ALBERTO SÁNCHEZ Cátedra de lucha libre

Es maestro de grandes elementos

ALBERTO SÁNCHEZ Cátedra de lucha libre
Alberto Mora enfrentó a lo más selecto del pancracio nacional y resultó maestro de la legión de gladiadores de Monclova. Aquí aparece al lado de uno de los consentidos de la afición, El Pantera.

jueves, 06 de diciembre de 2012

Contados son los atletas que cuentan con el don para transmitir los conocimientos y formar estrellas en el ámbito deportivo.

Ésta es la historia del maestro Alberto Sánchez Pruneda, mejor conocido como Alberto Mora en el mundo de la lucha libre.

A lo largo de su carrera enfrentó a lo más selecto en la llamada época de oro del pancracio nacional, entre ellos a Blue Demon, Tinieblas, Mil Máscaras, Satánico, Halcón Dorado, Ringo Mendoza, Cachorro Mendoza y Sangre Chicana.

Entre las estrellas que formó se cuenta a Jerry Estrada, primer campeón semicompleto del Consejo Mundial de Lucha Libre; Volador, ahora convertido en la Súper Parka; LA Park, la original Parka. Halcón Negro, Roy García, Hermes, El Indio, King Balam, Memo Rodríguez, Eloy Ramírez, Valente Castillo y El Pantera, éste último originario de Saltillo. Todos de primerísimo nivel y conocidos como la legión de Monclova.

Al filo de la navaja

Corría el año de 1965 cuando Alberto Mora impartía instrucción a los conscriptos en el Servicio Militar Nacional, donde llegó a obtener el grado de Subteniente Auxiliar de Complemento. En ese momento Herodes lo invitó a incursionar en el mundo de la lucha libre, donde dejó huella imborrable, siempre en el bando rudo.

El debut lo hizo contra el Doctor Cronos en la ciudad de Monclova, Coahuila.

Especialista en la lucha clásica —al ras de lona—, también resultó un innovador al ser de los pioneros en la lucha aérea, lo que llamó la atención de los espectadores en cada arena que se presentaba.

Recuerda que en una de tantas luchas que protagonizó le tocó de pareja con el Rizado Ruiz, para enfrentar al manotas Blue Demon y Apolo Dantés en la ciudad de Nueva Rosita, Coahuila.

"Le asesté un raquetazo en el pecho y me lo regresó con un manazo en el rostro, con el golpe me dejó el oído izquierdo morado", dijo.

Alberto Mora rememora que en otra batalla le tocó de pareja Herodes ante Israel Juárez y Blue Demon, en una arena de Sabinas, Coahuila.

Comenta que en plena lucha observó hacia abajo del ring y notó que entre la multitud, un aficionado tenía sometido a Herodes con una navaja en el cuello.

Entonces se libró del rival Israel Juárez, voló desde la tercera cuerda, cayó encima del aficionado y de una patada le tumbó el arma, luego le propinó un sillazo en la cabeza que lo dejó inconsciente; la acción desató la furia del público que intentó lincharlos. No quedó más remedio que buscar refugio en los vestidores hasta que la turba se aplacó.

Las rudezas desatadas en el pancracio le originaron enemigos gratis como la ocasión que siguió, golpe tras golpe, a su contrincante entre el público, al regresar al ring sintió un líquido que corría entre las piernas y al investigar descubrió que traía una navaja clavada en la espalda.

Por tal motivo, Alberto Mora siempre recomendó a sus alumnos no meterse entre el público, ya que en la mayoría de las ocasiones es más agresivo que los propios luchadores.

La calidad que derrochaba le abrió las puertas para incursionar en el pancracio extranjero, pero decidió permanecer en México al lado de su familia, a pesar de la jugosa paga que le ofrecieron.

 

Un conocedor

En su carrera como instructor, a la generación de gladiadores que le tocó formar, exigía disciplina y brindarse al 100 por ciento en cada actuación lo que les redituó experiencia y catapultó al estrellato. Con tal fin les acondicionó el cuerpo al dolor extremo para soportar embates de los rivales, los hizo triunfadores. Bajo su mando se formaron figuras de renombre, entre los más destacados están LA Park, la original Parka; la Súper Parka y Jerry Estrada, a quienes inculcó lo mejor de la lucha libre y les pidió que nunca denigraran el deporte. Con una trayectoria limpia y a pesar de ser rudo de siete suelas, Alberto Mora logró el respeto del público, realizó lo que se propuso en la lucha libre, no dejó nada a medio cocinar, lo que lo mantiene orgulloso y satisfecho del trabajo realizado.

Comparativo

Para Alberto Mora la lucha libre de antaño resultó mejor que la actual, ya que antes ganaban a pulso el reconocimiento de los aficionados, forjaban su propia historia con esfuerzo y sacrificio arriba y abajo del ring. En la actualidad la televisión los ayuda, les dan proyección y publicidad, si no la tienen de su lado es difícil destacar. Conocedor del tema argumenta que hoy es puro espectáculo, se pierde la esencia, el misticismo y entorno mágico de la lucha libre. Ya retirado del mundo del pancracio, radica en la ciudad de Houston, Texas, Estados Unidos, donde está a punto de iniciar otra etapa más, entrenar en lucha olímpica a sus nietos Andrés y Arturo, de 11 y 12 años, a quienes les augura un futuro promisorio.

 

 

 

Conócelo

Alberto Sánchez Pruneda

Nombre de batalla: Alberto Mora

Edad: 67 años

Lugar de nacimiento: Monclova, Coahuila

Deporte: lucha Libre

Bando: rudo

Esposa: Gloria Martínez Guerra

Hijos: Alberto, Karina, Claudia, Ringo, Verónica y Flavio.

Por Francisco Ramírez

Humor

No es lo mismo, un disco de amor que a mordisco.

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