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South Park y la realidad supera la ficción

Por Manuel fragoso Álvarez
miércoles, 22 de enero de 2020 · 00:00

Para mis filósofos en ciernes, los estudiantes de 6° 

Hace unos días, platicando con mis chavos y chavas, acerca de un tema de filosofía, comenzamos a hablar de una serie de televisión un tanto grosera, South Park, que incluso antes de dar comienzo su anuncio dice; “Este programa es irreal y grosero... Las voces celebres son pobres imitaciones y debido a su contenido nadie lo debe ver”. Así se presenta este irreverente programa de televisión, que, aunque son de caricaturas, los temas que tratan son de un alto contenido adulto y con temas muy actuales. La verdad cuando la vi por primera vez, -de esto hace varios años-,  no me gustó, pero a medida que fui viendo algunos de sus capítulos, llamaron mi atención, toda vez que se han metido con los poderes fácticos más importantes, tanto de los estados unidos como de  otros países, como Canadá, Inglaterra, China, Japón etc. 

En dicho programa, aparecen como personajes principales cinco niños (también hay niñas) y en los personajes hay una serie de estereotipos muy evidentes; judíos como Kyle (que es la némesis de Carman) y su familia,  un medio Hippie que es Stan, gente pobre,  Kenny,  fan de Star wars e ingenuo, Kevin, racista Carman,  Tweek, un nerviosos niño bebedor de café negro. Debo reconocer que los primeros capítulos que vi, no me gustaron, pero finalmente me agradaron sus ácidas críticas y su visión tanto de  la sociedad estadounidense como la del mundo.

La serie se sitúa en un pueblo ficticio llamado South Park, en el estado de Colorado. Aquí se han caricaturizado a famosos personajes como: Britney Spears, Tom Cruise, Barack Obama y Tiger Woods, Hillary Clinton, Trump, Calderón, Obrador y John Travolta, entre otros. Creando para ellos situaciones en las cuales satirizan sus actos y se les da una revisión de lo que hacen con ellos. South Park se sustenta en la crítica a la vida de los norteamericanos y a la burla constante que hacen de temas como la cienciología, Mahoma, el judaísmo, cristianismo, lo “políticamente correcto” los políticos, las elecciones y casi cualquier tema tabú.
Se puede ver, por ejemplo, a un Satanás gay con Sadam Hussein como su pareja, un acosador de mujeres por internet o escarneciendo a los canadienses. Considero que uno de sus episodios más fuertes fue en el que ridiculizan a la poderosa iglesia de la cienciología, aunque trataron de censurar este episodio, los creadores de South Park, Matt Stone y Trey Parker, declararon la guerra a la cienciología después de que se prohibiera la emisión de un episodio en el que se burla de sus más célebres practicantes, los actores Tom Cruise y John Travolta. En este capítulo Tom Cruce y John Travolta están encerrados en un closet y se niegan a salir de él. Tom hizo el berrinche de su vida tratando de bloquear este capítulo, pero no lo logró. En este capítulo se hace una amplia referencia a cómo surge la cienciología como una religión que redime, pero a costos monetarios muy altos. 
Otro de los capítulos fuertes fue uno llamado La mariquita (The Cissy como título original) es el tercer episodio de la temporada décimo-octava de la serie. En este capítulo se exploran los temas del transgenerismo y la identidad de género. En este episodio Cartman tiene ganas de ir al baño, se mete al de los hombres y no le agrada el olor y la limpieza de los mismos, luego entra al de las niñas, le gusta y se sienta a hacer sus necesidades haciendo que sus compañeras se molesten por esa intromisión. Llega la directora, el profesor y los prefectos, Carman dice que él es transgénero y que puede entrar al baño de las niñas (cuantos casos así hemos visto en la red) poniendo en serios aprietos a sus profesores que le tienen que hacer un baño exclusivo en la escuela para él, muchos otros niños dicen que también lo son para usar ese baño. Al mismo tiempo, Randy Marsh (papá de Stan) intenta ocultar al mundo su identidad transgénero como cantante juvenil llamada “Lorde”. Todo esto genera una gran confusión a Stan, quien no entiende cuál es su identidad, ni cual baño de la escuela debe usar.

En una de las últimas temporadas aparece el director PC o políticamente correcto, cuyo discurso al entrar como director fue el siguiente: “No sé ustedes, pero estoy cansado de que se marginalicen minorías en la sociedad actual. Estoy aquí porque este lugar está perdido en un bucle temporal, Googleé South Park y no pude creer toda la mierda que decían o hacían y se salían con la suya, esto se acabó”. El director “políticamente correcto” defenderá a los que estén contra los feos, gordos negros, latinos, canadienses, musulmanes, pobres etc.  Este nuevo director de la escuela, donde asisten estos niños, es la encarnación de lo que está mal con esta nueva ola, tan  obsesionada con lo “políticamente correcto”, que ya no sabemos cómo actuar, pero que en el fondo es una gran hipocresía, pues las discriminaciones solo son disfrazadas.

Esta ola de lo “políticamente correcto” que trata de la defensa de las llamadas “minorías” se nos está saliendo de control, toda vez que ya no puedes decir, hacer  o hablar de cierta forma sin ser sancionado o juzgado socialmente, no puedes usar ciertas palabras sin ser acusado de machista, racista, homofóbico, heteropatriarcal, buliador, intrigante y hasta sociópata. ¿Fuera de control?

Cada vez más nuestra sociedad está aceptando nuevas normas de conducta social, pero como se menciona líneas arriba, muchos son sólo hipocresías disfrazadas de aceptación, se sigue discriminando soterradamente, parece ser que ahora los que están en el closet son aquellos que sólo aceptan ciertas pautas sociales de “dientes para afuera”, pero interiormente se sienten molestos en ciertos actos que consideran aberrantes, pero que tienen que aceptar para no verse mal. Creo que todo eso de lo que hace burla South Park, son verdades aceptadas por un numeroso grupo de personas.

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