MI COLUMNA

Por qué dejar de fumar

Carlos Robles Nava
viernes, 20 de julio de 2018 · 00:00
La industria tabacalera del mundo ante su lucha de combatir las campañas realizadas por las autoridades de Salud pública, para que las personas dejaran el cigarro de tabaco, creó el cigarro electrónico, cuyos resultados no han sido del todo satisfactorios.
En los Estados Unidos, en tres años los jóvenes usaron cigarrillos electrónicos y aumentó su consumo en un 300 por ciento, bajo el pretexto, al menos así se promocionaba, como una opción menos dañina comparativamente al tabaco o como una forma de dejar de fumar, anunciándose como una manera saludable de fumar, empero, no fue así.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el vapor de los cigarros electrónicos puede contener sustancias tóxicas y compuestos carcinógenos como acrilaldehído, formaldehído, acetona y otros carbonilos.
Además, investigadores científicos han encontrado en el vapor del cigarro electrónico, partículas de estaño, plata y níquel, así como hierro, bismuto, zinc, cerio y lantano a consecuencia de que los cigarrillos electrónicos contienen en su interior un filamento y resistencia que se calienta hasta vaporizar el líquido.
Hay que reconocer que en México, de acuerdo con la Ley General para el Control del Tabaco, está prohibida la venta de cigarrillos electrónicos, así como cualquier otro producto que no sea meramente de tabaco.
Las investigaciones han demostrado que un gran porcentaje de fumadores de cigarros de tabaco que pretenden dejarlo recurriendo al electrónico, terminan siendo fumadores duales, es decir que lo mismo usan el cigarro de tabaco que el electrónico, llegándose a la conclusión de que es mayor la cantidad de fumadores de electrónico que los que dejaron el tabaco.
Se ha llegado a la conclusión de que el tabaquismo no es un hábito ni tampoco una costumbre, sino que se convierte, lamentablemente, en una adicción.
Dentro de todos los daños y perjuicios mortíferos que ocasiona lo mismo el cigarro de tabaco que el electrónico, se le ha encontrado un beneficio útil a una parte del cigarro, y me refiero a las colillas, con las que se ha empezado a fabricar papel.
La importancia de ello es que una tonelada de colillas de cigarro, produce papel que se obtiene de 14 árboles, lo que vendrá a reducir la tala de éstos, estimándose que en México se desechan 50 mil millones de colillas.
Al aprovecharse las colillas para producir papel, como coloquialmente se comenta, se matarán "dos pájaros con un solo tiro”, ya que las colillas son una fuente grande de contaminación de los suelos y el agua.

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