COYUNTURA ECONÓMICA

Naturgy no seas gacho… ¡toca el timbre!

Horacio Cárdenas Zardoni
lunes, 27 de enero de 2020 · 00:07

Esta historia que le vamos a contar es la de muchas familias saltillenses, atrapadas en una perniciosa relación de odio amor, cada vez más odio y apenas un levísimo hedor a mercaptano de amor, con la empresa Naturgy, esa que hasta hace unos pocos meses se hizo famosa, al ser descubierta su truculenta, por no decir fraudulenta práctica de cobrar al tanteo el gas que provee a través de la red urbana, sin tomarse la molestia de realizar la obligadas tomas de lectura de los medidores para saber cuánto había consumido un domicilio, ellos calculaban, curiosamente siempre al doble o más, de lo que debiera, si contara con la lectura del aparato. 

Los directivos y accionistas de la empresa transnacional de capital español, no entienden quizá el sentido de la expresión tan mexicana de que “al que obra mal, se le pudre el tamal”, pues bien, como dice también la sabiduría popular y esto sí lo han de comprender sin problemas los ambiciosos propietarios de Naturgy, Dios castiga sin palo ni cuarta, tanto dinero que se habrán gastado en la transformación de su imagen corporativa, de la bastante percudida como estaba la de la anterior Gas Natural Fenosa, a una con amables tintes infantilmente ecologistas, con una mariposita.

Para que en el momento en el que se develaban a sí mismos como una nueva empresa, resultó que no solo tenían los mismos vicios, sino que sus prácticas de negocios las habían llevado al extremo de la deshumanización, distanciándose de sus clientes al grado que estos solo podían tener tratos con la empresa a través de la Procuraduría Federal del Consumidor, pues en su afán modernizador y ahorrador, la compañía había desaparecido sus oficinas de atención al público. Todo su gasto en mercadología para hacerse ver como una empresa de esas con las mejores prácticas, se fue por por un tubo… de gas.

Eso como antecedente, habiendo establecido de quien hablamos, según aquel principio de don Mario Moreno “Cantinflas” de ¿vamos a hablar como caballeros, o como lo que somos?, ahora la historia.

Resulta que estaba la señora de la casa preparando la comida, cuando de repente se dio cuenta que la flama de la estufa se estaba “haciendo chiquita”, hasta terminar por desaparecer, obvio, intentó encender otra vez la hornilla, no fuera que estuviera sucia, y no prendió, probó con las otras y tampoco, se asomó al boiler, y tal cual, también estaba apagado. 

Intrigada, salió a la banqueta a ver si algo había pasado con el medidor del gas, no fuera que algún carro lo hubiera golpeado o lo que fuera, y allí, ¡oh sorpresa!, se topó con que sobre el aparato había un pegote a medio despegar del papel que lo contiene, con la amenazante leyenda “Corte de Servicio, el medidor y los sellos deben ser instalados o removidos exclusivamente por personal autorizado por : Naturgy (y aquí su respectiva y burlona mariposita color naranja), El uso o aprovechamiento del gas natural sin autorización o derecho de la empresa es un delito que puede ser sancionado con cárcel de acuerdo con el Art. 8 de la LFPSDH”.
Ya se imaginará la reacción de aquella señora, por un lado el coraje de la vida, porque no es la primera vez que le cortan el gas…curiosamente en invierno… curiosamente porque van dos bimestres que no llega el recibo a su casa, y por el otro el terror ¿qué dice el mentado artículo 8 de la LFPSDH, que de entrada amenaza con encerrar en prisión a quien se atreva a hacer algo contra la empresa que acaba de dejarla con la comida de la familia a medio hacer?, pero es más, y aquí la ignorancia del pueblo mexicano ¿qué es eso de LFPSDH?, haciéndole un poco al detective, aquella ama de casa supuro que la primera letra correspondía a Ley, la segunda a Federal, y las últimas dos a Derechos Humanos, ¿pero que tiene que ver eso con el corte del gas y que además esté del lado de Naturgy y no del ciudadano afectado?

Total que se fue a checar el omnisapiente google y descubrió que efectivamente existe un ordenamiento jurídico con esas siglas, y corresponde a la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en materia de Hidrocarburos, ¿qué le cuesta mucha tinta a Naturgy poner el nombre completo, de perdida para educar a los que no sabemos que existe esa ley?, pero bueno.
El artículo 8 de esta no se anda con chiquitas, dice que “Se sancionará con pena de 20 a 30 años de prisión y multa de 20 mil a 25 mil veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización vigente a quien: Sustraiga y Aproveche hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, de ductos, vehículos, equipos, instalaciones o activos, sin derecho y sin consentimiento de asignatarios, contratistas, permisionarios, distribuidores o de quien pueda disponer de ellos con arreglo a la ley, más claro ni el gas, sobre todo cuando prende la estufa y no hay. 

Pero ya que andamos por la Cámara de Diputados, ¿cómo es posible que a la empresa la proteja una ley del tamaño de la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en materia de Hidrocarburos, y en cambio a los usuarios los cubra una tan desdentada como la Ley Federal de Protección al Consumidor?, esta última sí prevé sanciones económicas fuertes, pero no equivalentes a los 20 a 30 años de cárcel, cuando mucho clausura de quien infrinja los artículos.

Pero regresando al caso de la señora saltillense y su comida a medio hacer, de inmediato trató de contactar con la empresa Naturgy, comprobando una vez más ella, como tanta gente antes, que no, nomás no hay manera de hablar con nadie cara a cara, las oficinas que había hace un año ya no existen, así que se lanzó a la bodega que tiene todavía allá por Isidro López, casi para llegar a CINCAMEX, encontrándose con que sí, le permitieron el paso, pero que no hay personal de atención al público, solo un empleado dejado allí a su suerte, le dijo que había que ir a pagar al OXXO, lo que enfureció más a la señora, porque en el OXXO, en los bancos, por aceptar un pago como el del gas, cobran comisión, y esa no se la repone nadie. 

Ya de favor, el pobre empleado aquel le checó el adeudo, mínimo para saber cuanto dinero había de conseguir para no hacer el ridículo en la dizque tienda de conveniencia, la cuenta de los dos bimestres, sin desglose, es casi el doble del costo del consumo normal, pero ni modo, a ver de donde lo descarga para ver qué le cargan, ya que es imposible confiarse a la empresa, que además de ahorrarse el personal de caja, de ventanilla, de tomadores de lectura, también se ahorra el personal que reparte los recibos.  Ah pero eso sí, al que va y corta el servicio… ese los escoge sádicos, ¿tocar el timbre para avisarle al cliente que lo van a dejar sin comer y sin bañarse con agua caliente en pleno invierno? ¿darle oportunidad de ir a pagar a la esquina?, no eso no, que se frieguen… y así hasta la siguiente vez, que seguro ocurrirá antes que acabe el año, porque así se las gastan en Naturgy.


*Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Coahuila

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