porfirio MUÑOZ LEDO:

Si llega a ganar Trump ‘ya valimos’

domingo, 16 de junio de 2019 · 01:14
Arturo Rodríguez
CIUDAD DE MÉXICO (Apro).– Reedición de formas y ambientación, el acto en Tijuana del sábado 8 fue una concentración masiva que convocó a la "unidad nacional” en torno al presidente en turno… pero esta vez la discrepancia surgió desde dentro del partido convocante, cuando el líder camaral, Porfirio Muñoz Ledo, señaló lo que nadie se atrevía a decir desde las filas de la Cuarta Transformación: se le está haciendo un favor a Estados Unidos a costa de los migrantes.
Una semana después Muñoz Ledo se dice satisfecho de la información dada a conocer sobre las negociaciones en Washington que realizó una "misión diplomática” a cargo del canciller Marcelo Ebrard.
Aunque su crítica tiene matices se mantiene en lo dicho —en entrevista la tarde del viernes 14—, entre otros motivos por haberse iniciado el proceso respondiendo a un tuit; por apostar al desarrollo de Centroamérica cuando, en los hechos, las experiencias han sido largas y fallidas, y porque hay que ser más duros y hacer valer instrumentos jurídicos internacionales, acudir a foros de relevancia global, diversificar las negociaciones comerciales con otros países y preparar el terreno para aguantar.
El sábado 8 en Tijuana, el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados expuso: "En mi criterio es inmoral e inaceptable; es el doble rasero entre la frontera norte y la del sur. Por una parte exigimos que nos abran las puertas, y por el otro lado, sellamos el paso de los centroamericanos para hacerle un favor a los Estados Unidos”.
Con el compromiso de frenar el flujo migratorio en 45 días, a cambio de que Estados Unidos no impusiera aranceles a partir del lunes 10, la serie de acuerdos alcanzados por la misión diplomática en Washington el viernes 7 se perfiló desde su anuncio como un triunfo diplomático para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El acto en Tijuana, originalmente planteado para llamar la atención estadunidense, se convirtió en convocatoria a la unidad y una expresión de fraternidad con un talante festivo. Con el respaldo de la CTM y la CROC, los dirigentes empresariales y líderes religiosos, legisladores, gobernadores y representantes de los Poderes, entre ellos el veterano opositor que preside hoy la Cámara de Diputados, fue éste quien confrontó la narrativa oficial: 
"No podemos aceptar que la migración sea una palabra maldita. La migración es un derecho humano que debe ser respetado. Así lo consagran todas nuestras Constituciones, desde la de Morelos, y todos los tratados internacionales sobre la materia.”
Durante una semana las declaraciones de Muñoz Ledo abundaron al respecto, reclamaron invasión de competencias de Relaciones Exteriores sobre Gobernación y la falta de cuidado respecto del papel que debe jugar el Senado en la aprobación de acuerdos internacionales cuya naturaleza jurídica no es clara.
Ya para el viernes 14, durante la comparecencia del canciller Marcelo Ebrard y la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, los cuestionamientos se refirieron a los acuerdos asumidos durante la misión diplomática, luego de que el presidente estadunidense Donald Trump informara sobre negociaciones distintas a lo planteado por Ebrard el lunes 10 y el martes 11 en las conferencias de prensa matutinas en Palacio Nacional.
Al finalizar el encuentro Muñoz Ledo se dijo satisfecho, pues consideró que todo lo acordado fue transparente; aunque reconoce aciertos, esfuerzo y las presiones estadunidenses, es más realista que en la narrativa presidencial que confía en poder concretar el desarrollo de Centroamérica para frenar el flujo migratorio en 45 días. 
Para Muñoz Ledo esas seis semanas son sólo la oportunidad de "ajustar los tonos del acuerdo”.
La propuesta del diputado es un cambio de política exterior y, en definitiva, expresa: "No hago buenos augurios todavía. Con ese señor (Trump) no se sabe qué puede pasar. Y lo que más me preocupa es la obsesión de este tipo de sólo meterse con México. Se metió contra Corea del Norte por la cosa nuclear, con Irán por lo mismo y ya se le olvidó. No la trae sino con un solo país en el mundo —esto es increíble: con su país vecino. Hay algo ahí insano, de insania mental; algo le pasó en su juventud o es un abusivo, pero México tiene un problema que no ha resuelto”.
El peor diferendo
Muñoz Ledo comenta que México tuvo un papel protagónico en el tema migratorio durante décadas en el ámbito internacional y quizás fue el país más activo al respecto en las Naciones Unidas. 
"México es un país con un expertise y un conocimiento del tema migratorio desde hace mucho tiempo. Era absurdo que nos echáramos para atrás (con la presión de Trump)”, dice.
Y ante lo que califica como un "chantaje”, plantea: "¿Qué podemos hacer? ¿Vamos a estar contra la pared toda la vida? ¿Vamos a ser esclavos por generaciones? Yo creo que esto debe orillar al gobierno de México a una nueva política; puede ser costosísimo, pero ¡no vamos a ser esclavos!”.
Se trata, en su perspectiva, de ver qué se está hablando con otras naciones como Rusia o China, país éste que ha propuesto acuerdos a México. Además recuerda que hay convenios comerciales con 42 naciones —aunque algunos sin estrategia, como en el caso de la Unión Europea—, así como cláusulas expresas de la OEA que prohíben presiones como las ejercidas por Trump. 
"Lo que no podemos hacer es agacharnos. Es lo único que yo dije. Y tenemos que pelear con todo. Nosotros podemos argumentar que no puede frenarse el flujo migratorio porque sería inconstitucional. México tiene que estar en una posición de combate, no de pleito. 
"Es jugársela más fuerte. Si este cuate gana la elección después de volvernos a asustar, pues ya valimos, como dicen los muchachos. Entonces tenemos que tratar de cambiar, si no la correlación de fuerzas, sí los apoyos internacionales. Hay que iniciar una defensa sistemática del país, sin temores, con sobriedad, ganándose a la opinión pública.”

Galería de fotos

Comentarios