Una mula de siete cuartas

Por Dora Elizabeth Molina
miércoles, 14 de agosto de 2019 · 00:00

Aunque el delito por el que fue puesta en la cárcel Rosario Robles Berlanga, en México no es grave, un juez federal decidió que se quedara en prisión preventiva mientras se lleva a cabo el proceso del que habrá de salir exonerada o sentenciada a quedarse otro tiempo en Santa Martha.
Dicen los medios de comunicación a nivel nacional, que los abogados defensores de Robles Berlanga se encuentran muy molestos por “el madruguete” que les propinó la Fiscalía General de la República, ya que éstos aseguraban que no existían las pruebas suficientes para que la ex funcionaria pisara la cárcel.
Desde luego que la primera en sorprenderse fue Rosario, quien con toda seguridad todavía no lo puede asimilar, ya que dicen las malas lenguas que uno de sus más anhelados sueños es ser la primera mujer Presidente de México y luchó por ese ideal por las buenas y por las malas también.
Sí, porque aseguran sus biógrafos no autorizados que tuvo mucho que ver en el conflicto conocido como el de “las ligas”, que fue filtrado a los medios televisivos dando pelos y señales, precisamente en el momento en el que René Bejarano, actor principal de las ligas en cuestión estaba a en esa casa televisiva.
Tienen trascendencia que Bejarano se encontrara justo en el programa de televisión cuando se dio a conocer el video en donde claramente se veía que le eran entregados fajos de billetes y de tantos que eran, no cabían en el maletín y hasta los metía en las bolsas de su saco, pantalón y en el sombrero no, porque no llevaba.
Rosario Robles quedó invitada por los partidos de izquierda a salir de sus filas, pero mis amigos del café que son muy mal pensados dicen que eso fue mejor para ella, porque así pudo mostrar al mundo libremente la relación de amistad que sostenía con Carlos Salinas de Gortari.
Pese a que su carrera política, o su acercamiento e identificación con Cuauhtémoc Cárdenas se debió a que unificaron sus criterios  en contra precisamente del mencionado Salinas de Gortari, el cual al parecer le perdonó la ofensa y pacto su lealtad, posiblemente con la información relacionada con las ligas u otras más.
Lo cierto es que Rosario, nunca quitó el dedo del renglón y pensó  tenía el capital político suficiente para que el Revolucionario Institucional u por otra vía alterna la propusieran como la candidata a la presidencia que hoy administra AMLO el cual en cuanto a justicia se refiere dice que no hay rencores, pero tampoco olvido.
Ya sin joyas, medias de seda, zapatos de tacón y sin maquillaje dormirá Robles Berlanga  como una  integrante más del reclusorio de Santa Martha, gozando de los mismos privilegios que el resto de sus compañeras que hoy tendrán una nueva inquilina más a la hora de la cena.
  Mientras tanto el Fiscal General de la República no descasa, quiere hacer de las 24 horas 48 del día junto con su noche y amenaza con contarle al Secretario de Hacienda con pruebas en la mano, algunas fechorías de Rosario, pues de plano en su periodo como secretaria de Desarrollo social, algo muy negro tuvo que ver con el desvío de más de cinco mil millones de pesos.
 Ella se defiende como gato boca arriba y dice que tanto José Antonio Meada Kuribreña, como Enrique Peña Nieto sabían de la cuantiosa desviación y  nada dijeron, es más nada hicieron por lo que ella tuvo que callar también, hasta que algunos de sus cercanos colaboradores le alzaron la falda y el fiscal se asomó para encontrar toda la podredumbre que huele mal y empieza a oler peor.

Correo electrónico. dora_elizabeth_mg@hotmal.com  
 

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