Una mula de siete cuartas

Dora E. Molina G.
miércoles, 22 de enero de 2020 · 00:00

Entre los Estados de la República que aún le está poniendo “peros” al Instituto Nacional de Salud y Bienestar, se encuentra el nuestro, ya que no se quiere comprometer a ofrecer algo que no pueda sostener ahora ni en el futuro,  por lo que el gobernador Miguel Riquelme, de plano ha pedido al responsable de Salud en Coahuila que realice un estudio exhaustivo de la propuesta  para tomar la mejor decisión.

Y es que el problema de salud en todo el país, no se resuelve con “enchílame otra”, como diría mi mamá, va más allá de lo que podemos imaginarnos, sobre todo por el abandono en el que han estado algunas unidades que mínimo deben de habilitarse de manera inmediata para cumplir con los estándares básicos de calidad.

Desafortunadamente en Coahuila el sector salud ha estado olvidado por las autoridades de los tres niveles, porque las exigencias para los cuerpos médicos, -que en ocasiones son médicos y enfermeras excelentes y en otras parecen ser burócratas de la medicina-, les parece que son demasiadas.

Eso lo sabe de sobra la ciudadanía, los que tienen la necesidad urgente de resolver sus males y no tienen más alternativa  que acudir a los hospitales generales o en su momento a los que pertenecían al seguro popular, con pésimos resultados, quienes en ocasiones encontraban y encuentran más rapidez y pronto alivio a sus males y dolencias en las farmacias del Doctor símil

Tal vez por eso el Gobernador está pidiendo una radiografía bien impresa de la situación real del estado en materia de infraestructura, equipo, mobiliario, medicamento y lo que es más importante todavía con cuánto apoyo médico se cuenta, adeudos y el  presupuesto correspondiente, antes de dar el sí.

Por lo pronto, muchas familias que no son derechohabientes de alguna institución de medicina pública, tienen que seguir “sufriendo la gota gorda” para pagar las altas sumas de dinero por atención médica, porque mientras se hace realidad el INSABI y el gobierno estatal se convence que es una buena opción puede pasar otro año.

Y no es porque el seguro popular ya no exista, pues hay quienes aseguran que casi nunca existió porque durante mucho tiempo dejó de atender y medio resolver los problemas de aquellos que acudían con la esperanza de ser atendidos, en deprimentes instalaciones, carentes de todo porque nunca  les faltaba algo, les faltaba todo, incluyendo médicos y enfermeras.

Por lo que viéndolo bien mirado, no les queda más a las madres y los padres de familia que tendrán, ahora sí que intensificar los cuidados, sobre todo con sus hijos pequeños y con las personas de la tercera edad, porque ahora que o dicen que recibir atención médica es más fácil, por la gran difusión que se le da a diario,  parece ser un asunto de lo más difícil.

Por eso no hay que confiarse y hacer caso de todo lo que ya nos han dicho las abuelas, y no depender de la buena voluntad y promesas del gobierno municipal, estatal o federal, hasta que ya de plano no haya remedio. Hay que bajarle a las gorditas de chicharrón, aunque estén muy ricas, al refresco y al pan, antes de necesitar ir al futuro Insabi a que nos quiten de encima las hormiguitas.

Sí, porque ya ve usted que  a las hormiguitas les gusta mucho el azúcar y en Coahuila  debemos dejar de ser los candidatos ideales de esos animalitos, porque una vez que nos convertimos en dulces, nos desmoronamos como galletas de jengibre y no hay presupuesto alguno que  nos deje como estábamos.

Pero ojalá que pronto se pongan de acuerdo nuestras autoridades para que toda la población, que se cuide o no se cuide, cuente con un servicio médico de calidad, medicamentos y la gratuidad que dice el presidente Andrés Manuel, es un derecho que tenemos los mexicanos.

Correo electrónico: 
dora_elizabeth_mg@hotmail.com

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