Semanas de 5 y 2

Pablo Ortega Mata

lunes, 06 de febrero de 2012

 

Leía en una revista sobre algunas sugerencias para que las semanas laborales pasen ligeras, es decir que no sea un martirio ir a trabajar las ocho o diez horas, y de lunes a viernes. Porque, no negarás que hay semanas que son así, duras como la piedra, y para acabarla de amolar empiezas con broncas los lunes, nada te sale bien, pero todo es por tu estado de humor que atrae las cosas negativas, bueno eso dicen los estudiosos del esoterismo. Cuando estás laborando sientes que el tiempo se detiene, y por más que piensas que ya es hora de salir, nada. No han pasado ni quince minutos… chin. No puede ser; vas al baño, sales de la oficina, compras un refresco, regresas y sólo ha pasado una hora. Chin, chin, y más chin.

No sé si te haya pasado, pero cuando estás checando constantemente el reloj sientes que el mundo se detiene. De esta manera los días de la semana no fluirán como debieran, se te harán demasiado largos, así que por favor olvídate del día en que vives, de esta manera cuando menos acuerdes será miércoles, el ombligo de la semana, ahí la llevamos, en un abrir y cerrar de ojos pasa el "juevebes" y el "beviernes".

Para evitar que te estanques en lunes, no mires el reloj, no veas el calendario, no observes la agenda… déjate llevar. El mundo corre al ritmo que debiera.

He observado que cuando empiezo la semana con bríos, echándole ganas a todo lo que hago, ayudando a mis compañeros, es agradable el resto de los días, por cierto, si los compañeros te dan la espalda, pícales la cola, es la mejor manera de sobrellevar este tipo de cosas negativas. Si algo te sale mal, o empiezas el lunes con broncas pudiera ser que la semana corra más lenta, pero no hagas caso. ¡Acción! No te caigas porque ya no la hiciste. No hagas corajes porque eso te desgasta y podría contribuir a que la semana te salga cansada, penosa y laaarga.

No pienses que estás cansado porque más cansado vas a estar al concluir tu horario laboral.

Regularmente en las oficinas o centros de trabajo se organizan equipos deportivos, inscríbete en alguno y así te distraerás del jale, porque si piensas únicamente en el trabajo ya te amolaste. Uno o dos días sal a cenar con tus cuates, o con tu mujer, no te claves viendo Abismo de Pasión en el canal de las estrellas, de perdido unos taquitos rojos, no seas macanota. Aunque la novela está buena, y mejor aún las artistas. Lo que te quiero decir es que le "varees", no te amorcilles, dicho en lenguaje taurino. Siempre pa´delante.

Hay raza que está como los albañiles, sin ofender claro que no, pero únicamente van a fiestas los sábados en la tarde. Si no hay reuniones entre semana, hay que inventarlas, eso hace que los periodos laborales sean cortos y no tan pesados. La desvelada vale la pena, en un rato se va, un cafecito en la mañana, y dos aspirinas terminan con los malestares, así como realizar un buen día laboral termina con la crudita. Por si quisieses, las mejores fiestas son los miércoles o los jueves, no te imaginas cómo se acortan las semanas.

Hay personas en las oficinas que son displicentes, apáticos, siempre se están quejando por todo, nada peor que juntarte con esa gente, ya que te involucran en su rollo y al rato te aplatanas y no vas a disfrutar tu semanita. Te contaré de un amigo que conocí por mi camino laboral, este compañero de todo se quejaba, para él nada estaba bien. Argumentaba que ganaba poco. El consejo de varios compañeros, era que hiciera botana para vender, le sabía a ese negocio. Has tostaditas le decíamos al amigo. Contestaba: ¿rojas o blancas? Pues blancas, creo que está bien. No, esas no se venden, decía poniendo cara de molesto. Bueno pues prepara las rojas. ¡Nombre! esas menos se venden… así se la pasaba, ya te has de imaginar el concepto que teníamos del susodicho. Su nombre se hizo calificativo para denominar a los guevones y escépticos.

Jamás digas: apenas es lunes… porque ya valió. Para todos nosotros los profanos, las semanas siempre serán: cinco de trabajo y dos de descanso, no lo olvides. Tómese profano como jodido.

Mientras más trabajo o actividades tengas esos siete días, menos tiempo tendrás de pensar en los sábados y domingos. Trabaja duro, rómpele a la semana su mandarina en gajos. Para que te sientas orgulloso de tu esfuerzo y claro, dale su premiesote el fin de semana, una buena paseada, un buen trago, con la mejor compañía que pudieras conseguir.

En tiempos de cacería, en el mes de diciembre, los fines de semana nos premiábamos con una buena caza; llevábamos las mejores viandas y ni qué decir de los tragos, no podían faltar, era todo un relax después de toda la semana partirnos el lomo. Nuestro objetivo semanal era trabajar lo mejor que pudiéramos, ya que brindábamos un servicio a la gente de campo, por consiguiente si se sentían bien tratados, éramos sus invitados de honor en el centro de población ejidal, ya que los paisanos sabían en dónde estaban los mejores trofeos de cacería y precisamente ahí nos trasladábamos.

Con el guía y la mejor plática campirana empezábamos el fin de semana, al regresar llegábamos optimistas, alegres, relajados y orgullosos de haber logrado una buena caza. Y como dicen que no hay semana que no empiece el lunes… pues a darle a la chamba como todo un buen profano. Ya te dije qué debes pensar al decir profano. Así que haz tostadas, ya sean blancas o rojas, pero hazlas ¡acción!

 

sampetrino@yahoo.com.mx

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