MI COLUMNA

Promesas históricas

Carlos Robles Nava
viernes, 14 de septiembre de 2018 · 00:05
La ciudad de Torreón, Coahuila, fue fundada en una planicie que cada vez que llueve no se escapa de graves desastres, siendo los daños causados por el agua más serios y con mayores pérdidas que en el resto de los municipios que forman la Región Laguna y que también fueron poblados en la misma topografía que la Perla de La Laguna, es decir en una gran llanura.
La actual temporada de lluvias, no ha sido la excepción y en estas fechas se está enfrentando con inundaciones de gran magnitud y, sobre todo, en áreas donde en el pasado sus pobladores no se enfrentaban a estos embates de lluvias atípicas.
Presidentes municipales y gobernadores han pasado por la historia de esta ciudad y entidad y todos han prometido dotar a Torreón de un eficiente drenaje pluvial, sin que a la fecha se hayan rebasado esos compromisos pues todo sigue siendo igual. Son simples promesas que han quedado para la historia de esa comunidad.
El actual sistema de drenaje pluvial de Torreón es inapropiado, y no ha resuelto las inundaciones cada vez mayores por la expansión de esta comunidad, cuyo crecimiento poblacional no ha ido acorde con sus reales necesidades y, aunque sus mandamás, públicamente han anunciado que pondrán manos en el asunto con la construcción de un colector general pluvial que siguen esperando se haga realidad.
La no funcionalidad del drenaje pluvial lo han reconocido las diversas autoridades del PRI y PAN, que han tenido la oportunidad de estar al frente de su administración local, mismas que sólo se comprometen a llevar a cabo la costosa obra, ofreciendo hacer gestiones ante el gobierno federal para al final de cuentas quedar todo en promesas históricas.
En la problemática no puede pasar desapercibidas la irresponsabilidad, tolerancia e impunidad que han recibido de las autoridades las y los líderes de colonias que han hecho grandes negocios llevando a su "clientela” a invadir terrenos inapropiados, donde con programas sociales gubernamentales se han creado esas comunidades que tarde o temprano muestran su debilidad ante las lluvias, pues se trata de terrenos en donde no se contempla la salida del agua.
En las lluvias de este mes, hay sectores donde el agua alcanzó hasta un metro, entrando a las viviendas y destruyendo los enseres de sus propietarios que, en su gran mayoría, no tienen familiares cercanos ante quienes acudir para al menos tener dónde pasar las noches, particularmente sus pequeños hijos.
Disculpando nuestra falta de credibilidad y por lo que hemos visto pasar en los últimos sesenta años, no existe ninguna posibilidad de un plan de gran envergadura que resuelva el problema, por tanto, la solución más recomendable es que los gobiernos dejen de prometer lo que están conscientes de que no se podrá lleva a cabo y se enfoquen a poner un hasta aquí al engaño y fraude, que ha enriquecido a falsos dirigentes que en la mayoría de los casos son protegidos por las mismas autoridades.

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