AMLO

El ‘candidato de Dios’

Tiene el apoyo del ‘voto cristiano’ y es respaldado por los frentes eclesiásticos
domingo, 10 de junio de 2018 · 00:03
CIUDAD DE MÉXICO (proceso).- Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, hasta el momento lleva ventaja en las preferencias del llamado "voto cristiano”, sobre todo por tener un discurso religioso mejor definido, por conseguir el apoyo de políticos expanistas ligados a la democracia cristiana y también el respaldo de un importante sector de la Iglesia católica y de las iglesias evangélicas.
Además su plan de amnistía para lograr la pacificación del país –al cual intenta sumar el apoyo del papa– se inspira en el proyecto de reconciliación y perdón de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que prioriza los problemas de violencia, inseguridad, pobreza, corrupción e impunidad por sobre los asuntos relativos a la moral sexual.
Elio Masferrer Kan, especialista en temas religiosos y en las tendencias del voto creyente, asegura a Proceso: "Sin duda López Obrador es, hasta el momento, quien mejor ha construido la imagen de lo que nosotros llamamos el ‘candidato temeroso de Dios’, muy importante en cualquier elección, y sobre todo en México”.
–¿Quedan entonces muy rebasados los otros aspirantes presidenciales?
–Ricardo Anaya y José Antonio Meade simplemente resultan menos convincentes para el polo creyente del electorado. Meade, por ejemplo, le está dando énfasis al tema de la familia, calculando ganarse así a los votantes católicos, quienes hoy están más preocupados por otros problemas.
"En cambio, López Obrador lleva años construyendo su imagen de mesías, tan criticada en el sector laico pero que resulta atractiva para muchos creyentes. En el libro de Isaías, de la Biblia, hay una descripción del mesías; es el tipo humilde, desaliñado, nada fastuoso y por quien nadie da un cinco.
"Es precisamente esa imagen de modestia y honestidad la que López Obrador viene construyendo para el electorado, que ya está harto de la traición del político trajeado que llega hablando bonito y prometiendo un montón de cosas, pero que al final termina robando.
"Pero además López Obrador no sólo se dirige al votante católico, como se hacía tradicionalmente, sino también al evangélico. De ahí que en sus discursos, en términos muy generales, se asuma como ‘cristiano’. Va, pues, por el voto cristiano, que abarca a un sector todavía más amplio de la sociedad.”
En efecto, en varias ocasiones el político tabasqueño –dado a utilizar un lenguaje religioso y a mostrar estampitas de santos– ha dicho: "Cuando me preguntan de qué religión soy, digo que soy cristiano, en el sentido más amplio de la palabra, porque Cristo es amor y la justicia es amor”.
Masferrer –quien suele realizar encuestas sobre las tendencias del voto creyente, apoyado por un equipo de colaboradores– asegura que los católicos y evangélicos suman alrededor de 95% de la población mexicana. Y 40% del electorado prefiere votar por un candidato creyente que por uno no creyente.
Dice sobre el punto: "Nuestras estadísticas señalan que 40% de la población considera que un candidato creyente es menos ratero y corrupto porque le teme a la justicia divina. Lo consideran más comprometido con valores como la justicia y la honestidad. Para el resto de la población, las creencias religiosas no necesariamente influyen en la honestidad de los candidatos”.

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