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La violencia contra las mujeres en Chiapas

FERNANDO HINTERHOLZER DIESTEL
martes, 12 de febrero de 2019 · 01:22
"En México la violencia contra las mujeres día a día se visibiliza con mayor intensidad en todos los ámbitos que conforman la estructura social, ningún lugar, estado, y localidad son ajenos a los diferentes tipos y modalidades de la violencia que se ejerce contra las mujeres, niñas y adolescentes, desafortunadamente el estado de Chiapas no es la excepción”.
Hablar de violencia contra las mujeres es hablar de dos aspectos fundamentales: sus causas y consecuencias, ambos aspectos involucran no sólo a las mujeres, sino a toda la sociedad, pues la violencia es una problemática que permea a todas sus estructuras.
La violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes es lo que continúa dejando una cultura patriarcal, que al afectar la dignidad de las personas, se convierte en uno de los principales detonadores de una sociedad inequitativa y desigual en la cual el rol de las mujeres se caracteriza —aunque se han logrado avances— por la sumisión, los sentimientos de desesperanza aprendida, los trastornos de personalidad que las imposibilitan o les dificultan el desarrollo de sus potencialidades y de su independencia económica, entre otras afectaciones por demás presentes en la salud física y emocional de las mujeres, todo ello, ciertamente aprendido, pero no por ello de fácil transformación.
La violencia contra las mujeres, además de las graves consecuencias que tiene en su integridad humana, también afecta la de sus hijos e hijas, así como en la perpetuación de prejuicios y estereotipos que conllevan a que las mujeres, niñas y adolescentes sean violentadas tanto al interior de la familia como en los diferentes ámbitos en los que viven.
Las consecuencias de la violencia contra las mujeres no se limitan a ellas mismas, también se ve afectada la sociedad en su conjunto y con ello el desarrollo de los pueblos y en especial el desarrollo de los pueblos indígenas, pues al limitar el desarrollo de las capacidades de las mujeres, su participación en la toma de decisiones, así como el no facilitarles el acceso a la educación y a un trabajo digno, favorece la cultura de la desigualdad y obstaculiza el desarrollo sostenible de las regiones en particular y del país en lo general.
"Es importante subrayar que los tomadores/as de decisiones, así como una gran parte del funcionariado, tanto a nivel nacional como estatal, continúan, en no pocos casos, manifestando una concepción limitada de lo que es la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes, por lo que es necesario generar estrategias que les faciliten el conocimiento y les clarifiquen los diferentes tipos de violencia, así como los diversos ámbitos en los que se lleva a cabo, a fin de que las y los servidores públicos y personas involucradas en la atención de la violencia cuenten con la sensibilización, conocimientos, capacitación y demás elementos necesarios para su atención.
Además, se debe promover y exigir que al interior de las instituciones se fortalezcan y generen sistemas efectivos de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes contemplando la perspectiva de género, el enfoque intercultural y el respeto irrestricto de los derechos humanos.
Cabe mencionar que en los últimos años se han generado acciones a favor de la no violencia contra las mujeres, tratando de favorecer su proceso de empoderamiento por diferentes instancias gubernamentales, organismos internacionales y organismos de la sociedad civil, cuyos logros se pueden considerar satisfactorios pero no suficientes, pues a pesar de los esfuerzos realizados los diferentes tipos y modalidades de la violencia, la desigualdad, la inequidad y la falta de respeto irrestricto de los derechos humanos continúan naturalizados en la sociedad e influyendo en nuestras prácticas sociales.
Por ello es necesario fortalecer y generar programas y acciones que guíen a la población del estado de Chiapas a una vida libre de violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes. Lo que coadyuvará a mejorar las condiciones de bienestar de todas las personas, condición indispensable de la democracia.
"Hay una relación entre la desigualdad de género que prevalece en todos los ámbitos de nuestras sociedades, la cual continúa profundamente arraigada, y el gravísimo problema de la violencia contra las niñas y mujeres.
Si bien es cierto que estas desigualdades son variadas y no todas influyen directamente, también lo es que de distintas formas contribuyen a crear las condiciones sociales, económicas, políticas y familiares en las que se produce y desarrolla este tipo de violencia en sus diversas manifestaciones (física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, obstétrica, feminicida).
La violencia contra las mujeres en sus diversos tipos y manifestaciones es un delito insuficientemente denunciado y documentado, siendo la violencia sexual la que se mantiene más oculta por las víctimas y victimarios; y también por más tiempo.
Las instituciones deben poner más atención a los procesos de obtención de datos, pues de lo contrario lo único que se favorece es la invisibilidad de una problemática por demás presente en el estado de Chiapas.  De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI-2013, el 14.5% del total de mujeres de 18 años y más fueron objeto de algún delito en Chiapas.
En Chiapas, el 31.6% de las mujeres de 15 años y más han sido víctimas de un incidente de violencia por parte de su novio, compañero o esposo en algún momento de su relación. Por tipo de violencia, la encuesta señala que la violencia emocional (27.1%) es la más declarada, mientras que la violencia sexual se estima en el 4.7% de los casos.
Entre las mujeres casadas o unidas que han sido víctimas de violencia, por grupos de edad se registra mayor violencia en las mujeres jóvenes que en las adultas; 22% de quienes estaban entre los 15 y 29 años declararon ser víctimas de violencia, mientras que en las mujeres mayores de 45 años, el porcentaje registrado es de 15.9.

ADENDDUM: Ojalá que la administración del presidente López Obrador y y del gobernador Rutilio Escandón se apliquen en el tema  y pongan un alto total y definitivo para detener la violencia contra las mujeres, "ni una más”.

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