Las niñas y mujeres tienen derecho a vivir libres de ser sometidas a la mutilación genital femenina que puede constituir un acto de tortura y se considera un trato cruel, inhumano o degradante, observó el Comité de Naciones Unidas contra la Tortura.
lunes, 06 de febrero de 2012
Ginebra
En el marco del Día Mundial de Cero Tolerancia contra la Mutilación Genital Femenina, el Comité de Naciones Unidas contra la Tortura (CAT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) coincidieron en señalar que las mujeres no deben ser sometidas a mutilación.
Indicaron que en algunos casos constituiría un acto de tortura, además de que es una clara violación a los derechos humanos de las niñas y mujeres.
En declaraciones a Notimex, el CAT subrayó su preocupación por 'la manifiesta incompatibilidad entre ciertos aspectos del derecho consuetudinario y las prácticas tradicionales, el respeto de los derechos y libertades fundamentales, incluida la prohibición de la tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes'.
Según datos de la OMS cada año, tres millones de niñas y adolescentes están en riesgo de ser mutiladas y se calcula que la práctica, realizada la mayoría de las veces en países africanos, afecta a nivel mundial a unas 140 millones de mujeres.
Según el CAT los estados deberían proseguir sus esfuerzos de sensibilización y poner en práctica las medidas legislativas para luchar contra este tipo de prácticas tradicionales 'que constituyen trato cruel, inhumano o degradante de las mujeres y las niñas'.
En la mayoría de los casos la Mutilación Genital Femenina (MGF) se practica en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años; se estima que solamente en Africa 92.5 millones de niñas y mujeres, desde los 10 años de edad, han sido objeto de esa práctica.
Asimismo refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y 'constituye una forma extrema de discriminación de la mujer', apuntó OMS.
La MGF 'es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos del niño', coincidió el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Además, la MGF 'viola los derechos a la salud, seguridad e integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte', consideró la OMS en una declaración en su página web.
Organismos de Naciones Unidas como UNICEF y la OMS se han puesto como objetivo eliminar la MGF en el plazo de una generación.
Con ese objetivo en la mira realizan actividades de divulgación, investigación y orientación dirigidas a la población civil, a profesionales y a los sistemas de salud.
Se consideran mutilaciones genitales femeninas todos los procedimientos que entrañen la ablación parcial o total de los genitales externos femeninos o la lesión de los órganos genitales femeninos que no respondan a razones médicas.
La MGF carece de beneficios conocidos para la salud y evita, en gran medida, que las mujeres experimenten placer durante la relación sexual, además de que se asocia a una serie de riesgos a corto y largo plazo para la salud física, mental y sexual.
Según la OMS, el tipo más común de este tipo de mutilación (en 80 por ciento de los casos), es la escisión del clítoris y los labios menores vaginales.
La más severa, que se registra en 15 por ciento de los casos, es la infibulación, consistente en la extirpación del clítoris, los labios menores y parte de los mayores, seguida del cierre vaginal mediante sutura.
El CAT instó a Estados como Chad, Camerún y Mali, entre otros, a modificar sus leyes para asegurarse de que disponen de sanciones acordes con la gravedad del abuso, y tan pronto como sea posible cumpla la ley y 'enjuiciar a los perpetradores ante la justicia'.
El Día Internacional de Tolerancia Cero contra la MGF se celebra cada 6 de febrero para sensibilizar a la opinión pública sobre los terribles efectos psicológicos y físicos que provoca esta violenta práctica que en muchos casos llega a provocar la muerte.
