GUILLERMO ROBLES RAMÍREZ
lunes, 30 de enero de 2012
El yerberito llegó, llegó, "Traigo veneno de alacrán, cran, cran pa’ quitar el cáncer, traigo yerba santa pa’la garganta, jeilimon pa’la hinchazón, abrecaminos pa’su destino, ruda pa’el estornuda, albaca pa’gente flaca", ahora sí, pues que con ninguno de estos remedios sirvió al alcalde de Monclova, Armando Castro Castro, para curar la peor de las enfermedades porque no hay yerbitas o medicamentos para la queja ciudadana cuando no se trabaja bien y menos para quitar la dejadez, apatía e indolencia a los problemas comunitarios.
Monclovita la bella, que ya no es tan bella por su presidente que muchos lo conocen como el "Yerberito Castro", no se pudo escapar del movimiento pacífico denominado "Monclova Digno", que trataron de minimizar dizque por tratarse de una manifestación pagada por el Acción Nacional, cuando todos sabemos que dicho partido camina y se arrastra con los codos.
Tampoco está financiado por algún organismo no gubernamental porque todo mundo anda quebrado, hasta la tierra del campo está igual y no precisamente por las sequías sino por la falta de recursos para sacarla adelante.
Son muchas las quejas sobre la prepotencia e ineficiencia por parte de las autoridades monclovenses y cada uno de sus departamentos, en donde la gente prefirió organizarse entre ellos para hacer consciencia de no generar más basura ya que las funciones que debería de hacer el ayuntamiento son incapaces o nulas teniendo que realizarlas la misma ciudadanía, también existe otro grupo social que preocupado por la ecología ha hecho mucho sin ayuda del municipio, la apatía en pro de la flora y plantas ya se hubiera acabado si los mismos pobladores se hubieran quedado con los brazos cruzados.
Mientras se hacía el movimiento de "Monclova Digno", casualmente en ese mismo día un grupo de líderes coloniales le reconocen su trabajo como presidente municipal, en la cual sucedió lo mismo en otras colonias y obviamente sintiéndose como todo un artista del mundo del cine que recién recibido el galardón del "Oscar", casi con la lágrima al borde de derramarse agradeció el gesto "uno de los momentos importantes de su vida".
Hasta que no se le pueda demostrar a Armando de la Garza, uno de los que encabeza "Monclova Digno", que los recursos provienen de algún partido político; realmente pierde mucha legitimidad en contra el ataque del alcalde monclovense con un reconocimiento exactamente en el mismo día en lugar de atender directamente el fondo de las quejas y peticiones que los ciudadanos estaban haciendo, es decir, hubiera sido más creíble o con un mérito legítimo si el reconocimiento por sus "buenas labores" como presidente municipal hubiera sido en cualquier otro día pero no empalmándose ante un movimiento más que anunciado.
Qué mejor ejemplo del mandatario de Coahuila, Rubén Moreira Valdez; en la ciudad de Torreón, el jueves pasado un grupo de estudiantes de jurisprudencia quisieron interrumpir un evento y en lugar de replegarlos a la fuerza, simplemente con mucha educación se dirigió a ellos solicitándoles que le permitieran terminar y con orden los escucharía, siendo así que tan pronto terminó el evento recibió en orden a los estudiantes, sin gritos o empujones y estuvo dialogando con ellos.
Pero muy al estilo del "Yerberito Castro", como le dicen ahí en su tierra donde es alcalde, siempre distorsiona las cosas a su favor y siempre a la defensiva antes de aceptar que somos humanos, es de caballeros reconocer que como tal cualquiera se puede equivocar; él prefiere darle muchas vueltas al asunto antes de reconocer sus errores.
Mientras se niegue a escuchar a quienes los llevaron al triunfo como alcalde la gente enardecida le sacará sus trapitos sucios al aire o si no se los inventarán como el hecho inexplicable de un simple maestro y médico que se ha hecho de varias propiedades de valor muy considerable, dejando claro a la comunidad que la venta de quesos y la chamba del hermano del alcalde regiomontano, son negocios jugosos.
Será verdad o será mentira, pero por lo pronto los monclovenses empiezan a hablar pudiéndole crear un problema más adelante hasta con los mismos proveedores porque por lo pronto la duda ya se sembró y con justa razón pedirán el pago inmediato de sus cuentas atrasadas.
(Premio Estatal de Periodismo 2011)