Por Guillermo Robles Ramírez
jueves, 26 de enero de 2012
Para gran parte de la ciudadanía cuando escuchan hablar del SUBSEMUN, no tienen el conocimiento de qué se trata o no saben si es el nombre de algún personaje de la lucha libre o con qué se come.
Pudiera ser imposible para quienes están dentro la política de creer que la gente no sepa qué es; pero así como existen muchos términos o temas políticos y económicos que se hablan con mucha normalidad, existen otros términos con los que la población no está familiarizado. Sin entrar en tantos enredos el Subsemun, nació en el año 2008, cuyas siglas significan Subsidio para la Seguridad Pública Municipal, es un fondo de recursos económicos que determina el Gobierno Federal con el objeto de que esos recursos sean empleados para mejorar la seguridad pública en los municipios, siempre y cuando hayan sido seleccionados o que consideren merecedor de una ayuda económica para ir haciendo la implementación y fortalecimiento de la policía única nacional y trabajen más eficientes y con mejores resultados. Que por cierto dicho programa del gobierno federal el gobernador Rubén Moreira ya se sumó para combatir al crimen organizado.
Entre los seleccionados para este año cabe destacar que aproximadamente unos diez municipios no recibieron el Subsidio para la Seguridad Pública en los Municipios (Subsemum), por considerar que sus cuentas públicas y subejercicios no salieron bien, pues muchas veces el dinero es utilizado como caja chica de los alcaldes.
Las cuentas claras en materia de seguridad es solamente uno de los muchos requisitos que utiliza el Gobierno Federal para que a través de su fórmula para elegir a los municipios del país para hacerse acreedor del dinero; para el apoyo en cuestión de seguridad que en este año solamente 239 municipios fueron considerados por la Federación como los que presentan el mayor índice delictivo, motivo por el cual se fueron por la autopista directa al acceso del Subsemun sin tanta burocratización o cuestionamientos, sino con la intención de ayudar a esas cabeceras municipales para atacar al crimen pudieron entrar sin tanto tapujos.
Uno de estos ayuntamientos agraciados fue el de Torreón, con 30 millones de pesos los cuales su alcalde Eduardo Olmos Castro, rechazó por considerar que la policía de su administración cuenta con una buena imagen ante la ciudadanía, motivo principal por el cual decidió no requerirlo, y la otra fue porque todavía están pendientes 16 millones de pesos del año pasado de los cuales Felipe Calderón se comprometió a entregar y a la fecha no lo ha hecho.
Lalo Olmos, en rueda de prensa lo consideró como una burla ya que si sus matemáticas no andan mal en el 2010 hubo 340 muertos y el año pasado fueron 685 caídos siendo ridículo que su subsidio sea menor. Con acciones como éstas, es decir, la de Eduardo Olmos, hace pensar a la gente que definitivamente hay funcionarios que no se les entiende nada o son simples posturas protagonistas para levantar ránking.
Y cómo pretenden que la gente los entienda, porque existe la constante pelea de que nunca llegan los recursos de la Federación y luego cuando llegan se dan el lujo de rechazarlo y más tratándose de un dinero del cual no todos los municipios del país son acreedores, para posteriormente reclamar que no llegó el dinero para hacerse las víctimas, y es obvio que el dinero que los gobiernos estatales o municipales que no aprovechan el recurso son empleados por otros que sí lo aceptan y es como todo, una vez gastado ya no hay con que siempre sí los quiero.
Son muchas las necesidades que hay en todo el país que nunca es suficiente el dinero para completar, pero sí para poder negociar, ya que para los torreonenses la imagen del policía bueno o malo, les vale más que un verdadero rábano y ellos lo único que quieren es contar nuevamente con la tranquilidad y seguridad de su comunidad.
Una decisión que se pagará con más muertes para este año, que hubiese sido mejor haber aceptado el dinero, y después dialogar solicitando una consideración o negociación para incrementar el subsidio. Bien dicen que de lo perdido lo recuperado es bueno y también se asimila como el burro hablando de orejas, porque Eduardo Olmos, no debe olvidar que también él le prometió a muchos proveedores el pago inmediato de sus deudas contraídas por el municipio, dando su palabra de caballero y todavía es fecha después de sus primeros dos años de administración, esos prestadores de servicios siguen y seguirán esperando que cumpla su palabra.
Sería bueno preguntarle a los familiares de los 685 muertos del año pasado qué es lo que piensan sobre si fue o no acertada su decisión arrebatada para rechazar los 30 millones de pesos del Subsemun.
Premio Estatal de Periodismo 2011