LEBRON JAMES

Es un desastre primera campaña

Al frente de los Lakers
miércoles, 6 de marzo de 2019 · 00:00
Especial
LOS ÁNGELES.-  Transcurría el otoño de 1981 y Magic Johnson no estaba contento. Su equipo de Los Angeles Lakers acababan de conseguir cinco partidos consecutivos y, sin embargo, Johnson se sentía limitado por la nueva táctica ofensiva que acababa de implementar el técnico Paul Westhead.
Westhead se reunió con su base estrella con respecto a lo que éste denominó "falta de concentración”, según un artículo de la revista Sports Illustrated. No terminó de forma positiva porque, dentro del vestuario después de la reunión, Johnson dijo a los medios de comunicación que no podía seguir jugando bajo el sistema de Westhead y que deseaba ser canjeado.
Se le pidió a John Rockwell, amigo cercano del Dr. Jerry Buss, dueño de los Lakers, que consiguiera una solución que no implicara dejar ir al conductor del espectáculo que era el juego de los Lakers en aquella época y que fuera apropiadamente apodado "Showtime”.
"Fui con Jerry y él me dice: ‘Pues bien, eso no es problema’”, recordó Rockwell en una entrevista reciente con ESPN. "Me dijo: ‘Sólo despide al entrenador’. Entonces, eso fue lo que hizo. Realmente me sorprendió, pero Magic era muy importante para el equipo”.
El compromiso
Quizás no exista mayor ejemplo del incondicional compromiso que asume los Lakers con su sistema de estrellas que la claridad mostrada por Buss al elegir a Johnson en vez de Westhead.
No hubo duda. Westhead fue cesanteado a la mañana siguiente cuando el equipo regresó a Los Ángeles, a pesar de contar con tres años y más de  1 millón pendientes en su contrato. Pat Riley asumió el puesto de entrenador en jefe y el resto es historia.
El resto es historia porque Johnson hizo su trabajo en la cancha y ganó campeonatos. Ese es el otro lado que implica el darles a las estrellas todo lo que desean, o lo que creen que desean, con el objetivo de ser felices. Más vale ganar lo suficiente a fin de que toda la consideración especial valga la pena.
Kobe Bryant podía dictar cuándo y por cuánto tiempo iba a jugar, practicar o pasar el balón a sus compañeros porque éste salía a la cancha y llevaba al equipo a la victoria. Y a medida que envejecía, los hijos de Buss recompensaban apropiadamente a Bryant por los cinco campeonatos que le consiguió a la franquicia con un contrato por dos años y 48.5 millones, a pesar de recuperarse de una lesión en un tendón de Aquiles, de la misma forma cómo Buss había remunerado a Johnson.
Debido a su experiencia lidiando con súper estrellas y todo el bagaje que traen consigo, quizás no había mejor franquicia para que LeBron James jugara sus años dorados que los Lakers.
Las súper estrellas
Saben cómo gestionar a las súper estrellas. Y en esta etapa de la carrera de James, con tres campeonatos, ocho apariciones consecutivas en las Finales de la NBA y negocios y perfil político en surgimiento fuera de la cancha, James es una estrella trascendental. Por ello, los Lakers estaban preparados para hacer lo que fuera con el fin de que James estuviera contento.
James no quería tener una conferencia con los medios de comunicación en Los Ángeles antes de inaugurar su Escuela Promise en Akron, Ohio. Los Lakers estuvieron conformes.
LeBron conversó con Johnson sobre la posibilidad de conseguir creadores y jugadores conocidos por su rudeza, lo cual resultó efectivamente en un roster carente de enceste y capacidad de crear espacios en la cancha. Los Lakers salieron al mercado y consiguieron jugadores que cumplían con el perfil… dispuestos a firmar contratos por un año.
Kyle Kuzma dejó el duelo ante Clippers en el cuarto periodo y su lesión se suma a otras que tienen a varios jugadores de Lakers fuera de acción.

El equipo
Johnson dijo que los Lakers no querían armar un equipo similar a los Cavaliers de Cleveland para satisfacer a James. Sin embargo, James se encontró nuevamente en una posición de dominio; si bien no contaba con los encestadores que lo rodearan con el fin de crear espacios en la cancha y abrir canales para aprovechar su capacidad precisa en los pases, tal como lo hizo en Miami y Cleveland. Magic tenía razón: no ha sido igual a Cleveland. Los Lakers tienen el puesto 22 en eficiencia ofensiva esta temporada con el roster que logró armar. 

 


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