QUIEREN VERDADERAMENTE CIUDADANIZARLO

Le ponen presión al Frente Ciudadano

Aunque lleva la palabra en su nombre, el Frente Ciudadano por México –la alianza PAN-PRD-MC– está formado por militantes de partidos políticos, no por ciudadanos de a pie. Y éstos ya reclamaron
domingo, 29 de octubre de 2017 · 00:00
CIUDAD DE MÉXICO (Apro).-Al Frente Ciudadano por México, la alianza de PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC), los ciudadanos quieren verdaderamente ciudadanizarlo.
Y emplazaron públicamente a esos partidos, con un desplegado, a que sumen a ciudadanos apartidistas para definir el programa de gobierno y articular la estructura y la estrategia electorales, así como a ser portavoces y entregarles candidaturas a puestos de elección popular, posiciones a las que aspiran algunos de los firmantes.
Aunque los presidentes de los tres partidos, Alejandra Barrales (PRD), Ricardo Anaya (PAN) y Dante Delgado (MC), ya manifestaron su disposición a atender esas demandas, apenas se iniciará el proceso de diálogo y negociación, no desprovisto de riesgos: al tratar de "refrescar la vida de los partidos”, según algunos de los firmantes, se legitima la alianza y hasta pueden ser "corrompidos” por la partidocracia.
"La partidocracia tiene una capacidad corruptora enorme, y no sería la primera vez que hubiera una historia de líderes cívicos corrompidos al entrar al sector público”, advierte el académico Sergio Aguayo. El politólogo Jorge Javier Romero, de la comisión de diálogo con el Frente, aclara que no sólo se buscan posiciones, sino sobre todo aportar ideas.
"Muchos no estamos interesados en candidaturas, pero algunos sí. Eso es absolutamente legítimo y ojalá así sea”, subraya Romero, con quien coincide el excanciller Jorge G. Castañeda, impulsor también del desplegado "Llamado ciudadano al Frente”.
"Hay muchos que ni de locos aceptarían una candidatura. Pero hay gente a la que legítimamente le interesaría participar en la elaboración del programa del Frente, estar en la campaña o en el equipo de gobierno.”
–¿A usted qué le interesa? –se le pregunta a Castañeda.
–A mí me interesa todo eso. En lo que yo pueda colaborar para que prospere una opción que no sea ni del PRI ni de Andrés Manuel López Obrador, yo encantado.
Suscrito por 73 académicos, activistas, analistas y artistas sin militancia, aunque también por políticos que renunciaron a partidos, el desplegado publicado en el diario Reforma el lunes 23 pide al Frente "dar pasos concretos, a la brevedad, para sumar a sus filas a ciudadanos que participen en la definición del programa de gobierno, la estructura electoral y la vocería, así como en candidaturas en distintos cargos de elección popular”.
El martes 24, Barrales, Anaya y Delgado accedieron a la petición: "Confirmamos nuestro interés en fortalecer junto con ustedes al Frente Ciudadano por México, y que ciudadanos participen en la definición del programa de gobierno, la estrategia electoral y la vocería, así como en candidaturas a distintos cargos de elección popular”.
Y puntualizan: "En el Frente Ciudadano por México nos honra iniciar este diálogo abierto y plural con ustedes y les proponemos un primer encuentro, tan pronto como a ustedes les sea posible, con quienes ustedes designen, para iniciar un diálogo constructivo”.
Este diálogo se iniciará la próxima semana, una vez que los ciudadanos apartidistas designaron una comisión integrada por Carlos Cruz, presidente de Cauce Ciudadano –quien será el contacto con los dirigentes de los partidos– además de Denise Dresser, Elena Fortes, Alejandro Legorreta, Ana Laura Magaloni, Jorge Suárez Vélez y Jorge Javier Romero.
‘AL FRENTE DEL FRENTE’
En carta enviada a Barrales, Anaya y Delgado, de la que Proceso tiene copia, la comisión agradece la respuesta al desplegado y reitera que "la suma de esfuerzos entre partidos políticos y sociedad civil es indispensable para ganar las elecciones del próximo año, y hacer realidad el cambio de régimen que el país necesita”, justo el objetivo que proclama el Frente.
Aunque se dicen entusiasmados por su apertura a la participación activa y real­ de los ciudadanos para construir un proyecto de país e implementarlo juntos, aclaran: "Poner a los ciudadanos al frente del Frente no puede ser una frase retórica ni una promesa electoral que luego se olvida en el gobierno”.
El origen de este acercamiento de los 73 ciudadanos firmantes del desplegado es el llamado que el pasado martes 3 hicieron los presidentes de PAN, PRD y MC para escuchar a las organizaciones ciudadanas, conscientes de que la alianza era un frente sólo político (Proceso 2136).
En respuesta, el jueves 19 un grupo de ciudadanos organizó el foro Ciudadanos Opinan, en el exconvento de San Hipólito, inaugurado con una disertación del historiador Enrique Krauze, director de la revista Letras Libres, sobre la validez de la alianza PAN-PRD-MC.
"Al Frente Ciudadano quiero recordarle que la división izquierda-derecha es, a estas alturas, francamente anacrónica”, aleccionó Krauze, y enseguida emplazó a los tres partidos a "buscar una racional convergencia” y formular "soluciones prácticas” a los problemas de México: la corrupción, la violencia, la impunidad, la desnutrición, la pobreza.
Krauze, quien se retiró del foro tras su disertación de 15 minutos, expuso que el fortalecimiento de la democracia es una prioridad nacional y la legitimidad de la elección del próximo año depende de debates verdaderos y no simples monólogos, menos tras los sismos de septiembre.
"El duelo nacional y espíritu de solidaridad no merece la falta de respeto de llenar las bardas ni miles de spots”, subrayó el historiador, quien insistió en que deben ser los debates mediante los cuales las organizaciones políticas elijan a sus candidatos. "Es obvio que, al menos una, se va a rehusar a hacerlo”, acusó Krauze sin precisar a qué fuerza política se refería.
Tras el foro se ofreció una comida en las instalaciones del exconvento de San Hipólito y ahí se generó la idea de elaborar un desplegado para hacer el emplazamiento formal al Frente, según Jorge Javier Romero.
LA COMIDA DE SAN HIPÓLITO
"Todo surgió ese jueves en el foro ciudadano, en el exconvento de San Hipólito, con distintas organizaciones, en la mesa con los partidos del Frente. Y después de eso tuvimos una comida con ellos y otros dirigentes de Movimiento Ciudadano, del PAN y del PRD”, dice Romero.
"Intercambiamos con ellos posiciones de cuáles eran las causas que nos interesaban y, a partir de esa comida, varios de los que estuvimos ahí dijimos que sería buena idea hacerle un llamado al Frente para que ese diálogo que se había dado en el foro se convirtiera en algo más formal y se tradujera en formas concretas de participación en la elaboración del programa, de la plataforma, y también que se abriera el Frente a la existencia de candidaturas de distintas organizaciones de la sociedad civil”.
Castañeda, quien no participó en ninguna mesa del foro pero llegó a la comida, tiene una versión diferente sobre el origen del desplegado: "Éste fue previo a la comida, tanto en su momento de publicación y sobre todo en cuanto a su concepción, diseño, firmas, etcétera. Fue cuatro, cinco días previo. No fue producto de la comida, ni mucho menos”.
A Sergio Aguayo, catedrático de El Colegio de México, lo invitó Julio Madrazo. Su primera reacción fue de recelo. "Tengo mis dudas sobre el Frente”, dice, pero también asume que es una realidad que los partidos tienen el monopolio de la vida pública y hay que apoyar la apertura a la ciudadanía.
"Y como creo que hay líderes cívicos con experiencia, consistencia y con las ganas de entrar al servicio público, entonces me pareció que era un deber, una obligación casi, apoyar esta idea, aun cuando tengo una gran duda: ¿Cómo se va a controlar a aquellos ciudadanos que entren en las listas plurinominales de los partidos y a quiénes les van a rendir cuentas?”
Insiste: "El reto de quienes firmamos este desplegado es crear algún mecanismo para garantizar que quienes entraron en parte con nuestra firma, al menos que sean responsables de sus actos ante nosotros y ante la ciudadanía. Ese es el gran reto, porque la partidocracia tiene una capacidad corruptora enorme. Y no sería la primera vez que ocurra una historia de líderes cívicos corrompidos al entrar al sector público”.

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