JESÚS OCHOA GALINDO

La educación, único factor real de movilidad social

La UAdeC ha sido pieza fundamental en el desarrollo industrial de Coahuila, señala
martes, 21 de enero de 2020 · 00:42

Con el antecedente de más de 35 años como docente y dos períodos de rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, Jesús Ochoa Galindo está convencido de que la educación es el único factor que garantiza la movilidad social.

Además de desempeñarse en el servicio público, Ochoa Galindo tiene más de 35 años de maestro en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y la Universidad Autónoma de Coahuila, además de haber sido cuatro años secretario de Educación en el Gobierno del Estado.

Antes de los 21 años ya se había graduado como ingeniero industrial y de sistemas en el ITESM, donde empezó a dar clases de programación como parte de su servicio social.

En ese mismo tiempo incursionó en el servicio público como colaborador del entonces alcalde de Saltillo, Carlos de la Peña Ramos, en la dirección del Instituto de Tierra y Esperanza.

Desde entonces ha alternado su actividad entre la docencia y el servicio público, lo que ha permitido estar en contacto con miles de jóvenes, a quienes ha visto progresar en su vida profesional y económica gracias al estudio.

Está convencido de que la educación es el único factor de movilidad social real que existe.

“He visto familias de jóvenes con talento, con mucha capacidad, que han hecho que sus familias completas, gracias a la educación, al tener acceso a educación media y superior, sus familias en realidad cambien su nivel de vida”, expresó.

Agregó que el ascenso social es lo que genera la educación, porque tienes acceso a un mejor empleo y con base en una mejor preparación se te abren muchas puertas en el ámbito profesional.

CERTIFICACIÓN DE LA UADEC

Ochoa fue rector de la UAdeC en dos períodos, desde el 2001 al 2007, y en ese tiempo recuerda el impulso que se le dio al fortalecimiento de la infraestructura en las escuelas y facultades, pero sobre todo a la certificación de las carreras.

“Nos tocó iniciar con la certificación y alcanzamos el 98 por ciento de las carreras universitarias. Eso garantiza la calidad educativa de las carreras”, expresó.

Manifestó que objetivos como éstos se consiguen con el compromiso de los docentes, de los trabajadores administrativos, pero sobre todo con el impulso de la rectoría.

Sostuvo que la Universidad ha sido pieza fundamental en el desarrollo industrial de Coahuila, porque sus egresados están a lo largo y ancho del estado, del país y en el extranjero.

En la UAdeC tenemos excelentes escuelas y con mucho reconocimiento por la calidad de su enseñanza, pero sobre todo por el desempeño de sus egresados.

Tal es el caso de las facultades de Ciencias Químicas, de Ingeniería Civil, Medicina, Odontología y de Jurisprudencia, entre otras.
“Son facultades que tienen mucho arraigo en la comunidad y que tienen mucho prestigio. Además, los egresados están muy bien consolidados en su actividad profesional, como el caso de la Facultad de Jurisprudencia, donde han sido magistrados, jueces, fiscales y gobernadores”, dijo.

Mencionó que lo mismo se puede decir de los egresados de la Facultad de Ciencias Químicas, que están en puestos importantes tanto en la industria como en centros de investigación.

Lo mismo se puede decir de los ingenieros formados en la UAdeC, que están colocados en puestos claves de empresas constructoras, además del servicio público.

Sostuvo que el buen desempeño de esos profesionistas es lo que le da el prestigio a la Universidad.

EDUCACIÓN PERTINENTE

Ochoa Galindo se refirió a la necesidad de hacer algunos cambios en los planes de estudio de algunas carreras, con el objetivo de formar profesionistas con base en las necesidades de la planta productiva.

Sobre el particular, dijo que en ese tiempo se formó el Consejo de Vinculación Universidad-Empresa donde los empresarios, junto con los rectores de todas las universidades, participan.

En esas reuniones los empresarios daban a conocer sus necesidades y nos daban su opinión sobre los requerimientos y perfiles que deberían tener los egresados.

Explicó que a través de las certificaciones, cada cinco años deberías estar actualizado en los planes y programas de estudio, para responder a los requerimientos de las diferentes regiones.

Advirtió que hay una cosa muy sui géneris, porque la Universidad tiene tres grandes unidades: Sureste, Laguna y Norte, donde están asentadas sus escuelas y facultades.

Además, las características y vocación productiva de cada una de las regiones son muy diferentes. Entonces se tienen que adecuar las carreras de cada región a lo que exige la economía local. Es muy diferente el perfil que se demanda en cada una de las regiones.

BUENOS RECUERDOS

Ochoa comentó que tiene muy buenas experiencias a su paso por la Universidad, que le dejaron buenos recuerdos. En particular se siente satisfecho por haber convencido al personal académico y administrativo de entrar a un proceso de certificación.

Comentó que además de garantizar la calidad de las carreras universitarias, también el personal administrativo fue certificado con las normas ISO.

“Lo más importante era la consolidación de los cuerpos académicos y me hubiera gustado que en mi época hubiese tenido más maestros con niveles de doctorado y más maestros en el Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología”, indicó.

Comentó que actualmente la Universidad Autónoma de Coahuila tiene más de 200 maestros inscritos en el Sistema Nacional de Investigadores.

Estimó que se trata de un aspecto muy básico para que una universidad pueda consolidar cuerpos académicos, y al hacerlo se pueden consolidar las materias, cargas académicas y administrativas, para tener mejor calidad en sus egresados.

“En muchas áreas del conocimiento ya están todos los registros en ese sistema de investigadores. Es algo que se debe reconocer a la universidad, seguir en ese camino, porque es el camino correcto para tener buenos cuerpos académicos”, insistió.

Destacó la importancia que las empresas apoyen a la Universidad, para estar actualizada en el equipo de sus talleres y laboratorios, porque esto representa una garantía en la preparación de los alumnos.

“En mi tiempo, varias de las empresas cooperaban con nosotros dándonos equipo para laboratorios o permitir a los alumnos, antes de ser egresados, ir a practicar directamente con ellos, para que los jóvenes vieran lo que se estaba utilizando en maquinaria y tecnología en ese momento”, expresó.

CADA RECTOR HA PUESTO SU GRANO DE ARENA

Comentó que cada uno de los rectores ha puesto su aportación para la consolidación de la Universidad Autónoma de Coahuila.

“Es algo que debe estar muy presente, que cada rector, en su tiempo y su circunstancia, ha hecho lo debido para que la universidad llegue hasta donde está ahora.

“Hubo tiempos difíciles y a los rectores de ese tiempo le tocó solucionar o evitar esos problemas, cosas que ya no han vuelto a pasar. Con eso, cada rector pudo hacer, de acuerdo a la oportunidad que tuvimos, mejoras para el desenvolvimiento de la universidad”, dijo.

Destacó que ahora la Universidad está bien posicionada, con su calidad educativa. Es una institución sólida. Tiene un buen rector, Salvador Hernández Vélez.

“Vemos que los jóvenes están conscientes de que la Universidad es el mejor aliado que tienen para que ellos tengan mejores oportunidades profesionales en el futuro”, indicó.

Su trayectoria

En la Presidencia Municipal se inició en la dirección del Instituto Tierra y Esperanza.

Con el alcalde Miguel Arizpe Jiménez fue director de Servicios Primarios.

Fue tesorero de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Dos períodos como rector de la UAdeC.

En el Gobierno del Estado fue subsecretario de Obras Públicas, luego secretario de Obras Públicas.

Dos años secretario de Finanzas y cuatro años secretario de Educación.

El dato:

Jesús Ochoa Galindo dice que no estaba en su cabeza aspirar a la Rectoría, hasta que estuvo en la UAdeC durante dos períodos como tesorero general.

“Mi padre (Jesús Ochoa Ruesga) fue rector interino por un año. Creo que en el caso de la UAdeC, es el único caso que un padre y un hijo han sido rectores de la máxima casa de estudios”.

Para saber:
 

Jesús Ochoa Galindo estudió la primaria en la Escuela Anexa a la Normal.

La secundaria en la Federico Berrueto Ramón.

La preparatoria en el ITESM, campus Saltillo.

Terminó la Ingeniería Industrial y de Sistemas en el ITESM, luego una maestría en Administración, en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

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