UNA MULA DE SIETE CUARTAS

Dora Elizabeth Molina
martes, 25 de septiembre de 2018 · 00:00
Los nuevos integrantes de las cámaras de Senadores y Diputados tendrán mucho trabajo en los próximos días, cuando hasta esos recintos empiecen a llegar, —sino es que ya llegaron— quejas de los inconformes de todo el país por el aumento generalizado en las cuotas de peaje a pagar en todas las casetas de carreteras privadas del país.
Son privadas porque si no pagas las cantidades establecidas y exhibidas en las casetas, nadie puede circular, con la pena de devolverse por donde llegó, o de plano pedir cooperación entre los vehículos y juntar la tarifa para poder pasar por ahí,  porque de otra forma no hay manera de negociar con los encargados  del lugar —¿cuáles?
Aunque es tradicional que las quejas al respecto queden arrumbadas en cualquier caja de archivo muerto, porque nunca se ha sabido que se tenga resultado a favor de los conductores, de todos modos hasta mi correo han llegado algunos mensajes, que señalan que el descontento va creciendo y que hay una buena cantidad de inconformes.
Por ejemplo en Coahuila, con toda seguridad le escribirán al recién estrenado senador de la república Armando Guadiana, para que se inconforme a nombre de ellos, lo cual veo muy difícil, y no precisamente porque no se pueda inconformar ese senador de una anomalía más existente en el estado, sino por aquello que ya se empieza saber.
O sea que las correspondencias, las quejas, las invitaciones, felicitaciones y todo lo demás no llega a sus manos o hasta su  secretario particular, cuando menos —porque me imagino que debe tener un secretario particular, allá en esa cámara alta—, porque Roberto García, el encargado de juntar todos los recados, solamente tiene una libreta en dónde anotar, misma que además de insuficiente, parece estar muy olvidada, porque hasta el momento no se sabe que dé resultado alguno.
Pero el hecho es que se ha elevado el costo en las casetas y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ha estado muy calladita, al igual que los diputados y senadores, tal vez porque ellos tienen los pesos suficientes para cubrir esos aumentos y más, pero el resto de la población que circula por las carreteras de México no.
No, porque los salarios no se han incrementado para nada, los sueldos y salarios siguen siendo los mismos y, según se sabe, desde el pasado 7 de septiembre se autorizó que esos costos se incrementaran en forma desproporcionada, precisamente a  los pesos y centavos que ganan los trabajadores mexicanos.
En uno de los documentos que me llegaron al correo, uno de los quejosos señala con gran molestia —para mi forma de ver las cosas, justificadamente— que con los nuevos precios, viajar en carro de Tijuana a Cancún  tendrá que desembolsar 22 mil pesos  solamente por poder usar las autopistas de los estados por los que se tiene que transitar, carreteras que no siempre valen lo que se cobra por ellas.
Sin contar que los abusos están a la orden del día, porque por transitar diez metros, se cobran diez pesos —eso sucede en uno de los entronques de las autopistas de Tlaxcala-Veracruz—, aunque parezca mentira, pero Gerardo Ruiz  Esparza, todavía secretario él, no ha salido a informar o a dar la cara del porqué se ha incrementado ese costo hasta un doscientos por ciento.
Al parecer la administración de Enrique Peña Nieto, dejará también ese trompo para ver quién se la quiere echar a la uña, porque inconformidades hay y habrá al respecto, pues esos aumentos no se implementan únicamente para aquellos que van de vacaciones, o que esporádicamente cruzan por algunas carreteras.
Lo es también para aquellos que tienen la necesidad laboral de cruzar parte del país, o del país entero todos los días, porque van a tener que pagar los costos elevados en proporciones exageradas, al igual que las implementadas, autorizadas y permitidas por los mexicanos en la gasolina y el diesel.  Los ciudadanos estaremos nuevamente en espera de los resultados que a favor —del pueblo—, trabajen, defiendan y emitan ambas cámaras.

Correo electrónico. dora_elizabeth_mg@hotmail.com                   

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