En este Diario vivir

Los ‘ninis’, un problema social

Manuel Fragoso Álvarez
martes, 2 de febrero de 2016 · 23:42

Hace algún tiempo, cuando alguien te preguntaba ¿y tú, estudias o trabajas?, la consabida respuesta era, ni una cosa ni otra, estudio en… y aquí se decía la escuela de marras. El doctor Rendón dice que aquí hay escuelas en las cuales, nomás no te mueras, y aunque no vayas, sales. La profesora Siller dice que en una escuela que está hacia el norte, lo más difícil de pasar es el bulevar.

El Gobernador anuncia con bombo y platillo que hay prepas en cada municipio del estado, e incluso el Alcalde de Ramos anuncia una preparatoria militarizada. ¿Y entonces, por qué tanto joven sin estudiar? Pero sobre todo, más sin trabajar.

La otra cara de la moneda —de dos grandes problemas— que tendrá que afrontar el gobierno es el surgimiento de una generación de jóvenes que no estudian ni trabajan y que se les ha denominado "ninis", traducción de la voz "NEET o Neet (Not in Employment Education or Training) utilizado por primera vez en 1999 en un informe de la Social Exclusion Unit. Acrónimo para referirse a esta población, este término se ha posicionado en informes y en medios de comunicación. El otro grave problema que mencionaba, es el de los jubilados y personas mayores que no cuentan con algún tipo de recurso económico.

En los últimos 20 años se ha vivido a nivel mundial una serie de situaciones graves como desempleo, crisis económicas, guerras, enfermedades como el ébola o el H1-N1 y, últimamente, movilizaciones de grandes masas de personas que emigran buscando una mejor vida que la que tienen en sus países de origen. Aunado a esto, la falta de capacidad de muchos gobiernos que no han sabido responder a las necesidades de la población, partiendo desde lo más esencial como lo es la educación y el trabajo. Todo esto ha provocado que surja este fenómeno social conocido como los "ninis", jóvenes de entre los 17 a 25 años de edad que, como lo mencionamos, no estudian ni trabajan, estos "ninis" son —en una gran mayoría— chavos de clase media y media alta, y su estilo de vida es sostenido por sus padres. (Aunque algunos otros investigadores sociales aportan otro dato, ellos consideran que 6 de cada 10 proviene de hogares de clase media baja o en situación de pobreza).

En el 2014, según cifras del INEGI, el 25 % de la población en México, en un rango de edades que va de los 15 a los 29 años, son "nini", o sea que hay en la actualidad siete y medio millones de jóvenes en nuestro país que no estudian ni trabajan.

Este segmento joven de la población que vive esta situación, es más problemático de lo que parece a simple vista, pues según cifras del Banco Mundial son 20 millones de jóvenes en América Latina los que se encuentran en esta situación. Según la ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo) los empleos que pagaban más de dos salarios mínimos se han reducido y los que pagan más de cinco han desaparecido casi por completo y si no hay para los jóvenes recién egresados, mucho menos para los que no tienen estudios, por lo que éstos quedan como recursos humanos desperdiciados.

Escasez de empleos, sueldos miserables y la poco efectiva participación gubernamental en programas sociales para atraer a los jóvenes, así como nulos o muy pocos incentivos fiscales para los empresarios, son algunos de los problemas que enfrentan los jóvenes para incorporarse al mercado laboral. Los atrasos y limitaciones educativos, la rebeldía que presenta este grupo para adquirir compromisos de adultos, la desilusión causada por la falta de oportunidades tampoco ayuda mucho a que esta problemática tenga visos de solución a corto o mediano plazo.

¿De qué sirve contar con tantas escuelas preparatorias? ¿Para qué más escuelas de nivel superior, si sus egresados no tendrán un trabajo y el que obtengan estará mal remunerado?

Los trabajos que se ofertan actualmente ofrecen poca seguridad, no te dan seguro médico ni un trabajo de planta, te contratan sólo por unos cuantos meses para que no vayas creando derechos, otras empresas te otorgan un seguro médico por el cual —sin importar tu sueldo— sólo realizan el pago mínimo.

Esto es un alerta urgente sobre un problema real, y si esto no tiene una pronta solución el colapso económico que sufrirá nuestro país será de grandes proporciones. Es necesario que el gobierno tome cartas en el asunto con programas como el de "primer empleo" o incentivos en los impuestos para los patrones que contraten jóvenes, un importante paso será también reducir la deserción escolar, pero no con certificados regalados, sino con programas de tutoría y seguimiento académico. Aumentar los empleos mejor remunerados para los jóvenes, implementar programas de emprendimiento y brindar apoyos para el autoempleo y la creación de microempresas.

El programa de preparatoria militarizada que anuncia el Presidente Municipal de Ramos Arizpe, tipo internado con salida los fines de semana, me recordó un programa implementado hace algunas décadas por una compañía del ramo de la electrónica, que seleccionó un grupo de cien jóvenes, les pagó una beca mensual y estructuró un programa académico de ocho meses a llevarse a cabo en sus instalaciones, clases académicas teóricas por la mañana y prácticas todas las tardes.

Aunque no todos terminaron, sí lo hizo la gran mayoría y según comentaron los promotores del programa, los egresados —que tenían trabajo asegurado al terminar— tenían un nivel teórico-práctico que rebasó toda expectativa.

Si gobierno, patrones y comunidad no trabajamos en conjunto para encontrar una pronta solución a esta problemática social, dentro de muy pocos tiempo los problema que aquejan, actualmente tanto a países de Europa como a muchos de América Latina, serán nada comparados con los nuestros.