Guaidó llega a España, agitada políticamente

sábado, 25 de enero de 2020 · 14:08

MADRID  — Juan Guaidó, el hombre que hace un año lanzó una campaña para tratar de destituir al presidente venezolano Nicolás Maduro, llegó el sábado a España, donde le esperaba una próspera comunidad de venezolanos y una tormenta entre los partidos políticos españoles.
Guaidó, el principal líder de la oposición venezolana, se encuentra en una gira internacional para recabar apoyo a sus esfuerzos, respaldados por Estados Unidos, de sacar a Maduro del poder y dirigir el país hasta que se celebren unas elecciones presidenciales consideradas transparentes.
Guaidó pasó por Londres, París y el Foro Económico de Davos a principios de esta semana, donde fue recibido por los líderes y jefes de gobierno de la Unión Europea, entre ellos el primer ministro británico Boris Johnson y el presidente francés Emmanuel Macron. El sábado se encontró en medio de un alboroto político en la capital española.
Su posición como retador de la legitimidad de Maduro coloca a España en un complicado acto de equilibrio.
España fue uno de los casi 60 países que el año pasado reconoció a Guaidó como presidente interino de Venezuela, pero la nueva coalición de izquierda del país no le ha otorgado al político una audiencia con el presidente Pedro Sánchez. En cambio, la ministra de Exteriores Arancha González Laya sostuvo una reunión breve con el político de 36 años.
Eso le ha valido a Sánchez fuertes críticas por parte de la oposición política, que incluye a tres partidos que abarcan desde la centroderecha a la extrema derecha. El líder socialista ha gobernado desde principios de este mes en asociación con el partido antiausteridad Unidas Podemos, cuyos miembros han mostrado un fuerte apoyo al gobierno de Maduro.
Sin embargo, las críticas se convirtieron en una ofensiva a gran escala contra Sánchez, liderada por la propia oposición, después de que los medios revelaron esta semana detalles de un encuentro secreto en el aeropuerto de Madrid entre un miembro de su gabinete y la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien se le había prohibido ingresar al territorio de la Unión Europea.
El ministro de Transporte, José Luis Ábalos, una figura clave en el partido socialista de Sánchez, primero negó el episodio, luego argumentó que había estado en el aeropuerto el domingo pasado a la medianoche en una visita privada para dar la bienvenida al ministro de Turismo de Venezuela, Félix Plasencia, un amigo suyo que estaba en Madrid para una feria de turismo.
Finalmente, el viernes, el gobierno cambió nuevamente el relato inicial para explicar que Ábalos se había visto obligado a saludar a Rodríguez y que él la había convencido de que no intentar ingresar a España porque eso violaría las sanciones de la UE.
Aunque fuentes de la policía española le dijeron a The Associated Press que Rodríguez nunca salió del aeropuerto y que técnicamente no ingresó al país, el gobierno español trata de controlar los daños a su imagen provocados por el manejo del episodio.
Después de días de silencio, Sánchez abordó la controversia por primera vez el sábado, diciendo que no tenía intención de despedir a Ábalos como lo ha exigido la oposición conservadora. "Tiene todo mi respaldo y mi apoyo político", dijo Sánchez.
"Ha sido bien claro. Todo lo que hizo fue poner todo lo de su parte para evitar una crisis diplomática y lo ha logrado", agregó.
Como poderosa aliada de Maduro, Rodríguez está en una lista de sanciones de la UE y tiene prohibido ingresar al territorio de cualquiera de los miembros del bloque desde mediados de 2018. Desde que los primeros informes del encuentro en el aeropuerto aparecieron en los medios el jueves por la noche, ni el vicepresidente venezolano ni el gobierno de Maduro han comentado públicamente sobre el viaje.
En Madrid, Guaidó recibirá las llaves de honor de la ciudad de manos de su alcalde, un conservador, y luego liderará una marcha de la oposición venezolana por el centro de la capital española.
El sábado por la mañana, varias decenas de personas se reunieron a las puertas del ministerio de Relaciones Exteriores de España en protesta por la visita de Guaidó, al que llamaron "payaso" y "títere del imperio", en referencia a Estados Unidos.
"No a la injerencia imperialista en Venezuela y en América Latina" decía una gran pancarta que también mostraba apoyo al pueblo de Venezuela y a Nicolás Maduro.
 

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