilómetros desde la sierra de los hechiceros, es cruzar paisajes llenos de leyenda y de historia, la sierra de San José de las Piedras, lugares llenos de pinturas de indios que sin duda tienen mensajes ocultos y que sólo los conocedores de la materia pueden descifrar, cruzar la sierra de la Encantada, llena de Minas, que trajeron la prosperidad a ese pueblo de leyenda y de historia que se llama Múzquiz, pasar a un lado de la Hacienda de la Babia es recordar las luchas entre las tribus apaches y los soldados presidiales, así hasta llegar a la región de los 5 manantiales, Allende, Coahuila, y sus hermosas nogaleras de este lugar, nos despedimos de la carretera 57 y nos vamos por una carretera estatal de aproximadamente 18 kilómetros hasta llegar a Villa Unión, Coahuila.

De este lugar, habría que internarme al lomerío conocido como LOMERÍO DE PEYOTES. Sólo que la belleza y su historia me fascinaron y me llenaron de magia y de fe, lleno de una vegetación exuberante, con unas acequias llenas de una agua límpida y cantarina, de sus gentes francas y alegres que no sólo me tendieron su mano amiga, sino que me llenaron de esa Fe en el Santo Niño de los Peyotes, y de esa historia Republicana, en la guerra contra el invasor Francés, y las leyendas de los frailes que trajeron la fe de la madre España para catequizar a los indígenas bárbaros.

LA HISTORIA DEL PADRE DON JUAN LARIOS

Habiéndose internado a Coahuila, en poco tiempo llegó a tener más de 500 indios convertidos al cristianismo de las tribus de los caetzales, bausarigames, tocas y tobosos, determinando entonces en realizar un viaje con dirección al norte, acompañado de algunos indios caetzales y el capitán Diego Francisco, llegando a un punto en el que más tarde se fundaría la Misión del Dulce Nombre de Jesús de los Peyotes, encontrando en ese lugar con una tribu de indios tobosos, quienes trataron de matarlo y hacer baile y mitote como ellos llamaban.

Viendo los caetzales el peligro inminente que corría el religioso, procuraron esconderlo en un tronco hueco de un viejo árbol, dejando asimismo en el lugar sus arcos y flechas, luego les propusieron a los contrarios un juego de pelota, con la condición de que el que si ellos ganaban el religioso se podía ir en paz, pero si ganaban los tobosos el religioso sería entregado a ellos.

La suerte les fue contraria a los indios cristianos y viéndose desesperados apelaron a las armas y aunque estaban en desventaja numérica, tocó la casualidad que habiéndose puesto lluviosa la tarde, se mojaron los arcos de los tobosos, quedando inútiles para el combate, pues con el agua se habían aflojado las cuerdas, así pudieron contenerlos hasta que llegada la noche en medio de las tinieblas pudo escapar el religioso Don Juan Larios.

De los poblados GIGEDO Y ROSALES nació Villa Unión, en el año de 1927, pero cada población tiene su propia leyenda e historia.

GIGEDO

En el mes de abril de 1749 se presentaron en la ciudad de Mexico, solicitando la fundación de un nuevo poblado, el jefe Antonio Suxame de la tribu de este nombre, acompañado del indio Jacame y de otros tres, teniendo como interpretea Juan Bautista Lugo, a esta petición accedió el virrey y el gobernador de Coahuila, Don Pedro Rabago y Terán en el mes de agosto del referido año les dio posesión, poniendo el nombre de San PEDRO DE GIGEDO, en honor del virrey don Francisco Güemes y Horcasitas, conde de Revillagigedo.

Posteriormente se llamaría General Naranjo en honor a don Francisco Naranjo.

ACCIÓN DE ARMAS

El día 4 de abril de 1865, cerca del punto conocido como arroyo del TÍO DÍAZ, el entonces coronel don José Francisco Naranjo, logró derrotar con sólo 80 hombres al célebre soldado imperialista de nacionalidad Polaca, M TABACHISKI, el que según la leyenda murió decapitado después de haber sido lazado por un soldado republicano en el mismo campo de batalla, siendo tomados prisioneros más de 300 soldados del imperio.

Distinguiéndose en esa acción de armas, entre otros jefes don Perfecto Flores, Pedro A. Valdez, Jesús Flores Longoria, Pedro Paredes, Juan Treviño, Paulina B. de Pérez, Benjamín Garza, Indalecio Rodríguez, Mariano Salas, Juan Huerta y otros héroes a quien la patria les debe honor y gloria, y sólo un humilde monumento a un costado de la carretera Allende–Villa Unión marca el punto donde sucedió esa histórica batalla.

ROSALES

En el año de 1674 fue fundada la misión del Dulce Nombre de Jesús de Peyotes, esta misión desapareció para ser nuevamente fundada con el nombre de San Francisco de Vizarrón, por el misionero Antonio Rodríguez, con indios pausana y tampasuaya posteriormente habría de ser elevada a la categoría de villa con el nombre de Rosales en honor del héroe insurgente don Víctor Rosales.

SEMBLANZA DEL GENERAL FRANCISCO NARANJO

Nació en Lampazos, Nuevo León, el 17 de abril de 1817, desde muy joven combatió a los indígenas bárbaros, en 1855 fue soldado del primer regimiento de caballería, al lado del don Santiago Vidaurri cacique de Nuevo León.

Participó en 1866 en la batalla de Santa Isabel cerca de Parras, Coahuila, contra las fuerzas invasoras francesas.

Se incorporó a las fuerzas de los Cazadores de Coahuila, venciendo a Tabachiski cerca de Gigedo, Coahuila.

 

heribertorobles52@live.com

EL SANTO NIÑO DE PEYOTES

 

Una magia divina y de amor es la que envuelve a los fieles, cuando visitan la pequeña iglesia de Villa Unión, donde al entrar a la iglesita se encuentra uno con una especie de garrafón lleno de agua bendita, ahí es donde se inicia el encuentro con la fe en el Santo Niño de los Peyotes, la construcción es de piedra, se puede considerar un templo muy modesto comparado con otras iglesias de la región.

Su origen se remonta al año de 1690 cuando el fraile Bartolomé Adame, trajo una escultura hermosísima de un niño, la que según la conseja popular fue que estando colocado en la iglesia de la misión desaparecía de ese lugar para aparecer en otro lugar lleno de peyotes, dicho acontecimiento habría de ocurrir varias veces, lo que fue tomado como una señal divina de que se le construyera un templo en ese lugar.

Se cuentan por miles los milagros realizados por el Santo Niño y para eso se pone como muestra las figuras de plata y oro en las que se manifiestan los favores recibidos.

Finalmente el propósito original se perdió de buscar los tan preciados fósiles, y me vi inmerso en una vorágine de historia, de leyenda pero lo más importante de fe.

De una fe que no se necesita ser una persona versado en cuestiones religiosas, sino en la fe de la gente humilde y sincera que acude a solicitar la sanación a la enfermedad, la fe que mueve las montañas, fue la que yo vi en ese lugar, un lugar hermoso, un lugar feliz como dijera DON MANUEL PAYNO eso significa COAHUILA.

Por Heriberto Robles Rosales

Compartir:

Ranking de Noticias

Humor

TITO: Llega Tito de la escuela muy enfadado a su casa y le dice a su mamá: -- Estoy muy molesto, porque la maestra a todos nos dice mi jo -- ¿Y que tiene eso de malo? -- Mucho, porque a Juan le dice... Mijo Juanito A Pepe... Mijo Pepito, pero a mí... Mijo Tito.